Compartir

STRANGE THINGS 1

La nostalgia es un mercado muy rentable. Solo hay que echar un vistazo a la cantidad de reboots, remakes o secuelas que pululan a nuestro alrededor. Da igual si son películas, series o videojuegos. Los elementos más emblemáticos de nuestra infancia han regresado para hacernos la madurez más llevadera. Los 80 y los 90 se han apoderado de la segunda década del siglo XXI, y no parece que nadie vaya a impedirlo.

Quizás este exitoso retorno de la cultura pop vintage haya animado a Netflix a dar luz verde a Stranger Things. Los hermanos Matt y Ross Duffer, principales responsables de esta serie, eran conscientes del caramelo que tenían entre manos. La añoranza y la frescura que destilaba llamó la atención desde el momento en que se supo de su existencia. No obstante, había que ser precavidos. No han sido pocos los intentos por retomar este tipo de productos que han terminado siendo un auténtico fiasco. Por suerte, este no es el caso.

STRANGE THINGS 2

Stranger Things cuenta los hechos acontecidos en 1983 en la modesta población de Hawkins, Indiana. Will Byers, de 12 años, desaparece una noche mientras regresaba a casa tras pasar la tarde con sus amigos. Sin embargo, pocos creen que su ausencia se encuentre dentro de los parámetros habituales en este tipo de casos. Ni su madre, ni sus hermanos, ni sus amigos creen que este suceso haya sido casual. Incluso el sheriff del pueblo reconoce que se trata de una tragedia extraña y muy poco común en su jurisdicción. Rápidamente, cada uno de ellos iniciará su particular búsqueda para encontrar al joven Will. Una búsqueda que abrirá nuevas incógnitas y que revelará verdades que jamás deberían haber salido a la luz.

Lo que a priori podía parecer otro thriller con un alto componente dramático no tarda en desprenderse de todos sus prejuicios. Desde los primeros minutos del capítulo piloto, el espectador va a ser consciente de que se encuentra frente a una serie altamente adictiva. La serie no se demora en mostrar todo su potencial, y lo hace con una maestría tan loable como envidiable. No sabemos qué ocurre en Hawkins, pero ya no nos vamos a poder quitar de encima la necesidad de descubrirlo.

strangerthings0001

Aunque es arriesgado valorar una serie por sus primeros episodios, resulta muy complicado encontrar algo negativo en Stranger Things. Su homenaje a los mitos de los 80 es indudable e intachable. Tenemos una pandilla de niños con un carisma desbordante y desprovistos de estereotipos repelentes. Tenemos misterios que se mueven en terrenos alienígenas y paranormales. Tenemos romances adolescentes con hombreras y cardados. Tenemos walkies-talkies, bicicletas y constantes referencias a Tolkien y a Star Wars. Tenemos incluso a una Winona Ryder con el dramatismo desatado. Cada plano, cada vestuario o cada elemento que aparece en pantalla está escogido con sumo cuidado y respeto. La labor de los hermanos Duffer es admirable, y el resultado no podía haber salido mejor.

Una vez más, Netflix ha dado en la diana apostando por un producto que acoge calidad y entretenimiento en proporciones equitativas. En este caso, la serie ha sabido reciclar los clichés de los clásicos de Steven Spielberg o de Stephen King para crear una historia fresca y apta para toda la familia. Hay mucho que contar en Stranger Things, y esperemos que la magia de su comienzo no vaya decayendo a medida que avanza la historia. De momento, nos aventuramos a confirmarla como la serie revelación de este verano.

Jorge Bastante

No hay comentarios