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got 8.4

En la sexta temporada de Juego de tronos hasta el episodio más tranquilo contiene sorpresas que levantan decenas de teorías entre los espectadores más acérrimos de la saga de George R. R. Martin. Llevamos varios días leyendo todo tipo de hipótesis acerca de lo que ocurrió en Braavos durante “El hombre destrozado”, un misterio que acrecentó su interés al saber que el episodio de esta semana llevaba por nombre “Nadie”. El título dejaba clara la importancia que Arya iba a tener en este capítulo, pero su trama no es la única que tiene algo que contarnos. Todas las piezas han sido colocadas en el tablero de cara al prometedor desenlace de la temporada, y en El Palomitrón vamos a analizar qué ha sucedido en Poniente para que no os perdáis entre tanto conflicto político y tantos personajes de moralidad camaleónica. Como siempre, no sigas leyendo si todavía no has visto nada.

got 8.2

Ni personalidades desdobladas a lo Palahniuk ni giros de guion asombrosos y trabajados. Lo que los guionistas tenían preparado para finiquitar las andaduras de Arya por Braavos ha resultado mucho más simple y absurdo de lo que se merecían el personaje y los espectadores. Finalmente, no había trampa en el episodio anterior. Arya fue apuñalada brutalmente por la Niña Abandonada, pero lo que no esperábamos es que su estómago fuese más duro que el acero valyrio.

Casi desangrada, Arya acude al camerino de Lady Crane para pedirle ayuda. Conocíamos las dotes interpretativas de esta mujer, pero no teníamos ni idea de que guardase en su camerino unos brebajes curativos cual sacerdotisa roja. Y parecen tener tanta eficacia que, tras una siesta, Arya ya está preparada para saltar por los balcones y arrastrarse por los adoquines de la ciudad sin la más mínima molestia. Solo una caída estrepitosa por una escalinata le reabre la herida (o le recuerda que hace apenas unas horas estaba moribunda), pero todavía tiene tiempo y fuerzas suficientes para atraer a la Niña Abandonada hasta su guarida y enfrentarse a ella a oscuras, un campo en el que se desenvuelve mucho mejor que su oponente gracias a su también momentánea ceguera. Finalmente, de vuelta a la Casa de Blanco y Negro, Arya coloca el rostro de la Niña Abandonada en una de las columnas del templo y se reafirma como Arya Stark de Invernalia ante un atónito Jaqen que creía haber encontrado por fin a su nueva discípula.

Con esta declaración de intenciones, Arya cierra una trama de dos temporadas (o incluso más, porque lleva desde la segunda temporada intentando ocultar su identidad) de una manera abrupta e incoherente. Es cierto que su evolución siempre ha estado desarrollada a fuego lento, y quizás ese sea el motivo por el que nos ha extrañado ver un desenlace tan incendiario. Ahora nos queda por saber hacia dónde se dirige realmente Arya. ¿Se teletransportará a Invernalia junto a sus hermanos o decidirá iniciar su venganza contra sus múltiples enemigos de Poniente?

got 8.3

Si el desenlace de la trama de Braavos nos ha dejado algo descolocados, peor ha sido la resolución del conflicto de Aguasdulces. La aparición de este nuevo arco argumental en la serie nos pilló desprevenidos, pero la cantidad de personajes que reunía era bastante numerosa como para creer que aquí iba a pasar algo crucial. La presentación del Pez Negro y el regreso de los Frey a escena pensábamos que iba a ser determinante para la resolución de otras tramas de Poniente (concretamente, la batalla por Invernalia), pero al final todo ha quedado en saco roto. Brienne no consigue convencer a Brynden Tully para que ayude a los Stark a recuperar sus tierras, y una pequeña amenaza es suficiente para que Jaime Lannister consiga convertir a Edmure Tully de rehén a aliado. Y así, sin golpe y sin porrazo, Aguasdulces vuelve a las manos de los Lannister y los Frey, y el Pez Negro muere bajo las órdenes de su sobrino, corrompido este último en una batalla que ni siquiera es visible a los ojos del espectador.

