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Oscars 2017 El Palomitrón

Muchas han sido las películas que han retratado a personajes cascarrabias donde, a medida que transcurre la cinta, se convierten en seres entrañables. El mejor ejemplo, y probablemente de los más acertados, es el personaje de Clint Eastwood en Gran Torino, donde su evolución es magistralmente llevada por el cineasta (no podía ser menos si iba de la mano del gran maestro Eastwood delante y detrás de la cámara). En Un hombre llamado Ove estamos ante un esquema similar que posiblemente muchos tacharán de repetitivo por haberse reflejado ya incontables veces en el cine. Pues bien, repetir no es malo si se sabe enfocar de manera distinta y, sobre todo, con sello propio.

Y este es el caso de la nueva película del director Hannes Holm, que adapta la novela homónima de Fredrik Backman logrando que sus 116 minutos se conviertan en un viaje que pasa volando. La película comienza presentando a Ove, un hombre de 59 años malhumorado, estricto, enfadado con el mundo y muy solitario. Su mujer acaba de fallecer y aquel solo tiene en mente quitarse la vida para reencontrarse con ella. Y es a partir de aquí cuando comienzan sus intentos de lograr este objetivo, que no le resultará tan fácil como él pensaba.

En estos intentos es donde el director nos muestra a través de flashbacks el pasado de Ove, una manera de justificar el porqué de su actitud, y que funcionan a la perfección. La voz en off del propio Ove narra su historia de forma parca e inocente, como si de un niño se tratara, lo que conduce al espectador de forma ágil en esta travesía de Ove.

Un hombre llamado Ove en El Palomitrón

Un hombre llamado Ove recuerda a otras películas, como ya hemos apuntado, pero conserva personalidad propia y, a pesar de ser previsible y bastante sencilla, sorprende y fascina al espectador. Esto no es solo mérito de su director, que sabe mantener ritmo en su narración y un impecable pulso narrativo, sino también del carisma que logran transmitir sus actores. Y aquí cabe destacar a Rolf Lassgård, encargado de dar vida a Ove. Su presentación consistente en planos de soledad, su mirada desafiante pero que esconde impotencia y tristeza y su constante Idioten que aporta humor a las situaciones tensas es lo mejor de la película. Uno no puede imaginar a un actor distinto que no sea Rolf Lassgård.

Los personajes secundarios que le rodean también son necesarios para que la historia sea tan fluida y logre la mezcla de tristeza y de felicidad en el espectador. Una sensación que parecía que el cine había descuidado desde hace ya un tiempo. Parvaneh es la nueva vecina de Ove e intentará que este exteriorice esa humanidad que parece haberse perdido en sus actos. Este personaje secundario, magistralmente interpretado por Bahar Pars, aporta naturalidad y frescura a la cinta. En los flashbacks aparece Sonja, la mujer de Ove, la única razón por la que este sonreía y con la que su vida cobraba sentido. Sonja es interpretada por Ida Engvoll, cuya sonrisa e inocencia enamoran a la cámara y complementan al personaje tosco de Ove.

Bahar Pars El Palomitrón

Un hombre llamado Ove recuerda en muchas de sus escenas a Gran Torino (en esta sustituimos un Gran Torino por un Saab, marca venerada por Ove). La película de Hannes Holm se desmarca de la obra de Clint Eastwoood, aunque es inevitable pensar en esta última. Pero solo hay sitio para la comparación inicial, ya que Un hombre llamado Ove funciona y tiene un sello propio que la hace única, entrañable, inteligente y totalmente necesaria. Una película que fue nominada en los pasados Oscars a Mejor película de habla no inglesa y cuya elección está más que justificada.

Una pequeña obra maestra que enamorará al espectador gracias a su genial sencillez a la hora de narrar una historia previsible, sus planos que tanto explican y, sobre todo, un Rolf Lassgård que hará que todos quieran tener a su lado a un Ove.

LO MEJOR:

  • Rolf Lassgård, nacido para ser Ove.
  • Su narración ágil y entrañable.
  • Sus flashbacks, que van construyendo de manera magistral al personaje de Ove.

LO PEOR:

  • La necesidad que tendrán algunos de tacharla de repetitiva y de compararla con Gran Torino como algo negativo.

 

Gabriela Rubio

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