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Kong La isla Calavera - El PalomitrónEs 1944 y la Segunda Guerra Mundial todavía no ha concluido. Dos pilotos de bandos opuestos derriban el avión de su enemigo y caen en la orilla de una isla. Tras gastar inútilmente sus balas, se adentran en la jungla para continuar su lucha por acabar con la vida del otro. La pelea concluye con la aparición de un gigantesco ser. El rey ha vuelto.

Tras el flashforward nos situamos en la Norteamérica de los años setenta, en el fin de la guerra de Vietnam. Usando la Guerra Fría como excusa, Bill Randa (John Goodman, Trumbo) consigue apoyo económico para explorar una isla en el Pacífico Sur, donde él está convencido de que encontrará a los monstruos que busca. Al equipo de Bill se sumarán otros, entre los que destacan el exmilitar James Conrad (Tom Hiddleston, High-Rise), la fotógrafa Mason Weaver (Brie Larson, La habitación) y Preston Packard (Samuel L. Jackson, Los odiosos ocho) y su escuadrón armado. Todas esas caras conocidas (hay más aparte de las mencionadas), parten rumbo a la Isla Calavera, a partirse la cara con todo tipo de seres.

Kong. La isla Calavera - Samuel L Jackson- El Palomitrón

Kong: La Isla Calavera es una película de serie B (con B de blockbuster), pero con presupuesto de altos vuelos. Juega a recordar a la criatura que nació en 1933 de las manos de Cooper y Schoedsack, y a los otros muchos filmes del gorila gigante que la siguieron. En este juego en memoria del género destaca una ostensible intención de recurrir a los clichés y los lugares comunes. En cambio, en ocasiones parece parodiar el género y, en otras, bañarse en él, por lo que finalmente no sabemos bien cuáles eran las intenciones en el momento de escribir el guion. Siguiendo con el guion, la trama parece seguir películas anteriores, para en algunos momentos salirse del camino. Sin embargo, esos cambios respecto al guion clásico en realidad empobrecen argumentalmente el conjunto, que progresivamente pierde fuerza por lo que cuenta y gana energía en cómo lo cuenta. ¿Que cómo lo cuenta? Con más efectos especiales que una película de Star Wars. Eso no es algo necesariamente negativo; de hecho, tras ver el tráiler, es lo que se espera y lo que probablemente la gente busque y disfrute al ir a ver la película.

Kong. La isla Calavera - Weaver y Conrad- El Palomitrón

En cambio, pese a que nos sentáramos en nuestra butaca por ver el despliegue de CGI y no por la espectacularidad argumental, sí esperábamos que fuera mejor a este nivel. Más cuando para muchos nuestra película de Kong no es la de 1933, sino la de 2005, de Peter Jackson, aquel remake que nos hizo salir del cine golpeando nuestro pecho hasta enrojecer. Un remake debería innovar, o aportar algo al original, pero en este caso no acabamos de verlo. Aquí el peso de la balanza argumental se desliza paulatinamente hacia Kong y se aleja de los humanos. Muchas de las decisiones que estos toman carecen prácticamente de importancia, pues Kong, el dios de los nativos de la isla, es también el deus ex machina de muchas situaciones de los protagonistas. A su vez, no trabajan suficiente nuestra empatía con el primate, por lo que cuando al final lleva la mayor parte de la importancia temática, nosotros no sabemos con quién identificarnos. Pero, como busca la explosión audiovisual de la película, ¿qué más da? Explosiones, fuego, animales gigantescos y muertes, muchas muertes. Muertes que no importan a nadie; si ni les importan a los personajes, ¿por qué nos iban a importar a nosotros?

Kong. La isla Calavera - Kong y Weaver - El Palomitrón

También veremos muchas cámaras lentas, amputaciones mortales (o pisotones repentinos) que dejarán a los personajes a media frase, y humor. Porque, aunque a veces no sepamos si es por seguir a los tópicos o por burlarse de ellos, tiene muchos momentos cómicos (que harán más o menos gracia).

También son muy destacables dos aspectos que nos sorprendieron: la trama amorosa es muy velada, más latente que evidente, y prácticamente no se sexualiza al personaje femenino principal. Logro mayúsculo, sobre todo teniendo en cuenta cómo suelen ser las películas del género.

En conclusión, un espectáculo similar al de ir a disfrutar de unos fuegos artificiales: una espectacularidad que excita los sentidos, pero de poca coherencia argumental entre explosión y explosión. ¡Ah! Y quedaos sentados hasta el final, pues hay escena poscréditos.

LO MEJOR:

  • El derroche de efectos especiales.
  • Entretenimiento de no pensar.
  • La no cosificación (al menos en exceso) de la protagonista.

LO PEOR:

  • Argumentalmente floja.
  • Poco innovadora. Y cuando lo hace, mejor que no lo hubiera hecho.
  • Que estés cansado de ver a Kong en pantalla grande.

 

Eloy Rojano

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