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Galardones Alcazaba en El PalomitrónHace unas pocas semanas el Real Madrid se alzaba con la duodécima Copa de Europa, y también hace unas pocas semanas (el lunes 22 de mayo para ser exactos) los premios Galardones Alcazaba conseguían dar la vuelta al marcador y celebrar su XIII edición en la ciudad de Ávila.

Y es que desde 2005 la ciudad de Ávila ha encontrado en estos premios una llave maestra para abrir sus puertas al mundo de la cultura, el deporte y el entretenimiento. Unos premios que se han consolidado progresivamente (y también exponencialmente) como una cita más en la cada vez más abultada agenda cultural y artística nacional, porque los Galardones Alcazaba ya no son locales, ni regionales tampoco. Su liga ya es nacional, y en esta última edición han emprendido el camino de la madurez, seguros y protegidos gracias a la experiencia de una organización que desde su nacimiento ha controlado su crecimiento, aplicando con sensatez un criterio tan antiguo como sencillo: la autoevaluación constante.

El años pasado ya estuvimos en los premios y quedamos muy sorprendidos (podéis recuperar la crónica aquí). Y este año hemos querido charlar con José Antonio García Llorente, fundador y cerebro pensante de unos premios que cada año colocan a Ávila en el mapa de la actualidad informativa.

Vamos a recordar el origen de sus premios y sus primeros pasos. Porque, si mal no recordamos, estos premios han evolucionado mucho, ¿verdad?

¡Mucho! Los premios en sus inicios nacieron para reconocer la labor de las personalidades abulenses que destacaban en distintos campos a nivel nacional. Hasta el año 2006 se mantuvo esta línea, y fue en 2007 cuando decidimos extender el premio a los castellanoleoneses. Una primera extensión de su alcance que surgió de una manera muy natural, espoleada por varios factores como el incipiente aumento de la atención por parte de los medios, y también de las administraciones públicas.

Suponemos que por aquel entonces la envergadura de los premios ya comenzaba a ser notable, especialmente si tenemos en cuenta que en esa primera etapa se entregaban en vuestro local del casco histórico.

Efectivamente. Todo empezó a adquirir unas dimensiones bastante serias, y ese mismo año (2006) el Ayuntamiento nos ofreció trasladarlos al Lienzo Norte (Palacio de Congresos y Exposiciones de Ávila), que estaba prácticamente recién inaugurado.

Y del premio regional al premio nacional…

Sí, y fue además al año siguiente justamente. Si en 2006 introducíamos el Galardón castellanoleonés, que recuerdo con mucho cariño que fue para Vicente del Bosque, en 2007 ya estábamos entregando el premio nacional, antesala de esas categorías nacionales que llegaron en 2008.

Galardones Alcazaba en El PAlomitrón
Manel Fuentes, nada más llegar al Lienzo Norte

Categorías estructuras en cuatro grandes ramas: cine, deportes, televisión y medios de comunicación. 

Sí, pero a esas categorías hay que sumarles una más, la que premia la solidaridad y el compromiso de una persona o una empresa, organización o institución.

¿Cuántas categorías conforman entonces los premios en total?

Pues, en un principio, están establecidas 20 categorías, pero una de las señas de identidad de los Galardones Alcazaba es que es necesario aceptarlos y venir a recogerlos para que nosotros finalmente los entreguemos. Es decir, si el premiado, por la cuestión que sea, no puede venir a Ávila a recogerlo, ese premio no se entrega. Cada año, y esto está totalmente demostrado por la magia de la estadística, hay 3 o 4 premios que no damos, así que podemos hablar de una media de 15 o 16 galardones en cada edición. Es verdad que puede haber casos en los que no han venido y se han entregado, pero son muy puntuales y responden a incidencias o cambios en la agenda del premiado de ultimísima hora.

Bueno, suponemos que pocos rechazarán la oferta, ¿no?

