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DEEP

La animación española vive un momento prometedor. No son pocas las producciones que han salvado las dificultades y logrado el sueño de realizar una película. Planet 51, Atrapa la bandera, El apóstol o Cuerdas son prueba de ello. Desgraciadamente, parece que crítica y público son incapaces de ponerse de acuerdo a la hora de elogiar una película. Las aventuras de Tadeo Jones gozó de un tremendo éxito en taquilla, pero se fue de vacío en lo que se refiere a premios grandes. Arrugas arrasó en los festivales, pero logró una pequeña factura en las salas de cine… Desde El Palomitrón solo podemos preguntarnos si Deep, el nuevo reto de nuestra animación, conseguirá poner de acuerdo a los dos frentes.

DEEP

Deep llegará a nuestras pantallas a principios de 2017. Esta ambiciosa propuesta se estrenará simultáneamente en cuarenta regiones, demostrando así la posibilidad de crear industria dentro de un país siempre crítico con su propio cine. Julio Soto encontró una buena idea en el hecho de que tan solo cuatro personas hayan llegado a los reinos marítimos que se esconden a de 10 km de profundidad por debajo del nivel del mar (uno de ellos es nuestro conocido James Cameron). Su pasión por el submarinismo y curiosidad por las criaturas que lo habitan llevaron al leonés a esbozar las primeras pinceladas de una historia que cobró forma junto a José Tatay y Salvador Rubio. Una vez terminado el guion, llegaría la tarea más difícil: conseguir el dinero suficiente para crear semejante universo.

Una inestimable ayuda de 60 000 euros conseguida gracias a la primera convocatoria de Europa Creativa supuso el pistoletazo de salida. Las subvenciones del ICAA, el Ministerio de Cultura o la participación de TVE lograron que el madrileño estudio de animación ThinkLab pudiese trabajar junto a la empresa belga GRID VFK a la hora de crear un buen modelado y texturizado de los escenarios. Estados Unidos también puso su granito de arena a la hora de grabar voces y realizar otros aspectos de la posproducción. Estas colaboraciones no habrían sido posibles sin el apoyo inicial que tantas veces se ha puesto en tela de juicio, indispensable a la hora de conseguir ayudas fuera y poder pagar todas las facturas. Kraken films y Umedia serán las responsables de distribuir esta aventura de magnitudes colosales.

La película narra la odisea de la gamba Alice, el pulpo Deep y el pez linterna Evo. Los tres salen de su hábitat con el propósito de salvar a su colonia después de que esta sufra una catástrofe medioambiental. Su viaje les llevará a buscar un arca donde viven el resto de especies en paz y tranquilidad. Una historia que pretende entretener y concienciar y que continúa la estela de compromiso con la naturaleza de su director, Julio Soto: “Curiosamente, hasta ahora me he dedicado más a la producción de todo tipo de documentales de temática medioambiental para National Geographic, por poner un ejemplo, que a la animación. Creo que la animación es el mejor instrumento para enviar un mensaje positivo a los niños respecto a la naturaleza“.

DEEPResulta difícil pensar en la cantidad de personas que se han visto involucradas para realizar este entrañable trabajo. Para coordinar a todas fue necesario el uso de plataformas de software para recoger los últimos cambios realizados en tiempo real, permitiendo que los profesionales involucrados en el proyecto pudiesen trabajar en la distancia de forma simultánea y efectiva. Dos trabajadores de la empresa ThinkLab explicaron este sistema de producción en la 7.ª Edición del Mercado profesional 3D Wire, celebrada en octubre de 2015, y especializada en las nuevas tecnologías y el sector audiovisual. Una conferencia de la que os dejamos este vídeo:

Sintámonos orgullosos del nivel que ostenta la animación española. El acabado es brillante. No debemos ni tenemos que envidiar a grandes estudios norteamericanos. Se pueden contar grandes historias sin necesidad de cruzar el charco. Deep promete entretenimiento y calidad a la altura de los estudios más especializados. Solo nos queda comprobar si esta acertada focalización hacia los mercados internacionales llevará consigo la pérdida de las señas de identidad de nuestra cultura, como ocurrió con Atrapa la bandera. Un peaje que en tiempos de la globalización quizá tampoco tenga tanta importancia como algunos quieren ver.

Isabel García

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