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Janis y Rick The Walking Dead El Palomitrón

Pues llegó el capítulo que precede al parón navideño de la octava temporada de The Walking Dead y descubrimos que nuestras predicciones fueron acertadas: la guerra contra los Salvadores continúa, se vuelve a dar minutos a personajes insustanciales, hay gente que aparece y desaparece sin lógica alguna… y un cliffhanger en el último minuto para que los espectadores vuelvan a la serie en febrero. Más de lo mismo que pasamos a comentar.

Atención: Contiene spoilers

Como en pasadas entregas, hemos tenido diversas tramas, en este caso en forma de enfrentamientos con los de Negan, que consiguieron escapar de su asedio de zombis. Jadis deja tirado a Rick en cuanto descubre que han cambiado las tornas; menos mal que aparecerán Carol y Jerry y salvarán al policía. Enseguida el trío se separa para dar la voz de alarma en los distintos campamentos aliados.

Michonne y Carl The Walking Dead El Palomitrón

Pasamos al convoy de Maggie y Jesus, que se dirige a Santuario, pero que son interceptados por un grupo de Salvadores capitaneados por Simon y que han conseguido hacer prisionero a Jerry. Los de Hilltop son amenazados y, tras asesinar a uno de los suyos, se comprometen a seguir siendo los productores de Negan. Pero cuando llegan al refugio, Maggie mata a uno de sus prisioneros y lo usará como mensaje. Aún no se han rendido.

Al Reino también han llegado los Salvadores, que buscan a Ezekiel y que avisan a sus habitantes de que ahora ese será su cuartel general. Carol intentará ayudar a escapar al rey, pero este le pide que ayude a los suyos y después se deja atrapar. Lo último que sabemos de él es que empieza a ser golpeado por sus enemigos y que Morgan, que ha aparecido por allí, parece buscar alguna manera para liberarlo.

Tenemos dos tramas mucho más cortas y con interés relativo, pero que seguro que tendrán eco posterior. Por un lado, Aaron y Enid han decidido ir a pedir ayuda a las mujeres de Oceanside, y hasta les llevan un presente en señal de buena voluntad. Pero la chica, al ver que alguien ataca a su compañero, disparará a la desconocida, que resulta ser la líder de la comunidad de la playa. Por otro, seremos testigos de los problemas psicológicos de Eugene tras haber ayudado a Negan, y decide expiar sus remordimientos proporcionando una vía de escape al padre Gabriel y al médico para que vuelvan a Hilltop.

Negan y Carl The Walking Dead El Palomitrón

Pasamos al frente con más interés del capítulo. Negan llega a las puertas de Alexandria y pide que sus habitantes se entreguen. Tras sus muros, Carl expone su plan para que sus amigos huyan: él distraerá al del bate mientras ellos tratan de escapar por la parte de atrás. El muchacho, que ya sabemos que tiene una extraña relación con su enemigo, conseguirá su propósito, no sin antes ofrecerse incluso a morir por los suyos. Cuando el líder de los Salvadores se da cuenta de la jugada, da la orden de atacar el pueblo. Entonces llegará Rick, que desesperado busca a su familia, y se encontrará con Negan, con quien se peleará hasta que no tiene más remedio que huir. El policía se topa con Michonne, que ha decidido volver, mientras el resto de su grupo se ha escondido en las cloacas. Antes, la mujer ha participado en la escaramuza contra un grupo de Salvadores, entre los que estaba Dwight (al que Daryl y Tara han perdonado la vida). A las alcantarillas irán los dos protagonistas y se reencontrarán con los suyos. Allí también está el hombre árabe al que Carl ayudó en capítulos anteriores y que cuida del muchacho. Este le enseñará a su padre lo que parece un mordisco de caminante en el costado (herida que se debió hacer cuando ayudó al tal Siddiq en un capítulo anterior y que explica su comportamiento durante el episodio).

Rick y Carl The Walking Dead El Palomitrón

Y así llegamos al final de la primera parte de una temporada insustancial y errática, con esquemas y situaciones que se reiteran hasta la saciedad y en la que ni siquiera la sorpresa final ha sido lo suficientemente estimulante para el espectador. Es difícil empatizar ahora con unos personajes que han cruzado varias veces el límite con la caricatura y cuyo histrionismo aburre y saca de la ficción. Por no hablar de argumentos, diálogos y situaciones que no hacen más que girar sin llegar a ninguna parte. Tras estos ocho primeros capítulos nos hacemos muchas preguntas. ¿Queda alguien que siga soportando a Eugene? ¿Quién se acordaba de Oceanside? ¿Morgan, alias el Ninja, salvará a Ezekiel él solito? ¿De verdad cree Maggie que la amenaza de acabar con sus prisioneros asustará a los Salvadores? ¿Tendremos que volver a ver a Rick suplicando a Jadis que se una a su causa? ¿Gregory podrá callarse y dejar de meter la pata en algún momento? ¿Veremos morir a Carl, visitaremos su tumba o será capaz de recuperarse y ser el primer humano en no transformase tras un mordisco de zombi?… Tendremos que esperar casi dos meses para tener contestación a algunas de ellas, pero cada vez hay menos esperanza en que la cosa acabe satisfactoriamente para los espectadores. No sabemos qué pretendes con todo esto, Rick.

Rocío Alarcos

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