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JASON REITMAN, director de las aclamadas JUNO y UP IN THE AIR, vuelve a las pantallas con UNA VIDA EN TRES DÍAS (LABOR DAY) un drama romántico atípico que está basado en la novela homónima de JOYCE  MAYNARD.

La película nos cuenta la historia de Adele Wheeler (KATE WINSLET), una divorciada depresiva que vive con su hijo Henry(GATTLIN GRIFFITH) durante el puente del día del trabajo (en Estados Unidos el primer lunes de Septiembre) de 1987. Cuando ambos acuden a hacer su compra mensual al supermercado, se ven asaltados por un hombre (JOSH BROLIN) que requiere su ayuda por estar herido. Al llegar al hogar descubren que el hombre es Frank Chambers, un convicto que acaba de fugarse de la cárcel y es buscado por la policía, y se ven obligados a ayudarle. A partir de ese momento vamos descubriendo la historia de los personajes a través de flash-backs mientras en la línea temporal principal trascurren los tres días de puente.

 

LABOR DAY

 

La voz de un adulto Henry (TOBEY MAGUIRE) nos conduce a través de esta historia de amor que transcurre en pocos días. El personaje de Henry es vital para entender la historia y la psique de una madre con graves problemas de depresión tras el abandono de su marido (CLARK GREGG) por otra mujer. Adele, antigua bailarina que tuvo que dejar su pasión por una lesión, apenas sale de casa y tiene graves problemas de autoestima derivados de sus fracasos emocionales y profesionales. Es por ello que está dedicada exclusivamente  a su hijo, que se ha visto obligado a madurar prematuramente para hacerse cargo de una mujer que parece haber perdido las ganas de vivir. Henry está casi en la adolescencia y vemos el mundo a través de unos ojos que comienzan a descubrir la vida adulta con la ausencia, relativamente reciente, de su figura paterna. Es en ese momento cuando Frank aparece.

El personaje del convicto, interpretado por un genial JOSH BROLIN, es complejo. En un principio parece un hombre desesperado que solo quiere escapar de un destino que considera injusto, pero a medida que avanza la trama vamos descubriendo la otra cara del presidiario. Condenado por asesinato, sí, pero con una compleja historia personal detrás que no deja indiferente y que le acerca aún más al espectador. Su relación con Adele es el motor de la película, pero es fundamental seguir de cerca su influencia sobre Henry.

Las interpretaciones de KATE WINSLET y JOSH BROLIN son las que dan verdadero sentido a la historia. La química de ambos es palpable casi desde el primer momento. La actuación de los dos actores es fundamental no solo para comprender cómo se relacionan dos almas heridas sino también para dar profundidad a los personajes. WINSLET consigue trasmitir mucho sin necesidad de grandes soliloquios, con lo que demuestra una vez más que es una actriz de primera; y BROLIN vuelve a dejar clara su valía al construir un personaje con muchos matices y repleto de luces y sombras que parece complementarse bien con el de WINSLET, consiguiendo así que el espectador entienda el romance de ambos a pesar del escaso lapsus de tiempo en el que transcurre la trama. Etamos ante una película de amor melodramática entre dos almas incomprendidas y ambos arrastran el peso de muchas heridas aunque cuando se encuentran todo parece surgir de manera natural gracias al peso de sus actuaciones.

 

LABOR DAY

 

Aunque la historia está bien construida, en algunos momentos parece abusar de la intención de conmover al espectador tanto con los recursos musicales, como con algunas escenas que parecen preparadas para que los espectadores se vean avocados a la emoción que nos quiere transmitir el director. Éste parece haberse alejado de la ironía de anteriores cintas y simplemente se ha quedado con el melodrama.

El director usa todos los recursos visuales y sonoros para aportar profundidad a la trama. La B.S.O. está presente desde el principio hasta el final, llegando a resultar algo incómodo a veces, así durante la primera parte de la película, la música es un poco agobiante ya que crea una tensión innecesaria. Y si REITMAN se sirve de la música para intensificar los momentos dramáticos, el uso alterno de planos llenos de luz con otros más oscuros resultan muy apropiados para entender la ambigüedad de los personajes y reflejar fielmente la Norteamérica de finales de los ochenta. El cineasta intenta llegar al espectador por todos los medios sensitivos (muy reseñable la escena del pastel en la que casi puedes oler cómo se cocinan los melocotones y saborear lo que toman los personajes) lo que implica aún más a la audiencia en la trama.

En resumen, a pesar de que es un drama romántico, UNA VIDA EN TRES DÍAS no es otra historia más de amor y melodrama al estilo NICHOLAS SPARKS aunque pueda parecer dirigida al mismo público. Las actuaciones y la complejidad de los personajes salvan la cinta de lo que podía haber sido una más a simple vista.

 

 

LO MEJOR:

  • KATE WINSLET y JOSH BROLIN están soberbios. La historia de amor es verosímil gracias a ellos.
  • El personaje de Henry es muy interesante y como recurso narrativo es muy acertado.
  • No es el típico melodrama.

LO PEOR:

  • La banda sonora está demasiado presente, hasta en los momentos en los que no es necesaria.
  • El título en español no parece muy acertado ya que la historia trascurre en algún día más
  • Peca un poco de sobre-emotividad. A veces resulta obvia.

 

Ester Cuenca

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