Compartir

 

 

llevame 7

 

Aunque no soy muy fan de la comedia francesa he de admitir que LLÉVAME A LA LUNA me sorprendió gratamente. Los productores de INTOCABLE (2011) vuelven a coincidir con PASCAL CHAUMEIL, director al que ya le produjeron LOS SEDUCTORES (2010), otro peso pesado de la comedia francesa contemporánea, para presentarnos una producción verdaderamente amena, y en muchos momentos muy divertida.

El relato nos presenta a la familia Lefebvre, una familia un tanto peculiar que atesora una maldición que se ha ido transmitiendo de generación en generación. En la familia Lefebvre, los primeros matrimonios siempre acaban en divorcio. No hay manera de eludir esta maldición, así que Isabelle, que lleva viviendo con su novio ya varios años y ve imposible seguir demorando su boda con él, traza un alocado plan para engañar al destino. Así Isabelle planea una boda a ciegas para poder divorciarse poco después y sortear el maleficio que pesa sobre su familia, pudiendo entonces casarse con su marido sin miedo a que el destino arruine su historia de amor.  Como es de esperar las cosas no tardarán en torcerse, obligando a Isabelle a cambiar de plan sobre la marcha y elegir como marido improvisado a un peculiar redactor de guías para mochileros al que tendrá que perseguir por medio mundo, y que no cederá a sus encantos tan rápidamente como Isabelle tenía previsto.

 

llevame1

 

LLÉVAME A LA LUNA no sorprende en ningún momento, eso es cierto, pero sí está rodada bajo una notable influencia de la comedia romántica norteamericana moderna, respetando sus cánones, por lo que aunque ya sepamos como va acabar todo, no deja de resultar muy entretenida y  ligera. Hay que reconocer que este aire más yanqui que francés en el desarrollo de la historia juega mucho a su favor, y que PASCAL CHAUMEIL ha sabido leer las claves del género, aderezando la puesta en escena de las comedias norteamericanas con toques de la mejor comedia de situaciones francesa. La elección de localizaciones muy diversas (París, Moscú, y Nairobi) ayuda a que el espectador disfrute y saboree los 25 millones de euros que ha costado la cinta, cifra que en este país hace ya mucho que no vemos ni de lejos.

En el apartado interpretativo destacar la rabiosa química que desprenden DIANE KRUGER, espléndida, y el incombustible de la comedia francesa DANNY BOON, que esta mucho mejor (más divertido), gracias a dios, de lo que nos tiene acostumbrados.

 

 

 

LO MEJOR:

  • DIANE KRUGER. Su expresividad y falta de complejos nos deja alucinados.
  • Todas las escenas de la cena, desde la que se narra a modo de flash back toda la historia de Isabelle.

 

 

LO PEOR:

  • Sus previsibilidad. No falta a la cita ningún cliché.
  • ¿Por qué no podemos, o queremos, hacer aquí comedia a este nivel?

 

 

 

Alfonso Caro.

Compartir
Artículo anteriorCINE EN FAMILIA: ZARAFA.
Artículo siguienteLOBEZNO INMORTAL

Alfonso Caro Sánchez (Mánager) Enamorado del cine y de la comunicación. Devorador de cine y firme defensor de este como vehículo de transmisión cultural, paraíso para la introspección e instrumento inmejorable para evadirse de la realidad. Poniendo un poco de orden en este tinglado.

No hay comentarios

Dejar una respuesta