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X-Men: Días de futuro pasado.Critica. Cine de actualidad en El Palomitrón

 

Cuando Stan Lee creó los X-MEN allá por los años 60 del pasado siglo, su idea era crear un grupo de personajes marginados de la sociedad, perseguidos por su condición de mutantes como en aquellos años ocurría con otros grupos sociales (negros, homosexuales…). Era (y es) el grupo que más carga ideológica ha arrastrado siempre en el mundo de los cómics, ya que siempre habrá un grupo (étnico, religioso, sexual, etc…) que se sienta identificado con ellos. A esto hay que sumarle la gran importancia que siempre han tenido los conflictos internos en estos personajes, teniendo así otro elemento para que cualquiera, en un momento u otro, se pueda identificar con los personajes más tridimensionales que nunca han dado los cómics.

El éxito de la saga se debe en gran medida a las dos primeras películas de la franquicia, ambas dirigidas por un BRYAN SINGER siempre identificado con la idea primigenia del grupo, que compaginaban unas estupendas escenas de acción con un desarrollo de personajes poco visto hasta ese momento. Tras el fracaso que supuso la tercera película (X-MEN: LA DECISIÓN FINAL), realizada por un BRETT RATNER más preocupado por realizar una película espectacular que en desarrollar los personajes en una trama que daba para ello, hubo un parón de 5 años en los que nadie se atrevió a hacer nada con el grupo (LOBEZNO: ORÍGENES ahondó más en el fracaso de la franquicia). Tuvimos que esperar hasta que MATTHEW VAUGHN firmase la sorprendente y estupenda X-MEN: PRIMERA CLASE, donde viajábamos a los orígenes de Xavier (JAMES McAVOY) y Magneto (MICHAEL FASSBENDER), para asistir al resurgir a los X-MEN.

 

X-Men: Días de futuro pasado.Critica. Cine de actualidad en El Palomitrón

 

Debido a la buena aceptación (tanto de público como de crítica) de PRIMERA CLASE, FOX decidió realizar una secuela originalmente encargada también a MATTHEW VAUGHN. Pero enseguida se anunció que el director volvería a ser SINGER, director añorado por los aficionados y que vuelve a demostrar aquí el nivel que parecía haber perdido desde que dejó los mutantes, posiblemente porque es el único que ha sabido entender al 100% la idea subyacente del grupo y plasmarla en cada uno de los fotogramas.

Para su regreso, SINGER ha escogido una historia que le sienta como un guante, en la que se siente libre para volver a tratar el tema del odio y la reacción de sus víctimas: el miedo a los mutantes, más por desconocimiento que por hechos, y las decisiones que el “homo sapiens” toma para controlar (o erradicar) al “homo superior”, y cómo éstos reaccionan ante ese odio injustificado (recordándonos a las acciones del FBI y la CIA con el movimiento negro y las reacciones contrapuestas de Martin Luther Kinh y Las Panteras Negras). Todo ello narrado con una estructura ya vista en otras películas de viajes temporales (Desde EL FINAL DE LA CUENTA ATRÁS hasta la popular TERMINATOR de CAMERON): los supervivientes del futuro deciden enviar a alguien al pasado para evitar que unos determinados hechos desaten el infierno en que viven.

 

X-Men: Días de futuro pasado.Critica. Cine de actualidad en El Palomitrón

 

 

Y es precisamente ese futuro el que más nos recuerda a la saga de SARAH CONNOR, presentándose desolado, lleno de calaveras y tumbas, donde los pocos mutantes que sobreviven han de luchar día a día por sus vidas. Todo en una brillante secuencia de apertura donde ya podemos ver en acción a los nuevos personajes y se nos narra de manera somera qué generó esa situación y cuál es la solución que han encontrado. Las escenas del futuro son las más cargadas de acción y épica de toda la película, con un fatalismo absoluto donde los personajes luchan por su vida, sus sueños y la humanidad, a pesar de saberse condenados. Es aquí donde vemos a unos magníficos PATRICK STEWART e IAN McKELLEN como unos ancianos Xavier y Magneto que han dejado atrás sus rencillas ante el horror en que viven, decidiendo recurrir a Kitty Pride (ELLEN PAGE) y su grupo de mutantes para llevar a cabo su plan.