Muy pocos (risas). Date cuenta de que todo son facilidades. Casi te puedo decir que el 100 % acepta el premio, y un tanto por ciento altísimo vienen a Ávila a recogerlo. Nosotros solo exigimos que exista una disposición a venir por parte del premiado, y mira que la oferta es tentadora: les ofrecemos dos días de estancia, les ponemos coche de producción a Madrid, tienen todos los gastos pagados, y gracias a la participación cada vez mayor por parte de las empresas de la ciudad te puedo asegurar que se llevan un buen paquete completo de productos típicos. ¡Si hasta les hacemos rutas gracias a nuestros patrocinadores y colaboradores!. Les tratamos de lujo, y lo más bonito es ver cómo disfrutan de Ávila y el balance tan positivo que se llevan de la experiencia.

Con ese tratamiento es que podemos hablar de que cada año vuestros premiados salen de aquí convertidos en pequeños embajadores de Ávila.

Totalmente, y lo mejor de todo es que muchas veces ese vínculo con la ciudad se mantiene a través de la cooperación y la colaboración de los premiados con empresas o instituciones abulenses.

¿Podemos hablar entonces incluso de networking?

Pues en el sentido más estricto de la palabra casi te diría que sí. Muchas veces los premios funcionan como punto de partida para relaciones profesionales. Si es que luego muchas veces me los encuentro yo mismo por la calle (risas) y me cuentan los proyectos que tienen entre manos con compañeros empresarios. Proyectos que han nacido gracias a esa primera toma de contacto que supone para ambas partes los Galardones Alcazaba.

Marta Hazas y Maggie Civantos, dos talentos televisivos

Lo que sí vemos es que muchos de los premiados repiten, y se les puede ver en las siguientes ediciones.

Es que al final esto es como una gran familia. Muchos premiados vuelven y se sienten como en casa. Este mismo año hemos vuelto a disfrutar con la presencia de Maggie Civantos, y Daniel Grao no ha podido asistir por motivos de trabajo, pero sé bien que tenía unas ganas locas de volver, y espero verle de nuevo el año que viene, y lo que toque, como invitado. Pero, además, quiero destacar algo en lo que coinciden muchos cuando me hablan de su paso por Ávila, y es el calor de los abulenses, que no me preguntes cómo, pero creo que tienen el punto ideal para ser agradecidos y cercanos y a la vez no avasallar o agobiar a los invitados.

Un equilibrio muy curioso, ciertamente.

Sí, bajo mi punto de vista totalmente ejemplar. Su respeto y su comportamiento está fuera de serie. Y no nos vamos a engañar tampoco, que esto es Ávila. Una ciudad que es una maravilla y que rebosa arte por todos sus rincones. Estas murallas no las tienen todos… (risas)

José, ¿cuál es el baremo que seguís para elegir a los premiados?

Bueno, la primera nota de corte es una lista que yo confecciono como presidente de los premios, y sobre ella el jurado elige en consenso a los galardonados. Es verdad que hay nombres como Marcos Yllera, Javier Dapena o Joseba Fiestras que han estado desde el principio, pero el resto del jurado suele cambiar en cada edición. Bueno, sin olvidarnos del alcalde de Ávila, que también es jurado cada año, como representante institucional.

Si me preguntas por el baremo, te digo que aunque suene políticamente correcto, lo cierto es que tratamos de ser muy objetivos y buscamos premiar sobre todo el esfuerzo y el trabajo bien hecho.

¿Y si no podéis localizar al premiado?

Si te digo que es algo que nunca me ha pasado no te mentiría. Es algo que gracias a Dios no nos quita mucho el sueño, y nunca ha supuesto una dificultad. Quizá también a la vez suponga una ventaja, ya que nos permite ampliar las miras y no vernos limitados por imposibilidad de contactar con alguien. Creo que, definitivamente, es una ventaja, o suerte, de la que se benefician los premios.

Aparte de las categorías madre, también existen reconocimientos exclusivos para los abulenses de éxito.

Es algo imprescindible en los premios desde sus génesis. Es su espíritu. Nos gusta premiar tanto la trayectoria, ese periplo vital consagrado al trabajo y la superación, como el trabajo o los logros conseguidos en el último año.

El humorista Leo Harlem

Y después de 13 años de premios, ¿cuesta cada vez más encontrar abulenses con un prestigio labrado a nivel nacional? ¿Podría agotarse algún día el filón?

