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Repetición, repetición, y repetición. La propuesta de MUSCHIETTI es más de lo mismo, nada nuevo en un género que sólo reservas sorpresas en sus producciones más intimistas y personales, productos que lamentablemente, o nos vamos a festivales como Sitges, o tendremos que estar muy al loro en un videoclub para poder disfrutarlos.

Número uno en U.S.A.? pues va a ser que sí..se ha estrenado en 2.500 salas con un Dpto de Mk. en plena forma, y el nombre de DEL TORO detrás…ahora lo entendemos un poquito mejor. Con todo esto, será difícil que nos topemos con un título de terror más publicitado en todo lo que nos queda de año, así que si os gusta el género no perdáis ésta oportunidad de gritar y saltar en una sala, aunque sea por contagio colectivo.

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Es de agradecer que el director se ahorre escenas explícitamente violentas, para apostar por un terror atmosférico (y rebajar su calificación en u.s.a. para llegar a más público, todo sea dicho de paso…) que en algún plano no digo yo que no funcione, pero como esto de los sustos está más que estudiado, cualquier espectador que haya visto al menos tres películas de ésta naturaleza sabrá lo que se está cocinando, y que su incomodidad en la butaca sólo está justificada por el previsible subidón de volumen estridente que acompañará alguna imagen pretendidamente terrorífica.

El guión en estos productos no es, o no suele ser,  muy importante, por lo que no nos lo vamos a tomar muy en serio. En este apartado destaca como la película en su metraje final experimenta un giro hacia el fantástico con toques románticos y góticos, alejándose del clásico relato comercial de terror que guarda estos minutos para la traca final. La influencia de DEL TORO es muy palpable en este tramo, pero también está presente en numerosos detalles durante toda la cinta. Los niños como falsas figuras cándidas, los insectos, y la propia naturaleza como elemento amenazante y portador de la venganza son elementos clásicos del universo DEL TORO.

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Los actores aprobado raspadito. A CHANSTAIN, que está de moda, la han colocado unos tatuajes muy rockeros, la han cortado el pelo, y la han metido en casa a unas niñas asilvestradas que comen frutos salvajes, duermen por los suelos, se mueven como animales. Tan pronto chillan como recurren al mutismo más incómodo, juegan con fantasmas, y encima la putean, porque las niñas saben lo que pasa, y lejos de advertirla, actúan como cómplices de mamá sonriendo, para mosqueo de nuestra protagonista. Cualquiera en su sano juicio las habría devuelto al bosque al día siguiente.

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Qué podemos decir bueno de ella? sin dudarlo su factura técnica. Su fotografía está por encima de la media, y la dirección de MUSCHIETTI también. MAMÁ, con suerte, será la carta de presentación, gracias a sus cifras, para éste director que promete hacer cosas bastante más interesantes y originales, porque se nota que se ha aplicado mucho en esto de la dirección, aunque con este material, el milagro está muy complicado. Con todo esto, los fans del terror más comercial pasarán un buen rato y la disfrutarán.

No puedo terminar este post sin destacar la cercanía, simpatía, y espontaneidad que el director y el actor protagonista, NOKOLAJ COSTER-WALDAU (Jaime Lannister en JUEGO DE TRONOS) destilaron ayer en la premiere, arrancando risas y aplausos en la platea.

 

LO MEJOR:

  • Un plano secuencia que sigue a las dos niñas desde la cama de su habitación hasta el salón. Técnicamente muy elaborado y planificado, supone el comienzo del desenlace.
  • Todos los aspectos de producción en general, y la fotografía en particular.
  • La resolución del relato, cargada de bellos planos cuasi oníricos.

LO PEOR:

  • La falta de originalidad y lo descabellado del guión.
  • Los actores están por debajo de lo que se espera de ellos.
  • El sonido, especialmente estridente e incómodo.

 

 Alfonso Caro

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Alfonso Caro Sánchez (Mánager) Enamorado del cine y de la comunicación. Devorador de cine y firme defensor de este como vehículo de transmisión cultural, paraíso para la introspección e instrumento inmejorable para evadirse de la realidad. Poniendo un poco de orden en este tinglado.

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