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Seinfeld El Palomitron

Con la explosión de la televisión en los noventa (creciente número de televisiones por satélite, por cable y el incremento de públicas con producción propia), llegó también el incremento de competición por los mismos espectadores: las cadenas encargadas de producir seriales debían entregar trabajos más competentes, más acordes con la evolución a marchas forzadas que la televisión estaba sufriendo. Y se unió al descontento general (quizás es más adecuada la palabra “hastío”) de los antes espectadores, criados bajo el influjo del televisor y su imparable avance hasta cada pequeño rincón del mundo, que querían formar parte de su mundo, mientras que, a la vez, arreglaban los pequeños errores que siempre pensaron que había. Gente como Larry David (cocreador de la serie junto a Jerry Seinfeld) apreció el potencial del formato sitcom y decidió darle un lavado de cara al mismo. En sus palabras, que podemos encontrar en los extras de los DVD del pack Seinfeld – The Complete Series que Sony Pictures Home Entertainment ha reeditado, “queríamos romper con las convenciones, hacer algo diferente, […] queríamos ser nosotros mismos”. Y como bien sabemos, lo consiguieron: Seinfeld se convirtió por derecho propio en una de las series más influyentes al llenar las parrillas de programación de los Estados Unidos y el resto del mundo (en algunos países, como en Suecia, aún sigue emitiéndose). De hecho, Jerry Seinfeld (guionista, director y actor protagonista de la serie) ha bromeado alguna vez con que el éxito de la serie está acabándose, puesto que “hay estados en los que la serie solo puede verse cuatro veces al día”.

Seinfeld El Palomitron

Con una duración de nueve temporadas (y un total de ciento ochenta capítulos), la serie apretó las tuercas del formato y de los tabús preexistentes. Porque antes de Seinfeld no se había hablado en televisión de masturbación o productos para la higiene femenina, ni se había matado a algún personaje solo por el efecto cómico: la serie de la NBC sustituyó la “blancura” del humor habitual por la irreverencia absoluta, el humor adulto y cáustico, y una visión no demasiado amable de los fastidios y rarezas de la vida moderna. En definitiva, Seinfeld abrazó por detrás a las audiencias de los años noventa y les susurró al oído: “Oye, no es malo ser honesto, aunque esa honestidad te haga parecer un poco malo”. Sus personajes solamente expresaban en voz alta las preocupaciones de la sociedad contemporánea. Por supuesto, ellos lo llevaban siempre un paso más allá, pero eso era exactamente lo que convertía la serie en algo tan sumamente divertido: no tenía miedo de agarrar por los mismísimos las ansiedades del hombre de a pie y airearlas en una pira pública.

Su reparto principal, los cuatro fantásticos de la comedia noventera, y su inalterabilidad a lo largo de los nueve años durante los que se alargó el serial (Jerry Seinfeld, Jason Alexander, Julia Louis-Dreyfus y Michael Richards) fue parte de lo que hizo de Seinfeld una fórmula irrepetible y una institución cómica de primer orden, sin miedo a rechazar los ardides habituales para hacer a sus personajes simpáticos. Nos encontrábamos ante una serie sin complejos, sin miedo a ser irrespetuosa en momentos en los que siempre se había enseñado a ser educados, honestos y directos cuando se requería diplomacia y suavidad, e interesados cuando la etiqueta reclamaba compasión, decidida a llevar hasta el extremo su leitmotiv narrativo: “No hay abrazos, no hay moralina”.

EL PACKAGING

Seinfeld El PalomitronEste magnífico cofre es, para los que se consideren absolutos fanáticos de Seinfeld, una golosina demasiado sabrosa como para ignorarla. Porqué, aunque tengan cada temporada en formatoindividual y los extras sean los mismos que en las temporadas por separado, el cofre en el que se presenta es el verdadero valor añadido que todo coleccionista quiere y debe tener en su estantería. Una solución práctica y económica para el almacenaje de la serie, que reúne la colección de 33 discos en un reducidísimo espacio. Una serie para la historia, en un empaquetado para la historia.

LOS EXTRAS

Seinfeld El Palomitron

Con una serie con tantas virtudes y tan conocidas como Seinfeld, lo que decanta la balanza hacia la adquisición de su formato físico son claramente los contenidos adicionales. Y en esta edición coleccionista de Seinfeld – The Complete Series, estos sonprácticamente inacabables, porque si podemos darle una nueva dimensión al serial con el visionado con la pista de audio Blablabla, que añade comentarios de los creadores, también podemos hacerlo con una pista de subtítulos especial llamada Notas sobre nada, que suelta datos curiosos sobre secuencias, momentos y capítulos.

Y luego están los documentales con vocación de making of: entrevistas con ejecutivos de la cadena, directores, guionistas, productores y miembros del reparto sobre la concepción de la serie y su camino de producción hasta su emisión durante su primer año, y el iniciático Cómo empezó se completa con pequeños documentales específicos para cada episodio individual llamados Intimidades. Los segundos maravillarán a los curiosos en busca de curiosidades de la serie, ya que en cada uno de ellos se relata alguna anécdota del rodaje o la concepción de dicho episodio con presteza y una corta duración que evita que el espectador pierda interés. A estos se añaden pequeños featurettes exclusivos de los extras de cada temporada. En la tercera, Kramer contra Kramer: de Kenny a Cosmo; en la quinta, Jason + Larry = George, explorando la creaciónconjunta del personaje (recicla algún material de Cómo empezó, pero añade entrevistas no vistas con guionistas del programa); en la sexta, Corriendo con el huevo (documental de dos partes que aporta aún más información sobre la concepción de la serie); en la séptima, La reina del castillo: La historia de Elaine Benes (un tributo al personaje y la actriz que la interpreta) y dos piezas sobre Larry David (Despedida de Larry David y ¿Dónde está Larry? La estrella invitada secreta de Seinfeld), que abandonó la serie en esta temporada; en la octava, Jerry Seinfeld: capitán de submarino, que reflexiona sobre la importancia del personaje principal en la serie, y en la novena y última temporada, La última vuelta, sobre el rodaje del último episodio de la serie.

seinfeld

Y no acaba aquí la cosa: también podemos encontrar escenas eliminadas de la serie (llamadas En la caja fuerte), divertidas tomas falsas (Aunque no tiene nada de malo), monólogos exclusivos de Jerry Seinfeld para The Tonight Show (Amo de sus dominios), promos y avances de la NBC para cada una de sus temporadas (Patrocinado por Industrias Vandelay), galerías de fotos detrás y delante de las cámaras y, en las últimas cuatro temporadas, unas pequeñas piezas de animación llamadas Sein-imación, que animan secuencias de la serie en las que un personaje cuenta una historia.

¿Preparados para revivir los noventa en tu salón? ¿Para acompañar a Elaine, George, Kramer y, por supuesto, a Seinfeld en sus locas discusiones sobre las relaciones, las expectativas, y la extrañez de la vida moderna? ¿Preparados para descubrir una de las mejores sitcoms jamás hechas? No dejéis pasar la oportunidad de haceros con este pack.

Pol Llongueras

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