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UNA NUEVA VIDA DE NESPRESSONo es necesario a estas alturas emplear grandes dosis de tiempo para buscar información, tan interesante y veraz como preocupante, sobre el deterioro medioambiental que sufre nuestro planeta. La escalada imparable de procesos y alarmas medioambientales se ha instalado en nuestro día a día de manera natural, y pertenecen ya a nuestra esfera cotidiana. Lo que hace apenas unas décadas era percibido por una gran porción de la población como una mera exageración, a día de hoy se ha convertido en uno de los grandes problemas a los que se enfrenta nuestra sociedad, cada día más educada y concienciada, cada día más responsable.

Pero este acuciante problema, porque hace tiempo dejó de ser una amenaza, no solo reclama nuestra atención y acción como individuos, sino que también debe ser considerado como una realidad insoslayable para el tejido empresarial, que pasa por ser uno de los actores principales en un reparto de roles llamado tanto a combatir y minimizar el impacto que nuestros acelerados modelos de vida tienen sobre el planeta como a educar y concienciar a la población acerca de este desafío, quizá uno de los más grandes a los que nos podamos enfrentar en las décadas venideras.

En este marco de compromiso, Nespresso presentó el pasado miércoles 29 de noviembre su último capítulo del cortometraje Una nueva vida, un proyecto que se suma a una larga lista de acciones que desde 2009 Nespresso viene diseñando y desarrollando para arropar su compromiso con el medio ambiente, y que ha contado con el talento de Marina Seresesky (guionista y directora) y Marta Etura (protagonista) para llevar a buen puerto esta primera exploración firme de la marca del formato cinematográfico como embajadora de sus mensajes. Dosificado en estos meses en cuatro “cápsulas” (un guiño a las cuatro fases del proceso de reciclado que Nespresso ha identificado en su programa “Arroz solidario”), la presentación ha supuesto por primera vez el visionado completo del trabajo de Seresesky.

Una nueva vida es un cortometraje concebido y ejecutado con mucha inteligencia. Su ciclo narrativo es circular (otro guiño), como el proceso de reciclaje de las cápsulas de café de la marca, puesto en marcha en 2009 a petición de los propios usuarios (aunque ciertamente previsto por la marca al contar con el aluminio como material de sus cápsulas desde sus inicios en 1986). Un plan de reciclaje que Nespresso ha perfeccionado desde 2011 no solo reutilizando el aluminio de sus cápsulas, sino también dando utilidad al café sobrante de sus cápsulas como abono natural en plantaciones de arroz del Delta del Ebro con el proyecto “Arroz solidario”, localizado en su mayor parte en Tarragona y que acumula ya 7 años de vida, y que en 2016 ha generado una producción de 100 toneladas, o lo que es lo mismo, 100 000 kilos de arroz (que se dice pronto…) que han ido a parar directamente a 55 bancos de alimentos españoles.

La pericia para combinar géneros de la directora argentina, que el año pasado sorprendió con La puerta abierta, su ópera prima en el largometraje, es una de las señas de identidad de Una nueva vida, un cortometraje al que Marta Etura se encarga de insuflar naturalidad, y que se beneficia en muy buen grado del excelente trabajo en fotografía de Rafael Reparaz, que ya firmó un trabajo muy eficaz en IRA, una de las sorpresas de la temporada de nuestro cine. Una pieza de 14 minutos que abandona los caminos más fáciles para proponer al espectador un reto en su afán por jugar con los detalles y los momentos para que su mensaje sea plenamente leído, entendido y asumido.

Ambas, directora y actriz, protagonizaron un coloquio posterior al visionado donde quedó bastante claro su entusiasmo con el proyecto y su enorme satisfacción con el resultado final.

Pero Una nueva vida es también, desde luego, una apuesta firme de Nespresso por el cine como vehículo para articular sus mensajes (otros años la marca ha optado por piezas virales en redes, o por formatos con un espíritu plenamente didáctico), y fortalecer los vínculos que la marca mantiene con la industria cinematográfica a través de su presencia en citas señaladas como los festivales de Berlín y Cannes, o nuestro Festival Internacional de Cine de San Sebastián, en el que todos los años patrocina la sección Culinary Zinema: Cine y Gastronomía, una muestra tan irresistible como imprescindible dentro del programa del festival donostiarra.

Y con todo, os presentamos por fin el cortometraje solidario de Nespresso completo. ¡Disfrutadlo!

 

Alfonso Caro

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