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Holmes y Watson Sherlock Holmes para todos los gustos El Palomitrón

Sherlock Holmes es, hasta el momento, el personaje de ficción que más veces ha sido llevado a las pantallas. Se estima en más de 250 el número de películas protagonizadas por el detective creado por Doyle, aparte de series, animación… Por no hablar de aquellos productos que se basan de una u otra manera en la figura o en la forma de actuar de la universal celebridad. Desde los comienzos de la cinematografía, allá por 1900, con Sherlock Holmes Baffled (un corto de 20 segundos que tiene más de chiste que de verdadera recreación del mito), a la anunciada tercera parte de la saga Sherlock Holmes, de Guy Ritchie, hay tanto material que resulta prácticamente inabarcable. Pero en El Palomitrón hemos hecho nuestra propia selección para que podáis deleitaros con las aventuras del detective asesor por antonomasia. Sabemos que nos dejamos muchas adaptaciones en el tintero, pero si no están todas las que son, sí que son todas las que están. Y, ojo, las ordenamos cronológicamente, no por su calidad ni otros posibles criterios. Elemental, querido Watson.

El perro de los Baskerville (Sidney Lanfield, 1939)

Una maldición atormenta a la familia de los Baskerville, relacionada con un terrible perro que los persigue para acabar con su estirpe. Al fallecer uno de los últimos herederos, sir Charles, se le encarga a Sherlock Holmes la investigación del caso, así como la protección del joven Henry, el último Baskerville. La primera vez que Basil Rathbone se metió en la piel de Holmes fue en esta cinta, y repitió personaje hasta en catorce ocasiones. Su imagen ha sido la que ha perdurado para siempre ligada al detective.

Sherlock Holmes (Varios directores, serie, 1964-1968)

En esta serie de la BBC, con cambio de actores entre sus dos temporadas, destaca el trabajo de Peter Cushing como Holmes en la segunda de ellas. Con 29 capítulos, algunos perdidos (por la purga que la cadena llevó a cabo en sus archivos y que también se llevó por delante, entre otras, muchas entregas de Doctor Who), es un clásico entre los seguidores del detective. Destacamos, entre sus episodios, La banda de lunares, La liga de los pelirrojos o El carbunclo azul.

La vida privada de Sherlock Holmes (Billy Wilder, 1970)

Con el grandísimo Christopher Lee haciendo de Mycroft Holmes, es una obra llena de sentido del humor, que ahonda en detalles que, si bien aparecían en las novelas, no se habían reflejado en las películas: desde las adicciones de Sherlock a algún guiño a la naturaleza de la relación entre el médico y el detective. En ella, los protagonistas deben ir a Escocia para investigar una desaparición, para descubrir enseguida que el Servicio Secreto de su Majestad está metido en el asunto. Una película que duraba originalmente más de tres horas y que los productores cortaron sin compasión, haciendo que algunas tramas y detalles se perdieran.

Elemental, doctor Freud (Herbert Ross, 1976)

En esta ocasión, Holmes ha caído totalmente en su adicción a la cocaína, y Watson (interpretado por Robert Duvall) consigue engañarlo para que vaya a Viena. Allí, un joven Sigmund Freud intentará que supere su toxicomanía mediante el psicoanálisis y la hipnosis. Aun con la estelar aparición de Laurence Olivier como el profesor Moriarty, tiene un ritmo desigual, pero sigue siendo una curiosa adaptación, basada a su vez en la novela de Nicholas Meyer.

Sherlock Holmes (varios directores, anime, 1984-1985)

Una serie animada, coproducida entre Japón e Italia, y que tiene entre sus principales bazas contar con Hayao Miyazaki entre sus directores. Los personaje clásicos de Doyle se transforman en perros humanizados que viven en un universo con muchos toques steampunk. La serie, a pesar del tiempo, se conserva muy bien y puede seguir haciendo las delicias tanto de los niños ochenteros como de los de hoy en día.

El secreto de la pirámide (Barry Levinson, 1985)

Totalmente fuera del canon, presenta a Sherlock Holmes y a John Watson como unos amigos que se conocen en un internado. Los personajes se verán involucrados en unos asesinatos tras los que está una oscura y peligrosa sociedad secreta. Con guion de Chris Columbus y producida por Steven Spielberg, fue en la primera película en la que se insertó un personaje creado digitalmente, y tiene una escena poscréditos en la que aparece una revelación sobre la trama.

Sin pistas (Thom Eberhardt, 1988)

Una nueva vuelta de tuerca a Holmes y Watson. En este caso, el doctor es el verdadero detective, pero como no goza de reconocimiento por parte de las autoridades, decide crear un personaje que se presentará ante todos como el gran genio de la deducción. Para ello contratará a un actor de poca monta que siga sus guiones, pero este es un tipo borrachín y vago que en más de una ocasión le meterá en algún apuro. Con Michael Caine y Ben Kingsley, es una divertida película que se ríe abiertamente de los personajes clásicos.

Sherlock Holmes (Guy Ritchie, 2009)

Con grandísimo éxito, y muy alejada de todo lo que se había podido ver hasta ese momento, ha tenido una secuela, y en las redes se apunta a una segunda que estaría en preparación. Adaptación de la novela gráfica de Lionel Wigram, está llena de acción y misterio. Protagonizada por el histriónico Robert Downey Jr. y el elegantísimo Jude Law, va un poco más allá del simple entretenimiento vacío. De nuevo, Holmes tiene que usar todos sus talentos para intentar detener a un enemigo que pone en jaque al gobierno de la nación. Carreras, inventos, boxeo, juegos de cámara y diálogos llenos de humor e ironía.

Sherlock (Varios directores, serie, 2010…)

Una actualización del clásico, aunque mucho más cercana al espíritu y a las características de los personajes originales, en Sherlock se han sabido introducir elementos contemporáneos como los blogs, wasaps o e-mails. Salida de las creativas mentes de Steven Moffat y Mark Gatiss, los mismos que resucitaron Doctor Who, presentaron al gran público a los dos actores protagonistas que ya podemos calificar de estrellas, como son Benedict Cumberbatch y Martin Freeman. Nos hemos resistido a poner año de fin a la serie porque aún mantenemos la esperanza de un próximo regreso.

Mr. Holmes (Bill Condon, 2015)

Una de las últimas apariciones de Holmes (y quizá una de las más originales). En esta ocasión nos encontramos ante un nonagenario, interpretado por Ian McKellen, con problemas de memoria y salud, dedicado al cuidado de sus colmenas. Pero se verá obligado a enfrentarse a un caso del pasado que no se cerró convenientemente.

 

¿Os habéis quedado con ganas de más? Os recomendamos entonces consultar nuestra reseña sobre el libro de Alpha Decay Arthur y Sherlock. Conan Doyle y la creación de Holmes.

Rocío Alarcos

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