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Sipo Phantasma

Un barco y acontecimientos extraños trasladados a la gran pantalla. No, no os hablamos de Barco fantasma, de Steve Beck, sino del primer largometraje de Koldo Almandoz, Sipo Phantasma (Barco fantasma). El director donostiarra, tras haber realizado cortometrajes como Belarra o Hubert Le Blonen azken hegaldia, competirá con esta cinta en la 64 edición del Festival de Cine de San Sebastián, en la sección Zabaltegi-Tabakalera, después de haberla estrenado en Róterdam y en el Bafici de Buenos Aires.

“Una historia de naufragios, vampiros, amor y cine”: así es como la define su director. El espectador que se enfrente a dicha cinta tiene que tener claro lo que va a ver para que no le pille por sorpresa. Es más, seguramente esta película la busque el cinéfilo o, mejor dicho, el cinéfago, aquella persona a la que le gusta sorprenderse con nuevas formas de contar historias, puesto que este largometraje es un tipo de cine más experimental y contemporáneo con el que poder aprender sobre barcos de hoy y de ayer, comportamientos humanos e historias de vampiros. Un tema que atrapará a aquel amante del cine de terror, no porque su historia dé miedo, sino porque tratará aspectos (más que curiosos) sobre la novela Drácula, de Bram Stoker, el filme basado en esta, Nosferatu, el vampiro, de F. W. Murnau, y las personas que lo rodean.

Un solo personaje es el protagonista de Sipo Phantasma: Florence Balcombe, la mujer de Bram Stoker, interpretada por Maider Intxauspe. El fantasma de Florence vagará por el gran crucero moderno de nuestros días (imágenes reales) como si estuviera sola en el barco, a la vez que irán apareciendo textos e imágenes (extractos de la película de Nosferatu, de F. W. Murnau, cruceros antiguos, telegramas, cartas, títeres…). Todo ello acompañado de silencios y música, compuesta por Joserra Senperena e Ignacio Bilbao, que será el elemento que transmita el “mar en calma” en toda la información expuesta.Sipo PhantasmaFlorence irá narrando (sin hablar) la injusticia sobre los derechos de la novela de su marido, que brillaron por su ausencia cuando Murnau creó Nosferatu, el vampiro (1922), un aspecto por el que ya se luchaba en esa época. Sipo Phantasma en sus primeros minutos parece ser un documental sobre el comportamiento humano en dichos cruceros (superficialidad), pero esto solo un despiste: Armendoz cambia de rumbo por completo (y nunca mejor dicho). Un cambio y unas comparaciones y similitudes (barcos actuales y pasados, vampiros, novelas) muy bien llevadas en su guion, dividido por capítulos.

Así, emprenderemos un viaje por el mar donde observamos la ironía de cómo un gran crucero lleno de miles de personas está totalmente vacío en su cubierta, como un barco fantasma (de ahí que el paralelismo con este tipo de personajes, junto al alma que vaga de la señora Balcombe, esté más que justificado y reflejado). Como punto débil, podríamos decir que no a todo el mundo le gustará, y que echamos en falta alguna voz, pero más por capricho, puesto que su narración está perfectamente llevada a cabo gracias al trabajo de su director y al montaje de Laurent Dufreche, entre otros, sin necesidad de recurrir a la palabra en ningún momento.Sipo PhantasmaBalcombe, además de relatar su matrimonio con Stoker, nos enseñará este barco al mismo tiempo que nos contará su noviazgo con Oscar Wilde, gracias al fantástico trabajo de los marionetistas Itsaso Azkarate y Karlos Odriozola. Como si de un puzle se tratase, el público irá montando sus piezas y enterándose de que Stoker y Florence tienen mucho más que ver con los barcos y los naufragios que la sola historia de Drácula.

Murnau, sin tener los derechos de Drácula, hizo una historia muy parecida donde el conde Drácula pasó a llamarse el conde Orlok. Aquí es donde montó en cólera Florence y demandó por derechos de autor al alemán, dando como resultado una sentencia que dictaba que se destruyeran todas las cintas de Nosferatu. Esto es lo que muestra Sipo Phantasma: un descubrimiento dentro de otro, como si de una matrioska se tratase. Pero, entonces ¿cómo pudo ver la luz Nosferatu? Como dice la canción de Vetusta Morla, “hay esperanza en la deriva”

LO MEJOR:

  • Las curiosidades sobre la vida de Stoker y su novela.
  • Su guion estructurado sin recurrir a la voz.
  • El final peculiar y redondo.

LO PEOR:

  • Echar en falta el sonido de la voz.
  • No va dirigida a todo tipo de público.

María Páez

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