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C’est fini. El capítulo número 100 de Teen Wolf ha llegado y toca despedirse de nuestros queridos lobos para siempre. Han sido 50 minutos (algo más que la duración habitual de los episodios) que, para ser francos, nos han dejado bastante buen sabor de boca. Y todo hay que decirlo: teníamos verdadero miedo de que el finale no estuviera a la altura. Puede que no sea el mejor final de la historia (desde luego seguro que no era el que tenía en mente Jeff Davis), pero el creador de la ficción ha tenido el bonito detalle con los fans de dar con un cierre que, por lo general, deja un poso muy positivo después de seis años.

Pañuelo en mano, damos paso al último recap.

Atención: Contiene spoilers

El finale empieza con un flashforward un poco desconcertante al principio. Scott y Chris se reúnen y van a rescatar a otro joven lobo de los cazadores. ¿Lo bueno? Ya sabemos que al menos ellos dos han sobrevivido.

Después de este cliffhanger que retomaremos al final, Scott empieza a relatar lo que ocurrió a partir del 6×19. Derek y Stiles llegan en el famoso Jeep de este último y unen fuerzas con el resto para hacer recular a los cazadores. Deucalion, a quien vimos caer abatido por las balas la semana pasada, es la primera baja de los aliados.

De vuelta en el Jeep, la radio empieza a retransmitir un mensaje de Gerard: tiene capturados a Jackson, Parrish y papa McCall (y a Melissa no, porque está Liam vigilando). Para salvarlos, Scott debe ir a la armería. Evidentemente, es una trampa. Así que la manada se organiza de la siguiente manera: Lydia y Stiles irán a la armería, mientras los demás van en busca del Anuk-ite. Si logran ganar tiempo y vencerlo, conseguirán que el miedo que hace actuar en su contra a los secuaces de Gerard desaparezca.

No abras los ojos

Primera parada: el instituto. El Anuk-ite ya está esperándolos, y su primera víctima es Peter. Las siguientes Jackson e Ethan, una vez que Lydia y Stiles han conseguido rescatarlos. También Malia. Y poco después Derek.

La visión de Lydia se está cumpliendo, pero no está todo perdido. El Anuk-ite da por fin con Scott en la biblioteca. Usa todo tipo de trucos con él, materializándose tanto en sus amigos como en sus enemigos, y a veces en una mezcla de ambos (nos ha encantado volver a ver por unos instantes la contraparte maligna de Stiles). Esta escena está especialmente bien pensada, ya que ha permitido rememorar personajes y eventos que hemos ido viendo a lo largo de estas seis temporadas. “Les has fallado a todos, Scott. Sobre todo a ella… a Allison”. Se nos ha roto el corazón.

Pero el alfa sabía perfectamente lo que debía hacer: rasgarse los ojos para no poder mirar al Anuk-ite. Sin embargo, a continuación no ha habido lucha, sino que ha aparecido el verdadero Stiles con un buen puñado de cenizas de montaña para atrapar al villano. Al fin vencido, aquellos a los que había convertido en piedra han vuelto a su estado normal para reanudar la lucha.

Cazadores cazados

En el hospital, los cazadores entran disparando a diestro y siniestro, pero allí están Liam, Theo y Melissa para hacerse cargo de la situación. También Mason y Corey, que incluso tienen su momento romántico. Tampoco podemos olvidarnos de la colaboración de Nolan, que al final parece ser un humano normal y corriente, pero al menos se ha pasado al bando correcto.

Por otro lado, el último que faltaba por rescatar era Parrish. Lo tenían capturado sus propios compañeros de la policía, tal y como vaticinó el sheriff Stilinski. Y allí va él a liberarlo y retomar su posición de autoridad en la comisaría. Seguidamente, van a por el padre de Scott. Y desde allí, a la armería a desarticular el ejército de cazadores y confiscar sus armas.

¿Y qué pasa con los cabecillas de la operación, Gerard y Monroe? Gerard tiene un pequeño reencuentro familiar con sus hijos. A Kate se la intenta quitar de en medio porque, por mucho que sea sangre de su sangre, no deja de ser una sobrenatural. Después se vuelve contra Chris, pero no es capaz de hacerle nada. Mientras lo ve marchar, a sus espaldas se alza Kate y dejan que supongamos que lo mata.

En cuanto a Monroe (que está en el instituto donde antes ha logrado herir a Scott), huye despavorida al ver que de pronto ninguno de sus compañeros cazadores sigue en activo.

La manada

El Anuk-ite ha sido derrotado, y también los cazadores (aunque sea de momento). Pero Scott está bastante malherido y, si no consigue concentrarse y activar su regeneración enseguida, los daños pueden ser irreversibles. Entonces Lydia mira a Stiles y recuerda cómo consiguió que se focalizara en su día: con un beso. Insta a Malia a que bese a Scott, y efectivamente da resultado.

De vuelta al flashforward, la manada aparece para reunirse con Scott y dar la bienvenida al nuevo lobo que se ha unido a ellos. Jeff Davis ha explicado que este nuevo lobo representa a todos los fans que hemos seguido Teen Wolf a lo largo de estos años. Y ya creemos que sí, que siempre perteneceremos a la manada.

Impresiones finales

Nos ha gustado especialmente la escena en la que Stiles como parte del FBI rescata a Derek, o más bien al revés. También nos ha encantado la reunión de Lydia, Jackson y Stiles y su “cuidado dónde pones las manos”. Nos gusta que Theo haya tenido su momento de redención, el momentazo del entrenador Finstock, y que Melissa y Chris puedan por fin estar juntos.

Pero también hay cosas que hemos echado de menos: Stydia es una de nuestras parejas favoritas. Su relación se fue fraguando desde la primera temporada, y ha sido bastante maltratada en estos últimos tiempos en los que Dylan O’Brien apenas ha estado en la serie. Sabemos que había mucho que contar en este 6×20, pero esperábamos un poquito más de este capítulo final respecto a ellos dos.

La amistad casi fraternal entre Scott y Stiles también ha sido uno de los puntos fuertes de la serie desde siempre, y también nos ha faltado un poco más por esa parte. Por último, nos hemos quedado con las ganas de ver una lucha real contra el Anuk-ite después de tanto entrenamiento. Pero así son las cosas, y al fin y al cabo, hemos conseguido terminar con la buena sensación de tener a todos nuestros chicos intactos.

Tras este final habrá muchas dudas de si las puertas de Teen Wolf se han quedado abiertas para alguna posible continuación o spin-off. Nunca se sabe, pero tanto si esta ha sido la última vez que hemos visto a la manada como si no, nunca la olvidaremos.

Aitziber Polo

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