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El debut en lapantalla grande de ALEX PINA, un director versado en el terreno televisivo deja un sabor de boca amargo por lo que pudo haber sido y finalmente no es. Presentada en el marco del 17 Festival de Málaga y estrenada el pasado viernes 28 de Marzo, KAMIKAZE ha sido concebida por su director como un alegato en defensa de que la redención es posible y de que somos nosotros mismos los dueños de nuestros destinos. En otras palabras, y mucho más entendible: nunca es tarde si la dicha es buena.

Slatan, un terrosita suicida cuya misión es inmolarse en un vuelo comercial, ve como sus planes se tuercen cuando el avión que debe hacer estallar por los aires sufre una avería justo antes de despegar. Slatan recibe orden de sus superiores de esperar a que el aparato quede arreglado para volver a poner en marcha el plan y conseguir así el golpe de efecto buscado por su organización, así que deberá pasar tres días con sus futuras víctimas (los pasajeros) en un hotel. Durante ese tiempo irá intimando con las vidas de las personas que en un futuro serán sus víctimas y descubre que no sólo él ha vivido experiencias traumáticas. Los dramas que cada uno de los personajes arrastra y su particular manera de encararlos llevarán a Slatana  replantearse sus objetivos.

 

"KAMIKAZE"

 

Muchas veces las intenciones son buenas pero el resultado no es el más acertado. Este es el caso de KAMIKAZE. Plasmar el viaje vital de Slatan y rodearle de una galería de secundarios que utilizan el humor como válvula de escape de sus problemas, algunos de ellos verdaderos dramas, ha acabado siendo una tarea mucho más complicada que lo que en su principio se presumió. Hay dos puntos en KAMIKAZE que actúan como paredes para que la idea de mezclar drama con comedia, algo que no es nuevo y ha funcionado en muchísimas ocasiones, llegue a buen puerto. El primero de los fallos en la mezcla, y esto resulta curioso, es la excesivamente buena factura técnica de KAMIKAZE. La fotografía de la cinta es simplemente de primera división, algo que en los primeros compases de la cinta (esos primeros minutos en el hangar son dignos de una producción mucho más ambiciosa) lleva al espectador por un camino equivocado. En el momento, y no tardamos mucho, en el que el primer gag de la cinta irrumpe para anquilar la tensión de la escena, la sacudida en el espectador es tan grande que éste tarda en centrarse e identificar que lo que está viendo es realmente una comedia. Después de esta sorpresa uno sigue asistiendo a una planificación en las escenas de alto nivel y un montaje muy correcto, y se empieza a echar de menos que con esos medios (y talento) el director no haya decidido tirar por los senderos del thriller puro y duro, algo que sí hubiese supuesto una verdadera (y refrescante) sorpresa. El segundo punto es el manejo de las situaciones cómicas. Escenas que en otras películas sí podían haber funcionado en KAMIKAZE parecen ahogar la intensidad de la trama para llevarse el filme más cerca de la parodia que de la comedia al uso. Así KAMIKAZE ni es un thriller, ni es una comedia. Es una sucesión de situaciones inverosímiles que lucen especialmente por anular una trama que podía haber sido muy brillante.

 

"KAMIKAZE"

 

Secundando a ALEX GARCÍA (Slatan) nos encontramos con actores de la talla de HÉCTOR ALTERIO, VERÓNICA ECHEGUI, CARMEN MACHI, o EDUARDO BLANCO, todos ellos bastante perdidos en el mejor de los casos, intentando poner todo de su parte para sacar adelante el filme de ALEX PINA. Un esfuerzo colectivo en vano porque cuando un director pierde la brújula, no hay manera de que los actores encuentren el norte.

Muy pocas son las escenas cómicas que van a funcionar porque además nos encontramos con un repertorio bastante granado de clichés para esto de hacer reir a la platea. Desde las conversaciones telefónicas de LETICIA DOLERA hasta karaokes colectivos bochornosos, o algún que otro tortazo de los que duelen. Pero si hay algo que realmente puede encender aún más la risa es el tratamiento de algunos pasajes, que planteados como dramáticos acaban por conseguir un resultado totalmente opuesto (ese ALEX GARCÍA paseándose en camiseta interior por la estepa rusa a 20 grados bajo cero es injustificable).

Desde luego que aquí los actores son los únicos que se salvan de una llamada de atención, que ellos están trabajando y no está el panorama para ir diciendo que no a los proyectos. Pero tampoco sería justo cargar exclusivamente contra el director, que se desenvuelve de maravilla cuando la película abandona el terreno de la comedia. Ni siquiera hay que cargar contra el guionista (el propio ALEX PINA mano a mano con IVÁN ESCOBAR), hay que preguntarse en qué estaba pensando la productora para dar luz verde al filme y aprobar el montaje final.

Con todo esto es posible que KAMIKAZE encuentre su público, vaya por delante, pero atendiendo a las líneas que están siguiendo las últimas comedias nacionales que han gozado de la aceptación popular da la sensación de que Slatan no es el verdadero Kamikaze de esta historia.

 

LO MEJOR:

  • Aunque tremendamente desaprovechada, la factura técnica del conjunto es impresionante.

LO PEOR:

  • Su renuncia al thriller de alto nivel para moverse con mucha torpeza en el terreno de la comedia.
  • La desorientación que invade al espectador durante prácticamente todo el metraje.

 

 

Alfonso Caro

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