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rec3De entre todos los autores españoles que han probado suerte en el cine de género en España (que no han sido tantos al fin y al cabo), es a Jaume Balagueró a quien más debemos. Tras su inspiradísimo debut con Los sin nombre (1999), en 2002 rodó (en inglés) la estupenda Darkness, con la oscarizada Anna Paquin (El piano) e Iain Glen (Jorah en Juego de tronos), y obtuvo, además, un gran éxito de taquilla. Tras el estreno internacional de Los otros y sus estratosféricas recaudaciones, quedó claro que si quieres exportar cine español a nivel mainstream, debes rodarlo en inglés. A los americanos no les gustan los subtítulos, y prefieren pagar por los remakes patrios (recordemos que cuando Rec fue un fenómeno mundial, allí se estrenó de forma minoritaria y con vistas a un remake, Quarantine, que sí llegó a miles de salas). Del 2000 a esta parte, el cine de género en España ha tocado, con más o menos fortuna, todos los palos, y sigue teniendo como asignatura pendiente el slasher: El arte de morir, Más de mil cámaras velan por tu seguridad, XP3D o Afterparty son pruebas vivientes de que, para que la receta funcione, es necesario poner a gente delante y detrás de las cámaras con un mínimo de profesionalidad, para que lo rodado no parezca una parodia. De entre todos los slasher españoles de los últimos 15 años, podemos salvar de la quema Sweet Home (Rafa Martínez, 2015), pero claramente no es suficiente.

A continuación os dejamos un Top 10 con algunas de las mejores películas de terror nacionales de los últimos años. Zombis, fantasmas, psicópatas o niños perdidos han pasado por nuestras carteleras y se han quedado grabados en nuestras retinas.

 

  1. LOS OTROS (ALEJANDRO AMENÁBAR, 2001)

otros

A favor: la Nicole Kidman más Grace Kelly que hemos visto (sí, más que en el biopic que ella misma interpretó sobre la célebre actriz Grace de Mónaco) realizaba, hasta la fecha, su mejor interpretación en una película prodigiosa en todos los niveles, que, además de lograr 8 premios Goya (aunque Pilar López de Ayala se llevó el premio a mejor actriz por su Juana la Loca, y es que en nuestra Academia son muy reticentes a premiar actores extranjeros), consiguió una nominación al Globo de Oro para su protagonista, algo cada vez menos frecuente en una película de género. Una atmósfera opresora, una fotografía cuidadísima y un guion que, como es frecuente en la filmografía del director, enlazaba directamente con la religión, ayudaron también a convertir a Los otros en el clásico (¿mundial?) que es hoy en día. Y Amenábar demostró (por tercera vez consecutiva) que era alguien que hay que tener muy en cuenta en el panorama español.

En contra: las comparaciones con esa otra película que todos conocemos y que es infinitamente inferior.

Las cifras: 6.400.000 espectadores en España y un total de 300 millones de dólares alrededor del mundo.

 

  1. REC (PACO PLAZA & JAUME BALAGUERÓ, 2007)

rec

 

A favor: lo que más debemos agradecer al mejor found footage español es que de verdad da miedo. Y esa es la mayor virtud que puede tener una película de terror, y que cada vez menos la consiguen. Por otro lado (y quién nos lo iba a decir tras su paso como presentadora de Los 40 Principales), Manuela Velasco (premio Goya a la mejor actriz revelación y mejor actriz en Sitges) está estupenda. ¿Y la fiesta que se montaba en cada sala de cine con la muerte de la anciana? Ojalá pudiéramos vivir más experiencias como esta.

En contra: el final planteaba preguntas que solo se respondieron, y de forma bastante tosca, en la decepcionante entrega final.

Las cifras: 1.400.000 espectadores en España y 35 millones de dólares en todo el mundo.

 

  1. SECUESTRADOS (MIGUEL ÁNGEL VIVAS, 2010)

secuestrados

 

A favor: el trío protagonista (Manuela Vellés, Fernando Cayo y Ana Wagener) está estratosférico, sobre todo teniendo en cuenta la dificultad de encarar unas interpretaciones tan angustiosas y adrenalínicas que deben ir acompañadas por unos movimientos y un tempo calculados al milímetro debido al formato de la película, que está compuesta íntegramente por 12 planos secuencia. Todavía nos seguimos preguntando cómo se rodó esa secuencia inicial.

En contra: ni la interpretación ni el personaje en sí del novio de la joven protagonista están a la altura del resto de la película. Y la pantalla partida.

Las cifras: 50.000 espectadores en España y casi 1 millón de dólares alrededor del mundo.

 

  1. MIENTRAS DUERMES (JAUME BALAGUERÓ, 2011)

duermes

A favor: aunque es más una película de suspense que de terror, un tensísimo tramo final bastante gore (Dios en persona ha bajado a montar esta película) y una atmósfera malsana y claustrofóbica (apenas salimos del edificio donde se desarrolla la acción) hacen que sea imposible no incluir Mientras duermes en esta lista. Luis Tosar se lucía otra vez en un personaje inolvidable y extremadamente cruel.

En contra: ¿en qué papel deja a la Policía?

Las cifras: 560.000 espectadores en España y 9 millones de dólares en la taquilla mundial.

