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En Sitges hay solo tiempo para ver películas, y también para leer. En este 50 aniversario del Festival de Sitges se cumple el cuarto año en el que la editorial Minotauro y el Festival Internacional de Cine Fantástico de Cataluña celebran su pasión por el fantástico para entregar el Premio Internacional de Ciencia Ficción y Literatura Fantástica de Ediciones Minotauro.

Este año hemos descubierto cómo conseguir más cosas de Ángel Sala, y es dándole una ración extra de croquetas: conseguimos su implicación, que nos cuente chascarrillos del mundillo…, afirmaba en tono de broma Marcela Serras, la directora editorial de Minotauro, en la rueda de prensa que abría la entrega del premio, en la sala Llevant del Hotel Meliá de Sitges.

Pablo Tébar, escritor de Nieve en Marte y ganador del Premio Minotauro 2017
Pablo Tébar, escritor de Nieve en Marte y ganador del Premio Minotauro 2017

Ángel Sala y el resto del jurado declararon estar muy contentos a pesar de tener mucho trabajo, ya que elegir entre 500 ejemplares con un nivel muy alto (que son los que se han presentado este año) no es una tarea nada fácil. La editorial está llegando a tales números que se está asemejando cada vez más a los del Grupo Planeta.

El afortunado ganador de este premio en su edición 2017 ha sido Pablo Tébar con su novela Nieve en Marte. Tébar es conocido por su labor como guionista en series tan populares como Médico de familia, Periodistas, El comisario, Tierra de lobos, Un paso adelante, Los Serrano, Mar de plástico, o Diablero, que se estrenará próximamente en Netflix. Hijo de la actriz Conchita Goyanes y del escritor y guionista Juan Tébar, el nuevo premio Minotauro se ha referido a Nieve en Marte como “su primer hijo” y reconoce haber disfrutado mucho la experiencia de enfrentarse a un proceso creativo que le ha brindado una (disfrutable) libertad total.

Nieve en Marte es un libro que cuenta la historia de un hombre destinado a Marte en proceso de colonización. En palabras de Marcela Serras: Es una novela de ciencia ficción que se lee a ritmo de thriller. Al jurado nos convenció por la ambientación; porque es muy original y consistente; por la combinación de una trama detectivesca que funciona a caballo entre la Tierra y Marte y por un dilema personal que plantean varios de sus personajes. Es una novela de acción, pero también de emoción.

Y es que fallar un premio que cada año es más importante es todo menos un paseo. Para Manel Loureiro, miembro del jurado, “es un privilegio y a la vez una putada, porque tienes que decidir entre un montón de obras que han sido preparadas con el máximo mimo por parte de sus autores y al final la decisión la tomas tú. Cuando me tropecé con este manuscrito me pasó una cosa: tuve una sensación de meterme en la novela y la realidad era lo que sucedía en esas páginas; lo de fuera me importaba un bledo, y eso es muy difícil de conseguir”. Para el escritor y periodista gallego la novela tiene todo para ser una distopía de ciencia ficción (elementos de suspensión de la credibilidad, de aventura, de creación de los personajes y un poso de reflexión en el lector) y no dudó en establecer una comparación cinematográfica: “Es como las películas: hay películas que las ves y se te olvidan, y otras que las ves y pasen los años que pasen las sigues recordando. Pues esto último es lo que me pasa con Nieve en Marte”.

Pablo Tébar, escritor de Nieve en Marte y ganador del Premio Minotauro 2017
Pablo Tébar, escritor de Nieve en Marte y ganador del Premio Minotauro 2017

Muy elogiado por el público y el jurado, le tocó el turno de palabra a su protagonista, Pablo Tébar: “Escribir siempre ha sido una cosa entre el placer y el sufrimiento, y en el caso de esta novela el sufrimiento ha sido casi nulo: yo me sentaba a escribir pronto porque me apetecía, y mi mujer y mi hija lo tenían que aguantar, porque iba hablando solo. Sentía por primera vez que estaba haciendo lo que más me gustaba, y quiero seguir haciéndolo, explicó orgulloso y contento el escritor. A Tébar se le han cumplido muchos sueños a la vez: escribir una novela, escribir una novela de género, que se la publique la editorial Minotauro y ganar el premio de venir a Sitges. Es una distopía realista, normalizada. Me gusta mucho la ciencia ficción, aunque en esta novela la combino con otros géneros. Quería que no fuera todo monocorde, sino que fuera un mundo en el que la gente sigue con sus vidas, habla de sus cosas, va a comprar, ve películas por las noches….

El escritor también habló sobre su proceso de creación: “He cogido historias que me gustan: una trama policiaca con una detective de la policía militar (le gustan las historias policíacas), un narcotraficante muy bestia (el tipo de cine y novelas que le gusta); hay un tipo de letras (es lo le gusta hacer) y una niña pequeña (en sus historias siempre hay niños)“. Igualmente apuntó: “Me ayuda leer Stephen King mientras escribo, y lo hago sin escaleta porque estoy muy harto del constreñimiento del guion. Nieve en Marte es un collage de géneros, y lo que dice en la contraportada está bien porque no me gusta destripar de la trama, pero parte de esta trata sobre esa plaga que somos y de la poca consideración que tenemos con los recursos que hay para todos, la superpoblación y cosas que hay sobre la mesa fáciles de localizar. Un proceso que coincidió con el estreno en salas de películas como Interstellar y Marte, que no tenían nada que ver pero que trataban sobre el tema.

«Estaba de mal humor porque se estaba muriendo. Había probado todos los tratamientos posibles, incluyendo los experimentales, pero daba igual, su cuerpo se había rebelado cinco años atrás y se resistía a cualquier orden que no fuera la del suicidio en cadena de todas sus células…». ¿Quieres saber más? Nosotros sí: Comenzamos a leer Nieve en Marte.

María Páez

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