Compartir

Ezekiel The Walking Dead El Palomitrón

Esta semana en The Walking Dead hemos tenido un protagonista absoluto, el rey Ezekiel, que se ha enfrentado a la pérdida de sus compañeros y ha terminado con una profunda crisis existencial. Analizamos una nueva entrega de esta octava temporada.

Atención: Contiene spoilers

El capítulo comienza con Ezekiel preparándose para la batalla. Se retoca la barba, se arregla sus dreadlocks, se adorna el peinado… y sale a despedirse de los suyos, intentando insuflarles optimismo y sentimientos de victoria. Pero enseguida volvemos a donde lo dejamos en la última entrega, y lo vemos salir de entre los cuerpos de los que le protegieron. Está malherido y en shock por la masacre de sus compañeros, algo que se agudizará cuando estos comiencen a levantarse y a atacarle como caminantes. Por suerte, aparece un superviviente que lo ayudará a escapar, pero es asesinado por un Salvador. Este tipo secuestra a Ezekiel con la intención de llevarlo ante el resto de sus compañeros; así podrán ofrecer su cabeza a Negan. Están intentando entrar en el recinto donde se encuentran los demás, cuando son rodeados por una multitud de mordedores y no son capaces de abrir el candado. El tipo va a dejar solo a su rehén, cuando Jerry lo corta en dos con su hacha.

Ezekiel y muertos The Walking Dead El Palomitrón

Mientras, Carol ha conseguido entrar en el recinto y observa a los Salvadores que tienen la enorme metralleta con la que han acabado con sus compañeros. Cuando se disponen a llevarse el arma, mata a varios de ellos, pero es localizada por otros de sus enemigos y tiene que huir. En el patio de ese lugar, la mujer se enfrenta a los de Negan y logrará algunas bajas. Con los dos últimos enemigos acorralados, se da cuenta de que Ezekiel y Jerry necesitan ayuda, y para allá marchará. Momento que aprovechan los dos últimos Salvadores para huir.

Carol The Walking Dead El Palomitrón

El coche de los malos no llegará muy lejos, pues tras ellos van Rick y Daryl, que consiguen detenerlos. A la vez, el grupo de Ezekiel, Carol y Jerry se marchan al Reino caminando, pero el monarca está herido y eso le retrasa demasiado. Cuando llegan a un lugar en el que hay residuos tóxicos y zombis “derretidos” por la acción de estos, Ezekiel pide que le dejen allí para ayudarles a escapar. Ante las negativas de Jerry, comienza a gritar que él es un tipo cualquiera, no un rey. Entonces aparecerá Shiva para salvarlos, pero los muertos son demasiados y termina siendo su merienda. Por fin llegan a casa, aunque esta vez Ezekiel no tiene ganas de soltar discursos.

Rick The Walking Dead El Palomitron

Hemos intentado ser muy optimistas en el comienzo de la temporada, pero en este capítulo se han condensado tantos defectos de la serie que hemos terminado mirando a la pantalla con cara de decepción profunda. Tenemos al peor animal hecho en CGI de la historia (si no contamos al ciervo de la pasada temporada), la sobreactuada actuación del protagonista, las apariciones sorprendentes de los personajes que lo arreglan todo; una entrega que realmente no nos cuenta nada que no supiéramos ya, un escenario y una escaramuza que recuerdan a las series de los 80 (para mal), unos malos que tienen peor puntería que los Soldados Imperiales, esas crisis existenciales que se repiten una y otra vez… Y ¿este día no va a acabar nunca? ¿Está The Walking Dead en algún tipo de bucle espacio-temporal? ¿Toda la octava temporada va a desarrollarse en una sola jornada? ¿Habrá que unir a sus otros fallos los de racord? Nos queda la esperanza de que en el próximo capítulo vuelve a aparecer Negan y quizá la cosa vuelva a tener un poco de acción, de vidilla, de desarrollo de la historia… En fin, Rick, que tienes mucha suerte, pero nuestra paciencia se acaba.

Rocío Alarcos

No hay comentarios

Dejar una respuesta