Compartir

got 9.2

A Juego de tronos se le agradece todo lo que nos ofrece, pero también se le suelen perdonar muchas cosas. Nadie puede cuestionar que es una serie magnífica, prácticamente carente de precedentes televisivos con los que pueda compararse. Sin embargo, hasta la joya más brillante de la corona tiene sus imperfecciones. A lo largo de estas seis temporadas ha habido diálogos, escenarios, personajes y sucesos magníficos, pero también ha habido grandes meteduras de pata. Anteriormente solíamos justificarlas con la complicada tarea que debía suponer adaptar un imaginario tan amplio como el que ha creado George R. R. Martin del papel a la pequeña pantalla, pero las reglas habían cambiado en esta sexta temporada. Con una libertad casi absoluta, D. B. Weiss y David Benioff se han encargado de continuar unas aventuras a las que todavía les falta su hoja de ruta literaria, y el resultado estaba siendo un poco dispar.

En esta temporada ha habido capítulos magníficos, avances significativos y un entretenimiento mayúsculo, pero también se estaban empezando a sacrificar aspectos tan importantes como la coherencia, el desarrollo de personajes y la imbricación de las tramas. Ya expusimos nuestro descontento con el episodio anterior y con el ritmo que estaba tomando la serie, pero sabíamos que íbamos a seguir fieles a ella. Éramos plenamente conscientes de que volveríamos a rendirnos a sus pies, y sabíamos que sería en este capítulo.

Diez millones de dólares, 25 días de rodaje, 500 extras y un equipo de más de 500 trabajadores son algunas de las apabullantes cifras que HBO ha invertido para la grabación y el montaje de este episodio. Con estos datos, teníamos muy claro que la novena entrega de esta temporada no solo iba a estar a la altura de la tradición, sino que iba a pulverizar a todas sus predecesoras. La Batalla de los Bastardos prometía ser el acontecimiento más épico que se haya visto jamás en la serie, pero cualquier expectativa ha sido insuficiente. Como cada semana, El Palomitrón va a analizar qué ha ocurrido en la ficción más fantástica (a todos los niveles) de la televisión. Y esta vez no solo os aconsejamos que no sigáis leyendo si todavía no lo habéis visto; también recomendamos que os inyectéis un calmante, porque estamos con la adrenalina disparada.

got 9.3

No esperábamos a Daenerys en este episodio, pero nadie mejor que ella para corroborar nuestro fervor por esta serie. Llevamos varias temporadas renegando de Meereen. Estábamos empezando incluso a aborrecer a la heredera de la Casa Targaryen y a su círculo de confianza. Creíamos que los mítines políticos, la recolecta de ejércitos y el desmadre gubernamental no iba a acabar nunca o, peor aún, no iba a llevar a ningún lado. Estábamos equivocados.

La guerra se ha desatado en la Bahía de los Esclavos, pero pensábamos que iba a ser uno de esos conflictos menores que, al igual que la fallida revuelta de Aguasdulces, el ojo del espectador no iba a presenciar en todo su esplendor. Lo que hemos visto en este episodio, en cambio, ha mejorado incluso nuestros mejores presagios. Ver a Daenerys a lomos de Drogon y escoltada por Rhaegal y Viserion sobrevolando Meereen y combatiendo a llamaradas la flota de los amos que reclamaban la custodia de la capital ha sido un auténtico deleite visual. Hemos visto a la Madre de Dragones en incontables escenas potentes, pero ninguna ha alcanzado la grandilocuencia que hemos presenciado en esta ocasión. Ha habido momentos gloriosos incluso para todos los miembros de su consejo real. Y así, con esa garra, Daenerys no solo ha recuperado el control de su ya extenso reino, sino también la confianza y la devoción de todos los espectadores.

got 9.4

Pero la reconquista de Meereen y de nuestros corazones seriéfilos no parecía suficiente recompensa para la Rompedora de Cadenas. Hemos asistido a un nuevo encuentro entre personajes, y esta vez también ha sido más satisfactorio que de costumbre. Los hermanos Greyjoy han llegado a su destino, y no les ha costado formar alianza con la Targaryen.

Podríamos cuestionar esta escena, pero no lo vamos a hacer. A pesar de su precipitación, la reconciliación entre Tyrion y Theon y el diálogo monárquico entre Yara y Daenerys ha sido ágil, solemne y muy convincente. Creemos en esta nueva unión estratégica; creemos en estas dos mujeres que necesitan limpiar sus apellidos y un mundo lleno de hombres que no saben gobernar; creemos en el hierro y en el acero valyrio e incluso creemos en ese sutil coqueteo entre ambas. Poniente está viviendo una revolución feminista, y a quien no le guste ya sabe por dónde se llega al otro lado del Muro.

got 9.5

Y tras finiquitar los conflictos al este de Poniente, ha llegado el momento de saldar las cuentas pendientes en el norte. La narración de los instantes previos a la Batalla de los Bastardos ha sabido transmitir la angustia, el desconcierto y el miedo del bando de los Stark ante la inferioridad armamentística y estratégica con la que iban a enfrentarse a Ramsay Bolton. La tensa negociación entre los capitanes de ambos ejércitos, la discusión entre Jon y Sansa por cómo encarar el combate, las diferencias entre tribus y el macabro descubrimiento de Davos sobre lo que Melisandre hizo con Shireen Baratheon (mucho invierno, pero parece que no cae suficiente nieve como para cubrir una hoguera y un reno de madera del tamaño de una mano adulta) eran necesarios para darle humanidad a una guerra que se nos anunció desde el inicio de temporada pero que no han sabido preparar con la emoción necesaria para este tipo de acontecimientos.

