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purga

THE PURGE cuenta con una premisa verdaderamente atractiva. En un futuro cercano Estados Unidos ha conseguido un hito histórico: las cifras de paro y delincuencia son prácticamente inexistes. El crimen, en todas sus modalidades, ha sido prácticamente erradicado.  Lo atractivo de la propuesta radica en que el estado conoce y reconoce la violencia como parte inherente del ser humano, así que se ha establecido  una noche al año, la purga anual, en la que los ciudadanos pueden cometer todos los delitos que se les pasen por la cabeza, logrando así dos objetivos: limpiar las calles (lógicamente, las víctimas ideales de esta noche de anárquica violencia son los ciudadanos con menos recursos) y catalizar la violencia contenida de la población civil, que aprovecha estas horas para dar salida a toda la ira y sed de venganza que llevan dentro.

En una sociedad donde la noche de la purga se ha convertido en algo así como el nuevo día de acción de gracias (todos se desean feliz noche de purga como aquí hacemos en nochebuena) cualquier gesto malinterpretado por tus vecinos, compañeros de trabajo o clientes puede significar problemas  durante las doce horas de sangriento desenfreno que supone la purga. Los estratos más acomodados de la sociedad se han agenciado sistemas de seguridad que convierten sus casas en verdaderos fuertes de seguridad, y James, nuestro protagonista, se encarga de vender estos sistemas, caros y muy seguros, al menos en teoría.

The purge. Crítica en El Palomitrón

James y Mary no son personas violentas, y nunca han participado activamente en la purga. Todos los años se refugian en casa en compañía de sus hijos y de un sólido sistema de seguridad. La rutina anual de esta familia se quebrará cuando Max (el hijo) deje entrar en la casa a un vagabundo para salvarle de una muerte segura a manos de un grupo de vecinos que se lo están pasando de miedo con la purga. Desvelaros más detalles del guion sería poco prudente, porque sorpresas hay unas cuantas, aunque no sorprenderán mucho a los espectadores con más horas de vuelo, que ya las verán venir de lejos.

Es precisamente el guion el aspecto más flojo de la cinta. El comportamiento de los personajes que pueblan la cinta es bastante discutible, y resta muchísima veracidad a las conductas que vemos en pantalla. JAMES DEMONACO acaba decantándose por rodar un filme que tiene mucha más acción que terror, y aquí se nota mucho la influencia del flojo remake ASALTO AL DISTRITO 13, que el propio DEMONACO escribió para la película de JEAN FRANCOIS RICHET, en 2005. Sólo la conseguida atmosfera de tensión y esas perturbadoras caretas nos recordarán que THE PURGUE se concibió como un filme de terror.

The purge. Crítica en El Palomitron

Las interpretaciones son bastante irregulares, así mientras ETHAN HAWKE y LENA HEADEY, que tanto nos gustó en DREDD y que pasea una peluca negra de pelo corto al más puro estilo JESSICA CHANSTAIN en MAMÁ, están más que correctos, los niños no nos convencen y sus interpretaciones ayudan a que no conectemos con la película.

Película que se puede ver porque la premisa tiene tanta fuerza que salva los muebles.

LO MEJOR:

  • Sin suda, SU PREMISA.
  • El gran trabajo de fotografía.
  • LENA HEADEY.
  • Su duración (96 minutos) juega a su favor.

LO PEOR:

  • MAX BURKHOLDER, que interpreta al hijo de la familia. Una especie de CRISTINA RICCI en versión varonil que tiene muy poquito futuro en el cine.
  • El guion, repleto de acciones y conductas muy difíciles de concebir como normales.

 

Alfonso Caro.

Reseña Panorama
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Alfonso Caro Sánchez (Mánager) Enamorado del cine y de la comunicación. Devorador de cine y firme defensor de este como vehículo de transmisión cultural, paraíso para la introspección e instrumento inmejorable para evadirse de la realidad. Poniendo un poco de orden en este tinglado.

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