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Primeras impresiones de Violet Evergarden principal - el palomitron

Hace aproximadamente un mes que ha empezado la temporada anime 2018, una temporada más que prometedora. Partimos de una temporada que nos ha dejado animes como Inuyashiki, Welcome to the Ballroom o Juuni Taisen que ya han finalizado u otros como Black Clover que siguen todavía en emisión. Todos y cada uno de ellos, y muchos otros que nos dejamos, han robado corazones, impresionado o incluso disgustado; pero siendo del todo sincera, los estrenos de esta temporada son algo más que llamativos y además tenemos animes para todos los gustos y colores. Sin ir más allá, tenemos animes terroríficos como Junji Ito Collection, animes que destilan amor por los cuatro costados como Citrus, animes que han reactivado el género mecha en pantalla al estilo de Evangelion como Darling in the FRANXX, o animes que tan sólo por poder ver hasta dónde llega la animación hoy en día hay que darles una oportunidad, como es el caso de Violet Evergarden.

¿De dónde nace Violet Evergarden?

Violet Evergarden presenta una historia que, por el momento, no sabemos si realmente está enfocada al amor, a la literatura, o a ambas. Nosotros apostamos por un conjunción entre las letras y sentimiento para ofrecernos un gran producto audiovisual. El anime ha empezado hace escasas semanas a través de Netflix, aunque en nuestro país todavía no ha llegado a dicha plataforma. Violet Evergarden no nace en la gran pantalla, sino que previamente ya se había plasmado esta historia en una novela. Una novela que ha ganado premios como los Kyoto Animation Award’s en 2014 y que por su buena crítica y clamor popular la plataforma de vídeos bajo demanda apostó por ella para convertirla en un producto no sólo de lectura, sino también visual. Una gran apuesta sin duda.

Primeras impresiones de Violet Evergarden cartas - el palomitron

Principalmente la historia que nos cuenta Violet Evergarden, o al menos esa es la premisa que he entendido viendo los primeros compases de la serie, está centrada en la evolución de Violet (una ex militar que sirvió en la última batalla de Japón) como muñeca automática y como persona en busca de sus sentimientos. Unos sentimientos que no sabemos si realmente carecían de existencia desde un principio o por motivo de la guerra han sido anulados de su ser. Una premisa, bajo mi punto de vista, bastante interesante y que deja muchas incógnitas por el camino. Enigmas que imaginamos se irán resolviendo poco a poco, y por lo que estamos viendo, de manera descendente, es decir, los acontecimientos de la historia suceden hacia adelante pero el pasado nos lo van contando conforme avanzamos. Unen presente y pasado para no desvelar todo el misterio de golpe y crear así una sensación de querer avanzar más y más. Una historia bien contada y sin grandes dosis narrativas, pero sí con un gran trasfondo tras el papel. Una serie que respeta la calma y ante todo, respeta los sentimientos.

Las cartas como nexo de unión entre las personas

Si hay algo que realmente me ha llamado la atención de Violet Evergarden es el trato hacia la literatura y en particular, el trato hacia las cartas. Puede que nos quede algo alejado en el tiempo o incluso relegado al olvido, pero hace unos años las cartas eran el sustituto actual de los servicios de mensajería instantánea. Puede que llegasen más tarde o no fuesen tan precisas como los mensajes actuales, pero conformaban un elemento que permanecía para siempre en el tiempo y que reflejaba un sentimiento. La historia recoge a la perfección dicho elemento y lo convierte en uno de sus principales protagonistas. El nuevo empleo de Violet tras dejar el ejército es ser una muñeca automática, una persona encargada de escribir en cartas aquello que la gente le cuenta con sentimiento y personalidad.

Gracias a este componente vemos una evolución en nuestra protagonista, una evolución que refleja el hecho de escribir un texto como si fuera un mero comunicado informativo a crear palabras que reflejan verdaderos sentimientos. Son varias las personas que gozan de este servicio exquisito de Violet y que poco a poco la convierten en una persona, dejando atrás esa sensación de que es una auténtica muñeca tanto por dentro como por fuera. Es algo realmente embaucador, la serie consigue revivir un medio de comunicación, transformar los sentimientos en palabras y dotar de personalidad a Violet. Y tan sólo, con una carta.

Primeras impresiones de Violet Evergarden brazo - el palomitron

Los sentimientos son realmente complicados, y más si los quieres exponer entre líneas. Violet tiene un grave problema con ellos, aunque con el paso de los episodios ese problema se va disolviendo. No sabe expresarlos e incluso al principio se dudaba si tenía. Desde un primer momento admite que quiere el empleo de muñeca automática para llegar a entender qué significa “te amo”, las últimas palabras que le dijo el capitán Gilbert antes de morir en la batalla. Desde el minuto uno se empezaron a plantear dudas acerca de si Violet es un ciborg o una humana, pero personalmente creo que aunque tenga brazos mecánicos (reemplazando los auténticos por haberlos perdido en la guerra) hay muchos más detalles que la convierten en humana. Detalles como el querer saber qué es amar, querer saber expresar sentimientos y llegar incluso a llorar. Por muy “autómata” que parezca en ocasiones, posee grandes dosis humanas en su personalidad.

Para plasmar todo este acervo a la perfección y dejarnos una vez más embobados no sólo con la historia y sus personajes, sino también con la animación, Violet Evergarden cuenta con la inestimable dirección de Taishi Ishidate cuyo trabajo recae en el estudio de animación Kyoto Animation. Podríamos decir que ambas partes han conformado una dupla de oro. Han hecho realidad el sueño de muchas personas y han conseguido reflejar en pantalla no sólo el sentimentalismo que refleja Violet Evergarden, sino que con cada uno de los matices de sus escenas han logrado escenificar lo que es el esfuerzo y cariño por una obra.

Estamos ante uno de las mejores animaciones de todas las generaciones. El nivel de detalle es exquisito y la dirección artística es sublime. Podemos apreciar cada uno de los esbozos en los movimientos de personajes, efectos especiales que se introducen en escena como si hubieran nacido con ella y para colmo gozamos de unos brillos y colores que incluso te sumergen en pantalla con tan sólo mirarlos. El humo del tren, los timelapses conseguidos, el brillo de los ojos, las manos de Violet, los escenarios tan mimados… y un sin fín de elementos que sitúan a este anime en la cumbre de la animación. Para aquellos que la historia no les haya embaucado, al menos deben darle una oportunidad para disfrutar de esta animación tan bella y exquisita.

Primeras impresiones de Violet Evergarden violet en la guerra - el palomitron

Y para poner el broche de oro a una de las historias que —personalmente— más me están gustando de esta temporada, añadimos la banda sonora. Una banda sonora compuesta por Evan Call que embellece cada una de las mágicas escenas de este anime y que te transporta a otra dimensión donde imagen y sonido se aúnan para crear un producto audiovisual realmente perfecto.

No sabemos el rumbo que va a tomar la obra, si se dirigirá a la evolución de Violet como muñeca automática o realmente irá más allá y ahondará en sus sentimientos desaparecidos que poco a poco afloran con cada carta que escribe. Los esquemas están muy bien definidos pero todavía queda por saber qué porcentaje de humanidad hay dentro de Violet, ¿estaremos ante una 2B al estilo de Yoko Taro o realmente tenemos ante nosotros a una humana donde los efectos de la guerra han devastado hasta sus sentimientos?

Primeras impresiones de citrus banner - el palomitron

Marisol Navarro

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