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Madres Forzosas

 

Pese a la moda (pasajera, esperamos) de los revivals de series de los 80 y 90 que se ha instalado en los últimos años, sorprendió que se decidiera recuperar PADRES FORZOSOS y que fuera precisamente NETFLIX la encargada de hacerlo. Desde que supimos del regreso de la familia Tanner nos hemos preguntado qué enfoque iba a darle JEFF FRANKLIN, responsable de la serie original, a la nueva versión, y ha sido justo el que sospechábamos: MADRES FORZOSAS, cuya primera temporada llega este viernes 26 a la plataforma, es exactamente igual que su hermana mayor. Con todo lo bueno y lo malo que esa decisión conlleva.

En una casa por la que parece no haber pasado el tiempo (igual que por el pelazo de JOHN STAMOS) esta vez conviven, provisionalmente, todos los miembros de la familia más la nueva generación: los tres hijos de D. J. (CANDACE CAMERON), la mayor de las hermanas, y los gemelos del tío Jesse, que ya andan muy creciditos. El destino quiere que todos acaben juntos por unos días en el hogar en el que se criaron y puedan ayudar a D.J., madre soltera y veterinaria, en su conciliación laboral-familiar. Las únicas que faltan son ASHLEY y MARY KATE OLSEN, a las que el resto de protagonistas lanzan una pullita en el que probablemente es el mejor momento del episodio piloto.

El primer capítulo funciona como homenaje a la serie madre, con constantes citas autorreferenciales y algunas imágenes de archivo, e incluso como autoparodia, pero cuesta tomarse en serio un proyecto que descarta totalmente actualizar tanto el continente como el contenido. El decorado, demasiado plano para una serie del siglo XXI; los parones de los actores para no pisar las risas del público; el tono de los chistes, la mayoría de ellos muy rancios y los momentos lacrimógenos recuperan lo peor de las comedias de situación de los 80 y 90. A los que vimos PADRES FORZOSOS nos pueden contentar fácilmente con unos cuantos episodios plagados de guiños al pasado, pero el espectador que se acerque por primera vez probablemente alucine bastante. Pese a que hay “cosas que nunca pasan de moda”, como ellos mismos dicen en una línea de diálogo casi a modo de excusa por lo que están representando (el clásico sorry not sorry), muchos chascarrillos parecen haber sido sacados de un tarro de formol.

 

 

La gran paradoja es que MADRES FORZOSAS cohabitará en el catálogo de NETFLIX con BOJACK HORSEMAN que, entre otras muchas (y buenas) cosas, parodia maravillosamente una sitcom ficticia de los 90 llamada Retozando y de la que ninguno de sus protagonistas ha escapado sin estar sumido en el alcohol, las drogas o la más absoluta decadencia. Retozando y PADRES FORZOSOS son la misma cara de una moneda, pero BOJACK HORSEMAN y MADRES FORZOSAS serían la cara y la cruz.  Y claro, habiendo visto la primera es muy difícil tomarte en serio la segunda.

 

 

Fon López

 

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