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En pleno desengaño con los fans tras cancelaciones como The Get Down, Sense8 o la reciente Girlboss, Netflix sigue abogando por las series originales con una apuesta tan fuerte como arriesgada.

Desde el pasado viernes 23 de junio están disponibles los diez capítulos que conforman la primera temporada de GLOW, la nueva ficción de los creadores de Orange Is the New Black. Pero ¿qué es G.L.O.W y de dónde sale? Os lo contamos a través del análisis de sus siglas.

G de Gorgeous

Si bien el adjetivo inglés suele tener connotaciones de belleza, nos vamos a tomar la libertad de traducir gorgeous como “magnífico”. Y así es el reparto de GLOW: espléndido. Una muy cambiada Alison Brie (Mad Men, Community) es la protagonista en funciones, aunque sus compañeras de ring no se quedan atrás y, a priori, se comen con patatas a su personaje. La nueva ficción de Netflix cuenta con un reparto coral formado casi exclusivamente por mujeres (¿se van viendo las similitudes con OITNB?), pero en medio de ellas el mandamás, Sam Sylvia, resplandece con luz propia. Marc Maron da vida a un buen puñado de clichés con patas (en su faceta más satírica) personificados en un director de cine de serie B venido a menos. Con sus aires de jefazo visionario pretende salir a flote dirigiendo un novedoso programa de lucha libre femenina.

L de Ladies

Las mujeres son las protagonistas indiscutibles de la función, las que se reponen ante la adversidad y van superando obstáculos en una sociedad (y especialmente un negocio) tremendamente machista. Sam Sylvia se lo dice bien claro en el casting: se quedará con quien le entre por los ojos (aunque no se refiera únicamente al físico, que para ello busca “mujeres poco convencionales”), y se vuelca en este proyecto porque, según él, a la audiencia siempre le gusta ver peleas de gatas. ¿Qué hacen estas doce mujeres entonces accediendo a trabajar con semejante energúmeno? Demostrar su fortaleza y su capacidad para brillar en áreas de entretenimiento y espectáculo hasta entonces solo reservadas a los hombres. Orgullo y empoderamiento femenino. De eso hay mucho en GLOW.

No faltan las situaciones cómicas o las bromas en torno a temas tan puramente femeninos como la maternidad o la menstruación. Aunque cuando más brillan las chicas es en las secuencias de apoyo mutuo, cuando se ve que, a pesar de sus rifirrafes, son una piña. La unión hace la fuerza. Y no podemos dejar pasar este punto sin destacar que el propio equipo técnico de la serie está en su mayoría formado por mujeres.

O de ̶o̶f̶ Ochenta

Esta “O” tiene que ser símbolo de los años ochenta, pues es en esta época en la que está ambientada GLOW. Se nota en los cardados, la purpurina, la laca, las mallas, los créditos de neón, el grito de “Adriaaaaan, Adriaaaaan”, los hits de The Police, Cindy Lauper, David Bowie, Queen, Bonnie Tyler… En resumidas cuentas, una puesta en escena también muy gorgeous en la que está inmersa Ruth (Alison Brie), una actriz que ya desde la primera escena de la serie nos muestra la marcada descompensación de género existente en la época cuando se trata de presentarse a una audición para un papel en un proyecto cinematográfico.

W de Wrestling

Esto es G.L.O.W: Gorgeous ladies of Wrestling, y como tal se basa en el making of de un programa real de lucha libre femenina del mismo nombre que se mantuvo en antena durante cinco temporadas en los años ochenta. GLOW nos enseña a los que estamos poco puestos en la lucha libre que lo de la WWE no es ninguna broma, que no es simple lucha, sino teatralidad, y de ahí la caracterización y el contexto de luchadores como El Enterrador, Rey Misterio, o el propio The Rock (Dwayne Johnson). Esta es la mayor motivación para las chicas de GLOW (varias de ellas actrices) a la hora de subirse al ring a coreografiar y emular los combates: interpretar un personaje que llevan tiempo trabajando y puliendo.

Después de haber devorado los diez primeros episodios (¡cómo se agradecen los treinta minutos de duración!) resulta demasiado pretencioso adelantarse a coronar esta nueva propuesta como la sucesora de Orange Is the New Black. GLOW tiene muchos elementos que funcionan y que la convierten en una comedia entretenida que, sin embargo, se queda a medio camino de despegar.

Después de un piloto muy prometedor, ha tenido que llegar el último capítulo para darnos la sensación de que se queda corta. De que esto no ha hecho más que comenzar y que esta first round ha servido solo para asentar a los personajes en el nuevo formato televisivo de lucha libre.

“¿Le gustará a la gente? ¿Y si no lo ve nadie?”, decía una de las protagonistas en la escena de cierre. Al igual que les ocurre a las chicas con la emisión del primer programa de GLOW, nosotros también nos quedamos a la espera de si la nueva serie de Netflix tendrá éxito o, si por el contrario, la dejarán KO antes de llegar a la segunda ronda.

Aitziber Polo

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