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Los wolfies estamos de suerte, ya que esta semana ha tocado doble ración de Teen Wolf (el primero de los dos capítulos está además dirigido por Linden Ashby, aka Sheriff Stilinski). ¿Y por qué echar el 6×14 y el 6×15 de golpe? La razón no es otra que el parón que habrá el próximo domingo por la gala de los MTV Music Awards. Aunque aquí no acaban las irregularidades en la programación. Después del descanso, tocan dos semanas con un capítulo respectivamente, como es habitual, pero el 17 de septiembre volverán a emitirse dos. Finalmente, el día 24 de septiembre se emitirá el episodio 100 (que durará más de los acostumbrados 40 minutos), con el que la serie se despedirá para siempre.

Pero no es hora de sacar el pañuelo aún. Hoy hemos podido disfrutar de dos capítulos que por fin han recuperado el ritmo y han pegado el acelerón hasta llevar a los personajes a la casilla de salida de lo que será la segunda mitad de la 6B. Pasamos a repasar 2 en 1 el 6×14 y 6×15.

Atención: Contiene spoilers

Comenzamos con un nuevo vistazo al cadáver sin rostro de la morgue, o lo que es lo mismo, el misterioso boss final de esta temporada. La primera vez que vimos este cuerpo mutilado fue en el 6×12, y nos hicieron creer que se trataba de Aaron (el jugador de lacrosse atacado por las arañas). Y ahora es precisamente él quien va a “visitar” el cadáver y le pasa todas esas arañas para que este reviva.

Más tarde, vemos a Parrish en la comisaría, invadido por un súbito terror al observar las fotografías del otro sabueso del infierno muerto. Ese pavor no se lo está generando otro que el sin rostro, que se le aparece y desaparece sin que nadie más lo vea. Para averiguar qué está ocurriendo, el sheriff y Parrish van al hospital a hablar con Melissa y allí descubren que el cuerpo ha desaparecido de la morgue.

Y pasamos a la trama de los cazadores. Nos presentan a un nuevo personaje, otra mujer loba a la que unos cuantos coches rodean como hicieron con Theo. Ella acaba con todos e incluso con una agente de policía que iba a abatirla al final de la pelea. Volvemos a verla al final del episodio cuando busca a Scott para advertirle de que los cazadores ya han puesto hasta a la policía en su contra.

Por su parte, Liam está bastante tocado después de exponerse en el 6×13 y perder a Brett y a Lori. Les damos puntos extra a las continuas referencias y guiños que hacen a Superman en estas escenas, teniendo en cuenta que Dylan Sprayberry fue el joven Clark en El hombre de acero. Y tal y como le ocurría en esa película, aquí el pobre Liam también se lleva una buena somanta por parte de Nolan y sus matones, que pretenden provocarlo hasta que se transforme, revelándose delante de todo el mundo. Pero el hombre lobo aguanta como un campeón, y el entrenador Finstock llega a tiempo de detener el bullying.

Un poco antes de eso, mientras Liam andaba escondiéndose de Nolan, acaba en el despacho de la orientadora Monroe y descubre los arañazos que tiene en el cuello y una pila de libros acerca de lo sobrenatural. Avisa a Scott y el resto de la manada, y es Lydia quien intenta convencer a la cazadora de que lleguen a un pacto pacífico de coexistencia con Gerard (ya que antes han enviado a su hijo Chris Argent, y el viejo no ha atendido a razones). Lo más arriesgado pero también más sensato es que sea Scott en persona quien acuda a reunirse con el líder de los cazadores.

Y así lo hacen. Quedan en los pasadizos subterráneos, aunque Gerard se ha llevado consigo a toda su camarilla de secuaces. Sin embargo, es Monroe quien ejerce de portavoz (porque es una víctima en sí misma, y la más indicada para ser la voz de Beacon Hills) y por fin sabemos por qué les tiene tanta inquina a los lobos: estuvo presente en una de las masacres de la bestia (villano de la temporada 5), y fue la única superviviente. Además, vio como Scott y Parrish se marchaban de allí sin comprobar si quedaba algún civil con vida. A sus ojos, los lobos lo único que hacen es luchar contra otras amenazas sobrenaturales sin importarles las vidas inocentes de los humanos que arrastran a su paso.

Las cosas empiezan a ponerse feas entre ambos bandos, porque el sin rostro anda cerca, sembrando el terror y la violencia en ellos. Por suerte llega Parrish al rescate, y calcina todo lo que hay por allí abajo (excepto a los protagonistas y a los cazadores que han logrado huir). Vemos el cuerpo quemado del sin rostro en el suelo, pero desgraciadamente hará falta bastante más que eso para derrotarlo.

El 6×15 ha transcurrido casi por completo en la comisaría de policía. A excepción del comeback de Deaton, que consigue una pista bastante importante acerca del sin rostro en Eichen House. Resulta que eso que los acecha es una criatura desarmonizadora, también conocida como “dos caras”, pudiendo hacer referencia esto último a dos personas. ¿Significa eso que buscará otro huésped con el que fusionarse? ¿Quién será, será?

Y por fin hemos vuelto a ver a Theo vivito y coleando. Lo había capturado un antiguo trabajador de Eichen House y lo estaba sometiendo a tortura junto a otros dos lobos capturados, mujer y hombre respectivamente (ojo al detalle de que la chica es la hermana de Dylan Sprayberry en la vida real). El caso es que consiguen reducir a su secuestrador, pero nada más escapar se encuentran al sheriff, que viene a detenerlos por asesinato.

Así es como se reúnen todos en la comisaría. Los dos lobos nuevos son de otra manada y, como los cazadores mataron a sus otros compañeros, se pusieron a masacrarlos indiscriminadamente. De ahí que no solo la policía los busque, sino también los propios cazadores, que se presentan en la puerta de la comisaría y les exigen tomar una determinación antes de media noche: o entregárselos o prepararse para la guerra.

Mientras los protagonistas están de cónclave pensando qué hacer, ocurren unas cuantas cosas. Pero dejando al margen las constantes zancadillas del pesado de Nolan, lo relevante es que el sin rostro vuelve a hacer aparición y provoca que dos agentes de policía se suiciden. Deciden utilizar esos cuerpos para dárselos a los cazadores: gato por liebre. Pero Monroe, que es muy lista, les pide que abran las bolsas para ver sus tatuajes. Es en ese momento cuando llega el padre de Scott, del FBI, y llegan a la determinación de llevarse a los dos lobos que buscan mientras el resto de la manada tendrá que abandonar Beacon Hills.

Evidentemente lo de marcharse es una treta. Sin que nos quede muy claro por qué, el policía que transportaba en la furgoneta a los dos nuevos acaba matándolos, mientras Scott y compañía han hecho de la clínica veterinaria de Deaton su cuartel general, y desde allí planearán la lucha. Porque si algo está claro es que no van a echar a correr.

Desde luego no podemos quejarnos de los capítulos de esta semana: la trama se unifica y se hace más sólida cada vez, y estamos deseando ver qué nos espera a la vuelta del parón. Esperamos unos cuantos regresos más todavía, ¿y será que la aparición de Ethan y Jason está a la vuelta de la esquina? El sitio donde tenían secuestrados a Theo y los otros dos se parecía mucho al lugar donde aparecen ellos en el tráiler, y también hay descargas eléctricas de por medio. Sea como sea, nos toca descansar una semana y volver dentro de dos con las pilas recargadas.

Mientras tanto, os dejamos con la promo del 6×16.

Aitziber Polo

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