got 9.6

Una vez finiquitados los preparativos, llegó el momento de pasar a la acción. Miguel Sapochnik, director de este episodio y responsable de aquella fantástica batalla de Casa Austera que tuvo lugar en el octavo episodio de la quinta temporada, declaró que su objetivo con la Batalla de los Bastardos no era reflejar la lucha del bien contra el mal, sino la brutalidad que asume el ser humano en las guerras. La racionalidad se ahoga en el instinto y en las vísceras de la violencia, y creemos que todos hemos sido testigos de esa sensación con el visionado de este episodio. Vaya si lo hemos sido.

Es posible que la incertidumbre de la resolución de este enfrentamiento no estuviese tan acentuada como en anteriores ocasiones. Todos sabíamos por lógica qué iba a suceder y quién iba a ganar esta encarnizada contienda, pero eso no tenía por qué excluir el factor sorpresa. Sansa ya advirtió a Jon que un ser despiadado como Ramsay Bolton siempre tenía un as bajo la manga, y esta ocasión no iba a ser diferente. La muerte de Rickon era una muerte anunciada, pero han sabido orquestarla de tal manera que la emoción y la esperanza han regresado a nosotros para arrebatárnosla a escasos centímetros del triunfo y de los brazos de Jon Nieve. La flecha que atraviesa el pecho de otro Stark era el último acto de crueldad del bastardo Bolton, la mofa más cruel hacia los espectadores y la chispa necesaria para que la batalla explotase en todo su esplendor.

got 9.7

A partir de ese momento, lo que ha pasado ante nuestros ojos ha sido la mejor batalla que se ha visto en Poniente y en la historia de la televisión. Cuesta encontrar conflictos bélicos de semejante belleza y calibre incluso en las grandes superproducciones estrenadas en el cine durante estos últimos años. La HBO lo ha dado todo por crear una obra de arte televisiva, y lo ha conseguido con creces. Solo el éxito de Juego de tronos y el fenómeno global en el que se ha convertido con el paso del tiempo han hecho posible este episodio. Nadie pensó hace seis años que una serie de televisión pudiese mostrar un episodio bélico con tanta espectacularidad, realismo y perfección. Pocos productos de ficción actuales pueden ser capaces de coreografiar un combate tan nítido, sangriento y emotivo. Podemos atenuar los resultados alegando que la aparición del ejército de la Casa Arryn era más que evidente a tenor de la tozudez de Sansa por conseguir un mayor número de adeptos, pero escenas como el plano secuencia de Jon entre las caballerías, la solemne muerte de Wun Wun el Gigante, las vísceras volando a diestro y siniestro, la pelea a mordiscos entre Tormund y el rey de la Casa Umber y la angustiosa asfixia de Jon debajo de aquella montaña de personas acorraladas que casi le cuesta la vida una vez más quedarán retenidas en la memoria colectiva y en los anales de la televisión durante mucho tiempo.

Finalmente, el terror de Ramsay Bolton y su reinado norteño son derrocados e Invernalia es reconquistada. Tras seis temporadas, los Stark ganan la partida y vuelven a casa más fuertes y más fieros que nunca. Elogiamos la agresividad de un Jon Nieve que había perdido fuerza como protagonista, pero con quien nos quitamos el sombrero es con Sansa. La niñata estúpida, la doncella manipulable y la damisela en peligro se ha convertido en una auténtica mujer de armas tomar. Han hecho falta muchos escarmientos y algún que otro cambio de personalidad repentino para que espabile, pero parece que por fin estamos ante una auténtica loba madura y vengativa a la que no le va a temblar el pulso a la hora de acabar con aquellos que han destrozado su familia. Sansa Stark está en su momento de gloria, es el mejor personaje que hay hasta hoy en la serie y no tenemos otra opción que rendirnos ante ella y ante esa sonrisa victoriosa con la que abandona la celda donde Ramsay Bolton es devorado por sus propios perros.

got 9.8

Con este episodio, Juego de tronos no solo consigue mejorar el ritmo y los fallos en los que estaba cayendo la temporada, sino que lleva a la serie a un nuevo nivel de magnificencia. Es probable que la serie sea una de las más nominadas en futuros premios televisivos gracias a este capítulo, pero también es imposible que el desenlace de esta sexta temporada esté al nivel de esta Batalla de los Bastardos. Aun así, sabemos que lo mejor de la serie todavía está por llegar. Y desde esta web hacemos un llamamiento a HBO, a Movistar+ y a los dioses de los Siete Reinos para que intenten proyectar las temporadas restantes de este fenómeno generacional en salas de cine. Es un placer disfrutar de este tipo de espectáculos en televisión, pero también es una lástima no poder hacerlo en todo su esplendor. Por el momento, si alguien sigue creyendo que tenemos que toserle algo a esta serie, que venga y nos lo diga.

GIF PARAISO FRIKIJorge Bastante

No hay comentarios