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The Get Down - El Palomitron

Al margen de juicios acerca de su calidad, The Get Down ha copado la opinión pública desde su estreno el pasado agosto de 2016. Y es que esta serie que se sitúa a finales de los años setenta en el marco del surgimiento del hip-hop se precia por ser después de The Crown la ficción más cara de la historia. Hay quien la tachará de pretenciosa, pero el trabajo de producción que hay detrás (junto con la adquisición de derechos de su banda sonora, entre otras cosas) muy difícilmente podría no ascender a cifras que al espectador se le antojan astronómicas.

Puede que estas cuestiones logísticas estén directamente relacionadas con que hayamos tenido que esperar la friolera de siete meses para ver la segunda parte de la primera temporada. Pero ya está aquí y sigue gozando del mismo punch que nos brindó la primera parte.

The Get Down nos sumerge en la atmósfera turbulenta y en ebullición de finales de los 70. Hablamos concretamente de 1977 y 1978, por lo que la serie está salpicada de anecdóticas referencias a la época: queda patente el boom de Star Wars y el éxito de figuras como Michael Jackson, John Travolta o bandas como los Bee Gees o The Village People. Tampoco se pasan por alto las remisiones a clásicos como El gran Gatsby, de Scott Fitzgerald. Y precisamente aprovechamos la mención para recalcar el dato de que la cabeza pensante detrás de The Get Down no es otro que Baz Luhrmann (Moulin Rouge, Romeo + Julieta y la más reciente versión de El gran Gatsby). El director australiano llevaba tiempo queriendo hincarle el diente al nacimiento del hip-hop, y pese a solo dirigir el primer capítulo, la realización de la serie rezuma su influencia por todos sus poros.

The Get Down Brothers - El Palomitron

Bien es verdad que el estilo narrativo de Luhrmann no es para todos los gustos. Sus detractores tildan sus obras de excesivas, recargadas y apabullantes, y a priori hay para quien estas señas de identidad casan dudosamente con la historia que se cuenta en The Get Down (tampoco contar política a través del hip-hop parecía tener encaje y, sin embargo, Hamilton está arrasando muy merecidamente en Broadway). En contraste, la vorágine creativa de música (siempre acompañada de letras que perfilan la acción) y aspiraciones de libertad que han creado con esta serie resulta ser no solo efectiva, sino también bastante adictiva.

Quien espere encontrar una impoluta precisión histórica se ha equivocado de sitio. The Get Down no pretende dárselas de documental, sino que es más bien puro entretenimiento. Cuenta con el respaldo de figuras reales del hip-hop como Grandmaster Flash (quien además aparece en la serie interpretado por Mamoudou Athie) y, alejándose de tramas especialmente elaboradas o profundas, ofrece un excelentemente ambientado retrato de la época.

The Get Down escena suelo y DJ- El Palomitron

Entre acordes de Cabaret, la BSO de Rocky Balboa o éxitos de ABBA, esta segunda parte no da tregua a sus personajes en el ascenso al éxito y la fama. Como bien dice Ezekiel (Justice Smith) en el capítulo siete, se mueve en una continua dualidad. A The Get Down le ocurre lo mismo: en estos cinco episodios combaten la música disco contra ese nuevo ritmo nacido en el Bronx a partir de rimas y un fondo de música reciclada que intenta abrirse paso como nueva forma de expresión. También se muestran en mayor medida los resquicios de la segregación a través de los esfuerzos de Ezekiel por salir del barrio e integrarse en una universidad de gran renombre. Se trata además de una discriminación bidireccional. Esto se ve de forma especialmente clara a través de los ojos de DJ Shaolin Fantastic (Shameik Moore), para quien la forma de vida del Bronx es la que les pertenece y no pintan nada intentando adaptarse a “Blanquitolandia”. Shao es uno de los personajes más carismáticos de The Get Down y desde el principio ha encarnado la picaresca de estar metido en temas de narcotráfico aprovechándose cuando le conviene de los chavalines con los que comparte banda. Los restantes hermanos get down también aportan su granito de arena a esta segunda tanda de episodios: Ra-Ra (Skylan Brooks) poniendo en el mapa a los Zulú y Dizzee (Jaden Smith) siendo la nota discordante (en cuanto a sexualidad se refiere) y cambiando los grafitis por viñetas de cómic que sirven igualmente de vehículo a la historia.

Elenco The Get Down - El Palomitron

Por su parte, Mylene (Herizen Guardiola) es quien más tiene que sacrificar en cuanto a valores familiares y personales, al pasar de ser de chica del coro parroquial a una superestrella. La lucha por labrarse un camino en la música interfiere en la relación de Ezekiel y Mylene, y como ya nos enseñó La La Land: La ciudad de las estrellas, las aspiraciones bifurcan caminos y la batalla no siempre la gana el amor. The Get Down encuentra sus picos más dramáticos no tanto en el sacrificio por la fama, sino en los daños colaterales que la decisión de triunfar puede llevar aparejados. Además, el poder y la manipulación de las compañías discográficas también juegan un importante papel en esta segunda parte.

Esta primera temporada es en su conjunto un deleite visual y sonoro que complacerá sin lugar a dudas a quien disfrute de la música y de los aires de libertad e identidad que, por mucho que pase el tiempo, no envejecen. The Get Down nos ha dejado a las puertas de los años 80, y aunque todo indica que este ha sido el cierre a la serie, constituye un digno final. Para quien aún no la haya visto, abrochaos la bomber rojinegra y dejaos llevar por el hip-hop. Os prometemos que nos veremos al otro lado.

 

Aitziber Polo

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