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Era 1975 cuando el “Bohemian Rhapsody” de Queen nos preguntaba eso de “Is this real life or is this just fantasy?”. Más de tres décadas después, y entre otras con dicha canción de fondo, BEN STILLER nos plantea la misma cuestión sumergiéndonos en el apasionante viaje sensorial que es LA VIDA SECRETA DE WALTER MITTY, y en la imaginación disfrazada de realidad que rodea a la vida de Walter (BEN STILLER), tímido empleado de archivos de la publicación “LIFE” y empedernido soñador por excepción. Su ordinaria vida junto a su conformidad y temores le lleva a contentarse con evadirse hacia surrealistas fantasias, hasta que un incidente con el negativo de la fotografía en portada del último número, realizada por el prestigioso fotógrafo Sean O’ Conell (SEAN PENN), y la presencia y ayuda de Cheryl (KRISTEN WIIG), lo embarcarán en una trascendental aventura que superará la mayor de sus imaginaciones, en un intento por encontrar a Sean y, finalmente, a sí mismo y al rumbo de su vida.

THE SECRET LIFE OF WALTER MITTY

No voy a engañar. Desde que vi por primera vez el tráiler sentí extraña fascinación por lo que veía e intuía que podía ver dentro de unos meses. Originalidad, fantasía y elegancia parecían aunarse en un remake que podría hacer las delicias de prácticamente cualquier tipo de espectador. ¿Qué era lo que LA VIDA SECRETA DE WALTER MITTY podía ofrecer?, ¿Comedia?, ¿Drama?, ¿Algo tan intermedio como olvidable o tan trascendental como clásico?. Con tantos interrogantes como expectativas llegué a la sala y me dejé embaucar por las dotes directivas de un BEN STILLER magistral y por una producción de dos horas tan ligera y cuidada que me dejó con ganas de seguir viendo más.

Porque expectativas y gustos aparte, BEN STILLER y KRISTEN WIIG salen de ese registro estrella que es para ellos la comedia de la mejor manera, protagonizando (y en el caso de él dirigiendo) un film difícilmente encasillable en género y aún más difícil de olvidar para el espectador, con un emotivo final que deja la sensación de haber visto algo tan trascendental como dramático y cómico a partes iguales, y con verdaderas escenas dignas de recordar (como esa maravillosa parodia a EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON o esa pelea de superhéroes al más puro estilo MARVEL).

THE SECRET LIFE OF WALTER MITTY

La maravilla de la película y que verdaderamente la hace destacar reside en los planos y en la fotografía, aderezada con una de las mejores bandas sonoras del año. La elección musical es tan apropiada y original como la imaginación de nuestro protagonista, y el colorido y el trato al detalle de cada plano es tan fantástico como los recónditos lugares a los que nos lleva esta búsqueda de la realidad en lo imaginativo.

LA VIDA SECRETA DE WALTER MITTY es una continua lección moral ante la lucha por perseguir los sueños, vencer los miedos, experimentar sensaciones y, ante todo, vivir; personificada en una persona que bien podría ser cualquiera de nosotros. La continua confusión entre realidad y ficción nos acaba traspasando. No nos equivoquemos, hay pocas producciones de ficción capaces de tratar la realidad de esta forma, pero hay muchos Walter Mitty’s por el mundo viviendo su realidad como si de una ficción se tratara. Si no aprendemos de nuestros temores y errores, al menos hagámoslo de las películas y de sus protagonistas. Se llama vida. Habrá que vivirla, ¿No?

 

LO MEJOR:

  • La banda sonora y el trato al detalle de la fotografía y cada plano. Una de las mejores de este 2013 y lo que hace verdaderamente destacable esta producción.
  • Genios de la comedia como BEN STILLER o KRISTEN WIIG en un proyecto fuera de género. Tan destacables como sorprendentemente buena es la dirección de STILLER
  • El viaje sensorial que nos ofrece y, en definitiva, la originalidad de un proyecto distinto de lo común.

LO PEOR:

  • Dos horas que se pasan como si de una sola se tratara.
  • El final puede ser algo predecible, pero no por ello menos emotivo.
  • Los continuos toques de humor y puntazos la pueden dejar a la vista de algunos como sólo eso, una montaña rusa cinematográfica en lugar de una buena y lineal producción con momentos en ascenso y verdaderamente destacables, sin perder el ritmo.

 

 Lydia martínez

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