Plan que consiste en enviar a HUGH JACKMAN (Lobezno), pletórico y que ha hecho suyo completamente al personaje dándole esa vis socarrona que tan bien le sienta, al pasado en busca de sus versiones jóvenes. JAMES McAVOY repite en el papel de un Xavier completamente diferente al que dejamos al final de PRIMERA CLASE, destrozado por los acontecimientos que han sucedido entre las dos películas, y que poco a poco iremos conociendo para dar forma, finalmente, al personaje que recordamos de la primera franquicia. Pero quien se come la pantalla cada vez que aparece en un magnifico MICHAEL FASSBENDER, que logra superar incluso a McKELLEN en su interpretación de Magneto, un personaje capaz de hacer cualquier cosa con tal de proteger a “su especie”. También veremos en esta época a JENNIFER LAWRENCE repitiendo como Mística, con un papel clave en la película, pero que no explota completamente a la actriz, no por unos diálogos malos (suyo es uno de los momentos álgidos de la cinta), sino por la imposibilidad de mostrar sus dotes interpretativas tras tanto maquillaje. Más secundarios son los papeles de La Bestia (NICHOLAS HOULT) y, nunca mencionado por su nombre de superhéroe, Mercurio (EVAN PETERS), que aportan ese toque ligero que una narración tan dramática agradece.

X-Men: Días de futuro pasado.Critica. Cine de actualidad en El Palomitrón

 

Como villanos de la función encontramos a PETER DINKLAGE (Bolivar Trask), que cumple correctamente con su papel, y a  JOSH HELMAN como Bill Stryker, un personaje que parece metido con calzador dando la sensación de estar ahí solo para cuadrar la cronología de la franquicia. Así, el verdadero acierto en la galería de villanos de la función son las némesis absolutas de los mutantes: los Centinelas, que aparecen poco durante el metraje, pero su aparición en el segmento del futuro es absolutamente espectacular, dando una sensación de amenaza imparable.

Y es en el pasado donde SINGER traza la historia que desea narrar, desarrollando a los personajes con esa habilidad especial que posee el director para alternar las escenas de acción con otras de mayor tensión para desarrollar a los personajes, algo que ya demostró en sus primeras películas (VERANO DE CORRUPCIÓN y SOSPECHOSOS HABITUALES). Las secuencias de acción son espectaculares, rodadas con un ritmo que no está al alcance de muchos y siempre apoyadas por unos magníficos efectos especiales; secuencias que más allá de cubrir el expediente, están al servicio de la historia y ayudan al desarrollo de los personajes y de la trama. En los debe de la misma, hay que mencionar que quien no conozca la franquicia se puede sentir perdido a pesar de los flashback repartidos por la película (algo que ya le pasó con SUPERMAN RETURNS), y un final cuando menos polémico y que dará bastante de hablar.

 

X-Men: Días de futuro pasado.Critica. Cine de actualidad en El Palomitrón

 

Técnicamente la película es impecable, con unos efectos especiales usados de manera muy inteligente y espectacular En este apartado destacamos el poder mutante de Blink (BINGBING FAN), que parece sacado directamente del famoso juego Portal, la forma en que MERCURIO ve el mundo y la secuencia final que acontece en el pasado, protagonizada por un Magneto insuperable. Mención aparte merecen los diseños de los Centinelas, que juega con el paso del tiempo y los avances tecnológicos: en los años 70 parecen grandes aspiradoras que no inspiran mucho miedo, pero los del futuro son verdaderamente temibles, grandes masas negras que atemorizan con su sola visión y unos transportes sacados directamente de TRON. En cuanto a la fotografía y la ambientación, no podemos sino rendirnos ante ella, sobre todo en el segmento del futuro, un futuro oscuro e inhóspito, rodado exprofeso así para hacerlo más ominoso aún y que se contrapone con un pasado más luminoso y hasta cierto punto optimista. Queda como anécdota que SINGER no ha usado tantas referencias ocultas como en X-MEN 2 para reforzar el fondo de la historia.

En definitiva, una película que nos devuelve al mejor SINGER desde una primera y espectacular escena, marca personal de la casa, y que deja las espadas bien elevadas. A falta de GUARDIANES DE LA GALAXIA, posiblemente nos encontramos ante el blockbuster del año.

 

 

LO MEJOR

  • La secuencia inicial.
  • La conversación entre FASSBENDER Y McAVOY en el avión.
  • La relación entre Lobezno y Bestia.

 

LO PEOR

  • Se podía haber desarrollado más el futuro.
  • El final puede resultar raro a quien no conozca la franquicia (y sus consecuencias darán para muchas charlas).
  • Hay escenas que están hechas para cubrir lagunas de las anteriores películas y dan sensación de relleno.

 

 

Alberto Plumed

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