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Michael Caine El PalomitrónRobar un banco es algo que se identifica más con el cine que con la propia realidad. A lo largo de los años este género ha creado altas expectativas en cuanto a la hora de mostrar en la gran pantalla cómo trazar un plan magistral para robar las arcas de un banco. La nostalgia de El quinteto de la muerte o de la mítica Rififi (aunque en este caso se trate de una joyería), entre otros títulos míticos, ha generado que los espectadores vayan con cierta desconfianza a los cines a ver películas como Un golpe con estilo.

Este filme dirigido por Zach Braff no implica innovación e incluso podría decepcionar al amante de las películas de robos. Y es que seamos sinceros, ¿cómo superar o hasta igualar las desternillantes escenas de Toma el dinero y corre, de Woody Allen, o la original tapadera de El quinteto de la muerte?

Morgan Freeman El Palomitrón

Sin embargo, para que una película funcione no es necesario que llegue a la altura de los grandes clásicos, pero sí que mantenga esa chispa que debe atrapar al público. Esa chispa la logra en Un golpe con estilo el trío compuesto por Michael Caine (Ahora me ves 2, Youth), Morgan Freeman (Oblivion) y Alan Arkin (El chico del millón de dólares), que no dejan de ser la mayor atracción de este filme debido no solo a la magnífica química que existe entre estos grandes maestros del séptimo arte, sino también a esa elegancia, naturalidad y veteranía interpretativa que queda perfectamente plasmada en cada escena. Y aunque parezca imposible, un guion algo plano puede ser salvado por la interpretación de sus protagonistas.

Un golpe con estilo comienza precisamente con mucha clase: un Michael Caine entrando en el banco que pretende quitarle su casa, donde se encuentran instaladas su hija y nieta. Zach Braff realiza un buen trabajo a la hora de presentar a sus personajes y también cuando apuesta por los gags cómicos, que resultan ser un logro en toda regla. Atentos al momento simulacro en el supermercado y consecuencias… Aquí las risas están aseguradas.

Este filme abarca temas tan importantes (y también muy recurrentes) como son la familia, la amistad y el sistema bancario. Lástima que se reflejen de manera superficial y nada novedosa, puesto que llega incluso a parecer un simple relleno con el fin de que la comedia tome algo de forma humana. ¿No habría sido mejor apostar por algo más gamberro y atrevido? Michael Caine, Morgan Freeman y Alan Arkin habrían dado la talla en todo momento, y nos atrevemos a decir que las carcajadas en la sala no hubieran cesado.

Alan Arkin El Palomitrón

Como ya hemos mencionado, este filme no habría dejado el mismo sabor de boca si no hubiera sido por ellos tres, de manera que su director ha realizado un casting con seguro de vida: son ellos precisamente los que le dan forma y sobre todo ritmo a Un golpe con estilo. Y sí, esta vez sí es suficiente: son unos auténticos héroes, y no precisamente por planear robar un banco en la ficción, sino por el hecho de salvar una película que sin su presencia hubiera pasado sin pena ni gloria.

Un golpe con estilo no nos regala una obra maestra del cine de atracos, pero sí algo que incluso puede ser necesario en los tiempos que corren: una sonrisa y el estar entretenido y absorbido por una película simpática y divertida. Ya lo dijo el gran Billy Wilder: “Si el cine consigue que un individuo olvide por dos segundos que ha aparcado mal el coche, no ha pagado la factura del gas o ha tenido una discusión con su jefe, entonces el cine ha conseguido su objetivo“.

LO MEJOR:

  • Su trío de ases: Michael Caine, Morgan Freeman y Alan Arkin.
  • El momento del supermercado y su posterior E. T. particular.
  • La sonrisa y la sensación de no haber perdido el tiempo que el espectador experimentará al salir del cine.

LO PEOR:

  • Pensar qué hubiera sido de la película sin esos fichajes estrella.
  • Ciertos temas tratados de forma superficial y que podrían haberle dado mucho más a la película.

Gabriela Rubio

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