Para nada. Como mucho se podrían agotar en cuanto a la popularidad, pero por la calidad de sus trabajos o merecimiento decididamente no. De hecho, nosotros tenemos un correo habilitado para que los vecinos de Ávila nos manden sus peticiones. Algo muy útil porque es imposible estar en todo, y gracias a estos mensajes tenemos la oportunidad de descubrir a gente espectacular, que se merecen este y muchos más premios.

Esta edición ha destacado por los notables cambios que habéis introducido en la gala. 

Es cierto. Al final es nuestro deber hacer autoevaluación y tomar nota, año tras año, de las cosas que hay que mejorar. En esta edición hemos hecho una serie de cambios que no solo afectan a la gala, sino también a la propia concepción del evento.

Lo que se ha visto ha sido mucha más presencia de empresas de la zona, y una mayor visibilidad de los productos de la tierra.

Es que hemos aprovechado el formidable espacio que supone el Lienzo Norte al máximo de nuestras posibilidades, porque la afluencia de gente de las últimas ediciones lo estaba pidiendo. La alfombra de este año tenía 110 metros, y hemos apostado por hacer parte del tramo exterior y parte interior. Era muy arriesgado porque son muchos metros de alfombra, pero finalmente estamos contentos porque, aún con esa extensión, estaba abarrotada. Esta ampliación también ha supuesto una mayor variedad en la oferta gastronómica, que se ha enriquecido notablemente mejorando en buena medida la visibilidad de los productos típicos de nuestra tierra. Además, este año hemos eliminado la zona VIP, así que los invitados estaban totalmente integrados con las celebrities. 

Juanjo Artero no podía faltar

Y Sara Escudero ha tomado el relevo de Luis Larrodera

Sí, y con muy buena nota. El trabajo de Luis y su compromiso con nosotros ha sido ejemplar. Este año queríamos probar algo nuevo y acortar un poco la duración de la gala, y la verdad que Sara, en la que teníamos mucha confianza, ha vuelto a dejarnos sin palabras. Su dinamismo y su vitalidad no se pueden calibrar. Sara es una gran amiga, pero nunca deja de sorprenderme. Cada vez tengo más claro que apostar por ella es apostar sobre seguro. Y quiero destacar que toda su labor fue desinteresada, lo que aumenta mi admiración por ella y me hace valorar mucho su amistad y su cariño.

Sara, que además te tenía preparada una sorpresita… creemos que el primer homenaje directo y público a tu dedicación.

Madre mía, no me lo esperaba. Me dejó totalmente bloqueado (risas). Porque yo además no soy una persona a la que le guste ser el foco de atención, y recuerdo que subí al escenario ¡y estaba realmente nervioso! No estoy yo preparado para este tipo de cosas. Eso sí, son detalles que grabas a fuego porque vienen desde la sinceridad y la complicidad.

13 ediciones son muchas, así que hagamos balance de tus recuerdos. Cuéntanos algún momento que te haya marcado de manera especial.

Los tengo a docenas, pero recuerdo con especial cariño la llegada de Rafa Gutiérrez (Hombres G) a la alfombra como invitado. Hablamos de hace unos tres años, y tras cultivar una gran amistad, el día que finalmente acudió me hizo una enorme ilusión.

¿Y algún momento duro?

También los tengo a docenas (risas), pero por mi forma de ser no tengo ninguno grabado. Soy una persona muy positiva, y ya te digo que lógicamente ha habido muchos momentos de tensión, pero no suelo quedarme con ellos. Así es el mundo de los eventos, pero por suerte todo se queda en el momento, y yo elijo guardar en mi memoria los recuerdos constructivos de las cosas.

¿Hacia dónde van estos premios, José Antonio?

Bueno, yo creo que siguen su evolución natural. Es algo que no me detengo mucho a pensar, porque sin complicarnos mucho mira lo que han progresado. Nuestro trabajo es mejorar las cosas, y con esta mejora constante creo que se garantiza su fluidez y su propio crecimiento. Estoy muy contento con el balance, y todo lo que tenga que venir, que venga.

 

Alfonso Caro

Fotos: Susana Martín

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