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Poster Vergüenza - El Palomitrón

Movistar+ aprovechó el recién finalizado Spoiler Fest para prestrenar los dos primeros episodios de Vergüenza, su nueva comedia creada por Juan Cavestany (Gente en sitios) y Álvaro Fernández Armero (Las ovejas no pierden el tren) sobre una pareja con una extraña facilidad para quedar en ridículo delante de terceras personas.

La serie, definida por sus creadores como una “comedia incómoda”, consigue que el concepto funcione y el espectador tuerza el gesto por momentos y sienta vergüenza ajena ante la actitud de los protagonistas, unos notables Malena Alterio (Inés) y Javier Gutiérrez (Jesús).

Mientras el personaje de Alterio se encuentra en situaciones ridículas de una forma un poco más orgánica y casual, siendo más fácil empatizar con ella, Gutiérrez interpreta a un cretino fotógrafo de bodas que no es capaz de morderse la lengua antes de importunar a cualquier persona con la que se cruce. En solo dos episodios, Jesús ya ha pronunciado discursos homófobos, machistas o intolerantes hacia personas de movilidad reducida.

El riesgo de contar con un protagonista central tan desagradable puede acabar jugando más en contra que a favor de la comedia. Vergüenza no es un sainete con personajes histriónicos como La que se avecina, que puede permitirse utilizar a un Antonio Recio pasado de vueltas como parodia de la derecha más rancia sin espantar al espectador. Aquí el tono naturalista hace que la serie se mueva en otros terrenos narrativos en los que es más complicado encajar a un estúpido de manual.

Según Cavestany y Fernández Armero el proyecto lleva desarrollándose nueve años, justamente cuando los antihéroes (Walter White, el Dr. House) triunfaban en televisión. Una década después, y habiendo superado la idolatría por personajes moralmente reprobables, Vergüenza parece haber llegado tarde.

El talento de Javier Gutiérrez para componer al personaje es innegable. Si Jesús tuviera Twitter, en su bío se definiría como “políticamente incorrecto”; su programa de televisión preferido sería Punto Pelota y en la cena de Nochebuena sería el cuñado que la acaba liando tras pasarse con el alcohol. Que todas las situaciones cómicas que genere sean a costa del sobrepeso de una mujer, el escote de otra, el rol sexual de un hombre gay o la dificultad de una mujer con muletas para bajar unas escaleras no ayudan nada a cogerle un mínimo de simpatía.

Algunas de las decisiones de guion son acertadas y la comedia funciona por momentos; el piloto es mejor que el del 90 % de las sitcoms españolas y la serie tiene potencial de mejora, pero si el personaje central no se redime un poco puede acabar haciendo la serie tan insoportable como su presencia.

Vergüenza se estrena el próximo 24 de noviembre en Movistar+.

Fon López

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