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Negan TWD - El Palomitron“Intensa” y “devastadora” son las dos palabras que Scott Gimple, el showrunner de The Walking Dead, ha utilizado para calificar la season finale de la séptima temporada de la serie. Así lo ha confirmado en una entrevista concedida a la cadena estadounidense TVLine, donde ha prometido “momentos de luz y oscuridad” en la recta final de capítulos, algo que se contrapone con las cada vez “más oscuras” escenas que se mostraron durante la sexta temporada. Esta vez por lo menos habrá algo de esperanza.

Llegado el punto en el que se encuentra la serie, todas las hipótesis son válidas. El brutal inicio de esta última entrega dejó claro que cualquier personaje es susceptible de ser eliminado, por lo que se presupone que alguien importante (probablemente un principal) acabe dejando un mar de lágrimas y abucheos entre los espectadores habituales. Esta técnica viene caracterizando a la serie desde sus inicios: comienzos y finales impactantes que aumentan considerablemente los índices de audiencia.

Sin embargo, la ficción se encuentra en sus mínimos históricos de espectadores: ha perdido siete millones de los diecisiete con los que abrió el capítulo 7×01. AMC contaba este año con el aliciente de su nuevo villano, Negan, pero ni Lucille ni la estupenda interpretación de Jeffrey Dean Morgan han conseguido revitalizar unos índices de audiencia que llevan cayendo en picado desde hace meses. Los seguidores de The Walking Dead esperan que estos intensos minutos finales que promete Gimple vuelvan a impulsar una serie que, de seguir este camino, puede cancelarse antes de lo previsto.

David G. Maciejewski

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