Compartir

Atención: Contiene spoilers

Mr. Robot nos tiene acostumbrados a esto. Comienza la temporada dejando caer nuevas pistas, nos da un par de episodios de transición y lanza la bomba en el momento en el que nadie se la espera. ¿Cuál ha sido el método esta vez? Hacer un episodio de 44 MINUTOS EN UN ÚNICO PLANO SECUENCIA. Sí, como lo leéis. Después de esto, el plano secuencia de la redada antidrogas en True Detective nos sabe a poco… Pero sí, sabemos que en este tipo de planos secuencia hay cortes escondidos. Os invitamos a descubrirlos, os entretendréis. Pero no solo esto hace grandioso el capítulo; empecemos.

Parte 1: El runtime error de Elliot

El plano secuencia comienza en un ascensor de E-Corp, donde Elliot (Rami Malek) recibe una llamada de Darlene (Carly Chaikin). Angela (Portia Doubleday), que también está en él, le avisa de que le está sonando el teléfono y queda con él para comer. En este momento todavía no sabe que ha sido despedido de E(vil)-Corp. A lo largo de todo el episodio, en sus diálogos internos encontramos una pequeña distorsión sonora. Refleja la preocupación del personaje por sufrir un runtime error (error que ocurre durante la ejecución de un programa). Durante la primera mitad del episodio (en la que él es protagonista) estará preguntándose a qué se debe.

Al llegar a su cubículo, y tras una absurda discusión con Samar (Ramy Youssef), descubre que le han bloqueado su cuenta de acceso. A través del ordenador de su compañero, descubre que Dark Army ha continuado con el stage 2, lo que supone proceder ese mismo día a la destrucción del edificio de recuperación de datos. Elliot colapsa y descubre que van a por él, huye hacia las escaleras en las que se queda atrapado, ya que deja de tener acceso como empleado. Aquí vemos como comienza la persecución entre el equipo de seguridad de E-Corp, el FBI y Elliot.

Para camuflarse y no ser descubierto se adentra en una sala de conferencias en la que hay una reunión, y comienza a dar una charla sobre ansiedad y estrés a uno de los ponentes. A todo esto, en este punto ya llevamos 20 minutos de plano secuencia con Elliot alternando planos generales, subjetivos y planos contraplanos.

Tras ver el camino despejado, se mete en un ascensor y comienza un diálogo interno con Mr. Robot, que no veíamos desde la segunda temporada. En ese momento, y para sorpresa de todos, Mr. Robot (Christian Slater) se materializa.

Una vez abajo, y en plena manifestación al grito de “This is what Democracy looks like!“, Elliot llama al edificio de recuperación para avisar de que hay una bomba en sus instalaciones, momentos antes de que aparezca Darlene y le cuente que, desde que murió Cisco (Michael Drayer), trabaja para el FBI a cambio de inmunidad para ambos, ya que solo buscan a Tyrell (Martin Wallström). Aquí Elliot se da cuenta de cuál es el origen de la distorsión en su cabeza, y comienza a hilar lagunas en su memoria con episodios inconexos hasta dar con el causante de su runtime error: Tyrell. Darlene le explica que le siguió esa noche y había quedado con Angela, mientras Elliot recuerda ese breve pero intenso episodio en el que la vio junto a Tyrell.

El plano secuencia abandona a Elliot y Darlene para adentrarse entre la muchedumbre, hasta parar frente a un plano subjetivo de los manifestantes en el que derriban a un policía con un botellazo en la cabeza, abriendo la veda al conflicto. Seguimos a los manifestantes a lo largo del edificio, graffiteando y destruyendo todo cuanto queda a su paso. La revuelta sirve de conexión entre Elliot y Angela, llevándonos al piso en el que se encuentra hablando por teléfono con un ente desconocido (para ella el protagonismo de esta segunda parte).

Parte 2: Remember the cause, Angela

El personaje de Angela lleva toda la temporada trayéndonos por el camino de la amargura, no porque nos parezca que ha decaído, sino porque nos lleva faltando mucho tiempo información que la contextualice. Y este capítulo no es el que nos dé respuestas, pero sí el que ahonde más en su posición tras la estrategia que comenzara fsociety.

Nos la presentan dentro de su despacho hablando por teléfono, viendo desde la sombra los disturbios. Le indican que tiene que coger un paquete para Elliot, del que previamente deberá hacer un back-up. Cuando lo finalice, estará lista para irse. Entra en el ascensor, se cruza con un agente y se le cae el paquete; resultado: se le sale la tarjeta identificativa que la delata. El agente la obliga a bajarse del ascensor y seguirle, hasta que aparecen varios manifestantes y le matan de un golpe en la cabeza.

Se mete en una sala tras ser perseguida por varios de ellos y consigue acceder a un ordenador en una sala anexa. Mientras busca el pen drive que necesita, aparece una empleada que huye de los disturbios. Antes de que Angela sea capaz de crear una excusa convincente, un manifestante con máscara de fsociety irrumpe y la mujer rocía a ambos con spray de pimienta, y desaparece del lugar. Con los ojos llorosos, vuelve a la sala del ordenador y termina lo que empezó. Al salir encuentra la máscara del manifestante en el suelo y se la coloca para poder pasar desapercibida y conseguir salir.

De nuevo en el ascensor vuelve a hablar por teléfono y descubrimos que el interlocutor es Irving (Bobby Cannavale). El hackeo debería haberlo hecho Elliot, pero no estaba, y Angela defiende su acción al grito de “you said you want it to done inmediatly, so I got it done“, manteniendo su frialdad y mostrándose como la mujer empoderada que perseguía ser desde la primera temporada. Está en un punto crítico donde peligran tanto su integridad física como su integridad mental, y necesita concienciarse de que es fuerte y lo tiene todo bajo control (aunque sea mentira).

Recibe instrucciones y va a la planta 41, en la que hace un intercambio con un asiático vestido de blanco que está comiendo una hamburguesa. Tras hacerlo, camina por el pasillo resquebrajándose lentamente hasta toparse en los últimos diez segundos con Elliot. “Angela, is there something you wanna tell me?“. Tranquilo, Elliot, no eres el único que necesita respuestas.

Así, Mr. Robot nos ha traído esta semana uno de sus mejores episodios hasta la fecha. La fractura social, evidente pero no retratada al cien por cien hasta ahora, nos enseña quién paga realmente los daños de unos y otros: grandes corporaciones y hackers. El pueblo, la sociedad, es la que carga con el peso de las decisiones aparentemente simples e insignificantes para los de arriba. Los Dioses (como diría Tyrell) son ellos; el que debe luchar desde abajo es el ser humano de a pie.

Nos plantea una ruptura individual que se aprecia en personajes como Elliot, Darlene, Tyrell o Angela, ahondando en las profundidades humanas y las diferentes formas que tienen de resquebrajarse, así como una ruptura de la colectividad en un primer estadio (entre los diferentes estratos sociales), convirtiéndose en un segundo estadio posorganización en bloques ideológicos. El retrato social del que se han dado pinceladas constantemente parece ir tomando forma y no podemos estar más encantados.

¿Con qué nos sorprenderá Sam Esmail la próxima semana? Estamos en el ecuador de la temporada y los flancos abiertos son tantos que no sabemos por dónde activar nuestras defensas.

Cristina Domínguez

No hay comentarios

Dejar una respuesta