 

  1. LOS OJOS DE JULIA (GUILLEM MORALES, 2010)

los ojos de julia

 

A favor: aunque siempre ha estado de moda criticar la faceta interpretativa de Belén Rueda, la actriz ha demostrado ya en varias ocasiones que sí tiene talento, y su Julia es, probablemente, su mejor papel de lucimiento. Por otro lado, la cinta es un homenaje al giallo que ha dividido a los fans (si fuese francesa y protagonizada por Isabelle Huppert, otro gallo cantaría), pero realmente está por encima de la media dentro de este maravilloso subgénero. Y… ¿alguien ha conseguido olvidar aquella escena de la aguja pinchando el ojo?

En contra: el epílogo es una bofetada a la sutilidad.

Las cifras: 1.100.000 espectadores en España y 17 millones de dólares en su explotación internacional.

 

  1. LA CUEVA (ALFREDO MONTERO, 2014)

La-cueva

 

A favor: la película más claustrofóbica del cine español desde Buried (Rodrigo Cortés, 2010) tuvo un estreno casi de tapadillo en España (a pesar de haber triunfado en festivales de género). La cueva parte de una premisa muy simple (un grupo de amigos se pierde al intentar explorar una cueva en Formentera) pero su falta de pretensiones ayuda a hacerla más real. Y ojalá Marta Castellote repita en el género.

En contra: al desarrollarse en una cueva, es inevitable compararla con la infinita The descent (Neil Marshall, 2005), aunque ambas siguen caminos opuestos. Aquí los monstruos somos solo nosotros.

Las cifras: 30.000 espectadores en España.

 

  1. FRÁGILES (JAUME BALAGUERÓ, 2005)

Fragiles. Balagueró. El palomitrón

A favor: una de esas pocas y meritorias películas que consiguen gustar tanto a los fans más acérrimos del género como al espectador medio que elige la película 5 minutos antes de entrar en la sala. Frágiles parece una pesadilla, un hospital inhóspito, una atmósfera malsana, lluvia incesante, agujas y huesos rotos. Balagueró demuestra, por enésima vez, ser un maestro, en un tramo final verdaderamente aterrador. Y encima vemos sufrir a Ivana Baquero (la niña de El laberinto del fauno). ¿Qué más se puede pedir?

En contra: nunca se sale del guion ni arriesga. Y lo mal dibujado que está el personaje de Elena Anaya.

Las cifras: 600.000 espectadores en España y casi 7.000.000 de dólares alrededor del mundo.

 

  1. EL ORFANATO (J. A. BAYONA, 2007)

EL ORFANATO

 

A favor: casi todos afilamos los cuchillos al enterarnos de que el señor que acababa de firmar ‘Cuando zarpa el amor’, aquel videoclip de Camela ambientado en el Oeste, se pondría tras las cámaras en una película sobre un tema tan manido como el de la incesante búsqueda de una madre de su hijo desaparecido, con Belén Rueda de protagonista. Pero los prejuicios solo sirven para darnos cuenta de nuestra propia estupidez, y pronto caímos rendidos ante el buen hacer del pequeño gran Bayona. El orfanato bien podría ser una película británica de los años 60: preocupada por una estética cuidadísima, unas actuaciones solventes y una historia nada novedosa que no guarda ningún as sorprendente bajo la manga, pero muy bien contada.

En contra: convertirse en un fenómeno tras su estreno fue flaco favor: los que la recomiendan como una de las mejores películas de terror que se han hecho en la Historia de España solo han conseguido que el resto de los mortales la menosprecien. Y ni tanto ni tan poco.

Las cifras: 4.420.000 espectadores en España y 80.000.000 de dólares en todo el mundo.

 

  1. MUSARAÑAS (JUANFER ANDRÉS y ESTEBAN ROEL, 2014)

musa

A favor: Macarena Gómez, que ya demostró su valía en la reivindicable Sexykiller (Miguel Martí, 2008) se come a todo y a todos en una cinta claustrofóbica con sorpresa final no tan sorprendente, pero aun así eficaz. Musarañas trata sobre la familia, la religión, la agorafobia, la esperanza de encontrar un nuevo amor y del “aunque a Kathy Bates no le haya funcionado en Misery, seguro que a mí sí”.

En contra: las reacciones del personaje de Nadia de Santiago son totalmente incoherentes en la segunda mitad. ¡AVISA A ALGUIEN!

Las cifras: 130.000 espectadores en España.

 

  1. REC 3: GÉNESIS (PACO PLAZA, 2012)

REC3

 

A favor: una bocanada de aire fresco tras las muestras de agotamiento de Rec 2, ya que esta nueva entrega poco tiene que ver con las anteriores.  Autoparódica, frenética y directa al grano, Rec 3 no da ninguna clave sobre la trilogía, pero nos ofreció a la gran heroína del terror patrio: Leticia Dolera.

En contra: la mitad de chistes no tienen gracia. Y venderla como “el origen de la historia” fue un error desde el momento en el que es una absoluta falacia y no resuelve ningún enigma.

Las cifras: la saga se desgastó notablemente. Solo 370.000 espectadores en España y 10.000.000 de dólares en todo el mundo (amasó más dinero en Francia que en nuestras fronteras.

 

Triste pero cierto, el género de terror no está viviendo un gran momento en nuestro país. En 2016 sólo hay confirmado el estreno en cines del slasher rodado en inglés Summer camp, el debut del guionista Alberto Marini (Mientras duermes). A nuestro cine cada vez le cuesta más encontrar el éxito si no cuenta con campañas de promoción exhaustivas como pueden proporcionar Mediaset o Atresmedia. Sólo nos queda esperar, y si la película vale la pena, pagar la entrada que demuestre que queremos más, mucho más.

 

 

 

Jose Cruz

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