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Money - El Palomitrón

Empecemos por la moraleja: no se os ocurra robar o un señor británico refinadísimo, políglota y con gusto exquisito para el arte, el vino, la moda y todo cuanto sea elegante en este mundo se presentará en el jardín de vuestra casa y os las hará pasar finamente canutas. Quedáis advertidos. Si leéis a Saul Bellow puede ser que tengáis una mínima esperanza de salir bien parados, pero si os metéis en el cuerpo tanta cocaína como para tumbar a un elefante (o ponerlo a bailar) vuestro destino se presenta poco halagüeño. Hablar español es un plus de supervivencia y mentir a tu mujer definitivamente no. Y, por lo que más queráis, si vuestro jardinero dice que sabe bailar samba, rumba, salsa, swing y hasta el cha cha chá, más os vale cuidarlo bien porque ese hombre es un tesoro.

Money es un thriller americano dirigido por el español Martín Rosete, que tras una exitosa filmografía como cortometrajista en nuestro país que incluye títulos como Voice Over, por el que estuvo nominado al Goya, ha decidido hacerse un viaje de nueve mil kilómetros para estrenarse en el largometraje. Un viaje que se antoja, por desgracia, demasiado largo y poco fructífero, visto lo visto. Y mira que el planteamiento es de los que nos gustan: una cena entre amigos se ve interrumpida por un extraño invitado que destapará las miserias y los secretos más oscuros de los comensales. Añádele a eso una mansión de diseño enorme (de esas que nunca tendrás) y un maletín con una cantidad indecente de dinero (de ese que nunca tendrás), y te queda una película a priori de lo más disfrutable. El problema es que, del mismo modo que los protagonistas se pasan de avariciosos, el guion, en ocasiones, se pasa de listo.

Escena pistola y dinero en Money - El Palomitrón

Una película que trascurre casi íntegramente entre las cuatro paredes de una casa debe recurrir necesariamente a diálogos bien construidos, acción constante o una buena dosis de tensión; de lo contrario, es probable que el tedio se instale donde debería estar la intriga. En Money la verborrea pseudointelectual aniquila toda opción de veracidad, y la acción y la tensión se ven mermadas por una irremediable sensación de déjà vu que en ningún momento permite diferenciar esta propuesta de otras tantas anteriores. Los personajes, por su parte, están completamente estereotipados y las competentes interpretaciones de Kellan Lutz, Jesse Williams, Lucía Guerrero, Jamie Bamber y Jess Weixler poco pueden hacer para rascar un mínimo de autenticidad.

Con todo, a Martín Rosete y al guionista Josep Ciutat se les pueden apreciar buenas intenciones, como el intento de reducir el thriller a su mínima esencia y despojarlo de la explosividad de las propuestas hollywoodienses. En ese sentido, Money encuentra una buena forma de justificarse y lo hace, además, con una duración inferior a la hora y media, lo cual es de agradecer.

Kellan Lutz y Jess Weixler en Money - El Palomitrón

En definitiva, Money no consigue hacer justicia a una propuesta que, si bien no genial, podía haber garantizado una película entretenida. Su empeño por recorrer un sinfín de lugares comunes del género y adornarlos con personajes que en mitad de las escenas de tensión lo mismo pueden ponerse a hablar de gastronomía que del tiempo en Costa Rica echan a perder sus posibilidades y provocan en el espectador ese sentimiento capaz de arruinar todo buen espectáculo: la indiferencia.

LO MEJOR:

  • Su breve duración, inferior a la hora y media.
  • Unos actores competentes.
  • Un punto de partida prometedor.

LO PEOR:

  • Todo esto ya lo hemos visto antes.
  • Le sobra verborrea cultureta y le falta tensión.
  • Los personajes parecen sacados de un mal manual de guion.

Alex Merino Aspiazu

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