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The Machine

 

El avance tecnológico y la búsqueda de soluciones es una constante del ser humano, y muchas décadas lleva el cine abordando sus posibles consecuencias a través de la ciencia ficción, plasmando en imágenes los miedos existenciales, e inherentes, que el desarrollo de esta tecnología pueden traer consigo. Desde el miedo a ser sustituidos en la cadena laboral (TIEMPOS MODERNOS, 1936) al temor a ser atacados por nuestras propias creacciones, ya sea por una disfunción de la máquina (SATURNO 3, 1980) o en defensa de su propia existencia (2001: ODISEA EN EL ESPACIO). Con el extraordinario avance que en las últimas décadas han experimentado las nuevas tecnologías el cine ha dirigido su mirada a la evolución de las inteligencias artificiales, presentándolas como un amable instrumento capaz de suplir nuestras carencias como ser humano (INTELIGENCIA ARTIFICIAL, 2001; UN AMIGO PARA FRANK, 2012 o HER, 2013)  o como una una tecnología que, creada y moldeada por nosotros, pueda en un momento dado evolucionar hasta adquirir conciencia propia  y someter, reemplazar o destruir al ser humano (MATRIX, 1999 o TERMINATOR, 1984).

Esta doble lectura sobre la inteligencia artificail es la que aborda CARADOG W. JAMES en THE MACHINE, su segunda película, y para ello se basa en un guion escrito por él mismo que se aleja de la pirotecnia que envuelve a los grandes presupuestos del género para centrarse en mostrar los sentimientos que nacen entre el creador y la máquina, mientras ambos bucean en lo que diferencia la vida tal y como la entendemos de la simulación de la misma, sin olvidar las peligrosas consecuencias de desarrollar esta tecnología como un instrumento de control y castigo.

 

THE MACHINE. Críticas de cine. Cine y estrenos en El Palomitrón

 

Y para ello se basa en el estupendo trabajo de los dos protagonistas. TOBY STEPHENS (bregado en la pequeña pantalla y al que pronto veremos en la esperada BLACK SAILS) aporta a su personaje los matices necesarios para dar credibilidad a un científico despiadado al cual no le importa experimentar con seres humanos para salvar a su hija, pero que verá cambiar su mundo cuando su última creación cobre vida. Y quien le hace cambiar su visión es CAITY LOTZ (CANARIO NEGRO en ARROW), en un doble papel humana/máquina, sobresaliendo en su segunda encarnación, donde oscila entre registros diametralmente opuestos en cuestión de segundos de manera terrorífica. Pocas veces hemos podido empatizar con este tipo de personajes, y gracias a LOTZ somos capaces de hacerlo hasta en sus momentos más crudos.

Los arquetipos que toda película de este género ha de tener se representan mediante los actores secundarios. POONEH HAJIMOHAMMADI y SAM HAZELDINE interpretan a dos de los robots/ciborgs que vemos constantemente conspirando a espaldas de los humanos, generando tensión y siendo protagonistas de las escenas de acción, mientras que DENIS LAWSON (WEDGE en la trilogía original de STAR WARS) asume el rol del típico burócrata que sólo busca obtener máquinas de guerra, sin importarle el milagro de la vida que se está gestando en su laboratorio.

 

THE MACHINE. Críticas de cine. Cine y estrenos en El Palomitrón

 

Que sea un producto independiente no es  problema para el director (algunas de las mejores películas de ciencia ficción de los últimos años lo han sido), y ha hecho de esta limitación su mérito. Los pocos efectos especiales que veremos durante la película están usados de manera inteligente, sin saturar al espectador, creando algunas escenas bellísimas como el baile de la protagonista. Igual ocurre con el apartado visual: usando una fotografía muy oscura que tapa la carencia de decorados,  logra crear una atmósfera opresiva que envuelve a los personajes y la trama. Los pocos hábitats humanos que vemos son luminosos y pulcros, mientras que donde habitan los robots todo es oscuridad y opresión. CARADOG usa así la luz para mostrar las diferencias entre los robots: los “imperfectos”, que son oscuros y viven en la oscuridad y los “evolucionados”, máquinas luminosas que se mueven y habitan en la luz.

En definitiva, una película recomendable para quien quiera ver algo diferente en el género de máquinas pensantes, y que muestra que con un buen guion y el buen uso de un limitado presupuesto, se puede hacer  cine de ciencia ficción de calidad (como ya demostraron SPLICE o  MOON, ambas de 2009).  Los que estéis acostumbrados a disfrutar del género a través de películas de explosiones y saturación de efectos especiales, dadle una oportunidad. Es posible que descubráis que hay vida más allá de los blockbusters.

 

 

LO MEJOR.

  • Ciencia Ficción inteligente, no trata al espectador como un niño al que hay que contar todo.
  • El buen uso de los efectos especiales.
  • La escena del baile, simplemente bella.

 

LO PEOR.

  • El tráiler puede llevar a que creamos que estamos ante una nueva TERMINATOR.
  • Podía haber profundizado más en algunas ideas.

 

 

Alberto Plumed

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