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Rick quemando a Lucille The Walking Dead El Palomitrón

Cuando menos esperábamos de la ficción, cuando poníamos los últimos clavos en su ataúd, tras las entregas soporíferas pasadas (como el 8×11)…, va Greg Nicotero y se marca un capítulo como los que ya apenas recordábamos. Porque los zombis son aquellos que regresan de entre los muertos para darnos un buen susto de vez en cuando y que nos lo pasemos estupendamente. Comentamos el episodio de esta semana.

Atención: Contiene spoilers

Tras una primera escena de Dwight buscando un anillo y recibiendo una visita de Negan, tenemos sesión de casquería, con los Salvadores preparando el plan de su líder y dispuestos a hacer la visita a Hilltop. Antes de partir, Simon le pedirá a Dwight que lo acompañe, y durante el camino hablarán de los últimos acontecimientos. Negan viaja en otro coche, con su Lucille metida en un cubo de vísceras de caminantes y recibiendo los piropos de su dueño. Mientras, Rick no está dispuesto a parar y sufrir su duelo, sino que sale en coche para vigilar la llegada de sus enemigos.

Simon y Dwight The Walking Dead El Palomitrón

Será el antiguo policía el primero en ver la comitiva de los Salvadores, pero al observar que Negan viaja solo, en lugar de dar la alarma, corre a emboscarle. Choca contra él en un callejón de la localidad que atraviesan y se inicia un juego del gato y del ratón dentro de una casa o almacén en ruinas, a oscuras y repleto de caminantes. Durante esa persecución, Negan intentará volver a negociar con el de Alexandria, pero este se niega, y alude a la masacre en el Basurero, algo que su enemigo desconocía. El punto culminante será cuando Rick se haga con el famoso bate y le prenda fuego; entonces se inicia la pelea cuerpo a cuerpo con el aliciente de los mordedores a su alrededor. Tras los forcejeos, el protagonista consigue salir de esa trampa mortal, pero el líder de los Salvadores parece que no ha tenido tanta suerte.

Lucille está que arde The Walking Dead El Palomitrón

Mientras, Simon, que había sido testigo del choque de los coches, convence a los suyos para no ayudar a Negan, e irá él junto a Dwight a inspeccionar el terreno. Está claro que el primero pretende jugársela a su jefe, y si alguien le ha hecho el trabajo sucio, mucho mejor. Convencerá a su compañero de que si el salvador no aparece, tampoco será una gran pérdida y podrán dedicarse a otra cosa. Regresan junto a los suyos y les explican que no han dado con Negan y que, para vengarle, deben ir todos a acabar con los supervivientes de Hilltop, algo que a Dwight le pilla por sorpresa.

Simon The Walking Dead El Palomitrón

A todo esto, Maggie, en su campamento, ha recibido un mensaje en forma de cuatro cajas y una nota. Alguien le ofrece ayuda a cambio de comida y discos de vinilo. Tras una charla con Michonne y Rosita, terminan acudiendo a la cita. Allí se encuentran con Georgie (Jayne Atkinson, House of Cards) y sus dos guardaespaldas. Esta mujer, vestida con traje de chaqueta informal, les asegura que va por ahí buscando comunidades con las que intercambiar sus bienes, pero que hace mucho que no encuentran ninguna, y menos aún como la de Hilltop. Maggie, al saber que tienen más provisiones en su vehículo, decide secuestrarlas y no parece dispuesta a negociar nada. Tendrá que ser Michonne, apelando a los ideales de Carl, la que la convenza para dejar libres a esas mujeres y colaborar con ellas. Terminará aceptando, y la tal Georgie se lo agradecerá dándoles sus conservas, pues considera que las necesitan más que ellas, y aquello con lo que quería negociar: un manual de ingeniería civil medieval. Podrán construir molinos, acueductos y otras infraestructuras como se hacía antaño. Un tesoro para una comunidad que pretenda desarrollarse en tiempos de mordedores. Además, la mujer asegura que volverá y que entonces los beneficios de su relación serán aún mayores. El capítulo termina con Negan despertando en un coche que conduce Janis mientras le apunta a la cabeza con su arma.

Georgie nos visita The Walking Dead El Palomitrón

Un episodio que nos ha dado acción, intriga, casquería, traición… y que podría estar anticipándonos el camino de la nueva temporada. La persecución en ese laberinto en el que se había convertido el edificio donde se refugia Negan ha sido estupenda. Podría ser la parte culminante de una película de gritos de los ochenta, y de eso sabe mucho Nicotero. Lo que nos han sobrado han sido las referencias a Carl o el aludir tanto a su memoria. Deberían empezar a dejar este recurso de lado, o se volverá insustancial (suena a que se han arrepentido demasiado pronto de la muerte del personaje). Y nos gusta Maggie como líder, que, aunque debería tener las ideas más claras, muestra las contradicciones y preocupaciones de alguien al mando en momentos de crisis, donde no todo puede ser blanco o negro.

Nos quedamos tras esta entrega con: la gran incógnita de las intenciones de la tal Georgie (¿podría ser el trasunto de un personaje de los cómics?); las dudas sobre el destino de Negan (¿su fin será acabar a manos de Janis?); la inquietud por el anunciado ataque contra Hilltop (¿hasta dónde será capaz de llegar Simon?); y la incertidumbre ante los próximos pasos de Rick y otros personajes tras las muerte de Carl (¿volverán al ideal de concordia y colaboración o se decantarán por el modelo dictatorial violento de los malos de la ficción?). Rick, queremos más de esto, por favor.

Rocío Alarcos

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