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Ver el lado bueno de las cosas: eso es lo que proponemos al ver una nueva película, porque ya estamos cansados de ver ciertos temas que se repiten en el género y nos tenemos que consolar para no perder el tiempo. Porque, ¿quién no ha visto más de tres, cuatro y hasta cinco filmes que tratan de exorcismos (El exorcismo de Emily Rose, Exorcismo en Connecticut, El último exorcismo, El rito, El origen del mal, Exorcismo en Georgia…) tras la gran obra de El exorcista? A partir de entonces han salido sus derivados, sus miles de versiones intentado imitar a la grande, a la original, o sucedáneos del tema que, fuera como fuera, no han podido alcanzar ni alcanzarán (estamos más que seguros) a la que se dirigió bajo la batuta de Friedkin.

Este año una nueva versión sobre las historias de exorcismos ha sido la dirigida por el francés Xavier Gens (The ABCs of Death), director del que ya hemos hablado este año por el estreno de La piel fría, filme que pudimos ver en Sitges. En The Crucifixion se cuenta la historia, basada en hechos reales (dato que a todos nos gusta oír), del exorcismo que un sacerdote realizó a una monja en Tanacu en 2005. El sacerdote se encuentra encarcelado en Rumanía, y esta situación hará que una periodista se ponga manos a la obra a investigar si en realidad este es culpable, y fue quien le propició la muerte, o si, por el contrario, fue una presencia del demonio la que acabó con su vida.

Con el guion de los hermanos Carey y Chad Hayes, Gens propone otro punto de vista del exorcismo: el lado de la investigación, es decir, una periodista será la que investigue si los exorcismos existen o son meros engañabobos para que la persona más débil pueda acogerse a algo en lo que creer. Este es el punto que más nos gana, ya que la trama está compuesta por un mix de tópicos de filmes anteriormente nombrados que ya no nos estremecen. Además de esto, el susto previsible predomina en toda la cinta, y es un elemento que ya no nos inquieta.

Veremos a Sophie Cookson (Kingsman: El círculo de oro) en un papel distinto al que nos tiene acostumbrados: es la encargada de llevar el papel principal en el filme, el de la periodista Nicole Rawlins. Sus conversaciones con las monjas, con los diferentes sacerdotes… La joven tendrá sus propios limbos entre la incredulidad y la fe y tocará temas que podrían haber sido más explayados en el filme, como el ejemplo el sexo. Este personaje es el que da la vuelta de tuerca a la película y a la trama de esta, que poco a poco va perdiendo fuelle, con un final algo forzado.

The Crucifixion es el intento de querer y no poder por estar tan y tan manido el tema de los exorcismos. Intenta dar miedo, pero no puede; intenta intrigar, pero no puede; sin embargo, hay algo que sí que hace: entretener durante los 90 minutos de duración, que para nada se le harán largos al espectador.

LO MEJOR:

  • Una vuelta de tuerca a los exorcismos.
  • Su protagonista.
  • Algunos de los temas que plantea.

LO PEOR:

  • El tema manido en el género.
  • No profundiza en los temas interesantes.
  • Mix de clichés en los exorcismos.
  • Final forzado.

María Páez

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