¿De qué ha servido entonces Aguasdulces si no va a aportar nada a los sucesos que están por ocurrir en Poniente? Visto este episodio, parece que la subtrama solo ha sido diseñada para propiciar otro esperado reencuentro entre dos personajes históricos. En este caso, los agraciados han sido Jaime y Brienne. La conversación que han mantenido ha sido intensa, sincera y emotiva. Ambos se admiran y se respetan, pero sus lealtades los sitúan en bandos contrarios. Son amigos a los que no les queda otra opción que ser enemigos, y no sería descabellado verlos enfrentarse cara a cara llegado el momento.

got 8.6

Otro de los arcos argumentales que se han introducido en esta nueva temporada con una finalidad incierta ha sido el que enlaza a un “resucitado” Sandor Clegane con los miembros de La Hermandad Sin Estandartes. Seguimos sin saber qué ha devuelto a la pantalla a estos personajes y cuál es el misterioso motivo por el que Beric Dondarrion quiere que el Perro se una a ellos. Que estos personajes secundarios adopten de repente una trama propia, ajena a todas las demás, solo puede tener una explicación coherente. George R. R. Martin, David Benioff y D. B. Weiss siguen negando por activa y por pasiva que cierto personaje vaya a aparecer en la serie, pero su constante nombramiento velado en este episodio denota que, o nos están metiendo otro cebo, o vamos a tener una gran sorpresa al final de la temporada.

got 8.5Quien ha recibido otra pequeña sorpresa desagradable en este episodio es Cersei. Retenida en la Fortaleza Roja y sin apoyos, la leona madre no ha dudado en sacar sus garras utilizando a La Montaña para defenderse de su primo Lancel y del séquito de gorriones que querían llevarla al Septo. Esperábamos la furia de Cersei como agua de mayo, pero todo indica que esta pequeña muestra de poder solo le ha servido para quemar su último cartucho.

La indisciplina de Cersei le ha servido al Gorrión Supremo para saber cuál es su único punto fuerte en este momento, y no le han temblado las manos a la hora de arrebatárselo. Llamada a la Sala del Trono, Cersei no solo ve que ha sido apartada del círculo de confianza de su hijo, sino que descubre por boca de Tommen que el juicio por combate pasará a ser un juicio tradicional donde siete septones decidirán su inocencia. Su supervivencia peligra severamente, a no ser que lo que han descubierto los “pajaritos” de Qyburn lo impidan. ¿Cómo acabará el asedio espiritual de Desembarco del Rey? Aunque nos encante el personaje de Cersei, es cierto que su arco argumental parece estar llegando a su fin. No parece tener mucha relevancia de cara al tramo final de la serie, pero creemos que todavía se guarda un as bajo la manga. Al fin y al cabo, sería una lástima acabar con una de las pocas tramas que se han seguido desarrollando con coherencia a lo largo de esta temporada. 

got 8.7

Mientras tanto, en Meereen todo sigue siendo un sinsentido. Tyrion regresa a la pantalla tras varios episodios desaparecido, contento de ver como la ciudad vive en aparente armonía desde su tregua con los amos de la Bahía de los Esclavos y la introducción de la religión del Señor de Luz. La supuesta resolución del conflicto más irresoluble de la serie tiene a todos los personajes de esta trama improvisando sus pasos: Varys se marcha en busca de flota que lleve a Daenerys a Poniente (flota que ya acude en su ayuda de la mano de los hermanos Greyjoy), Missandei y Gusano Gris están aprendiendo a beber y Tyrion intenta convertir la pirámide de la ciudad en el nuevo escenario de El club de la comedia con chistes.

Es triste ver cómo el mejor estratega de la serie se ha convertido en una especie de cuñado en horas bajas, pero menos mal que los amos de la Bahía de los Esclavos acuden de nuevo a la capital con ganas de guerra. ¿Por qué ahora? Porque Meereen lleva una temporada entera sin nada que aportar. Y también porque Daenerys tenía que regresar a lomos de Drogon y echándoles una mirada de reproche a sus niñeros por cómo le han dejado la ciudad, como si cuando estuviese ella al mando las cosas hubiesen estado más calmadas.

got 8.8

Y con este desaguisado nos adentramos de lleno en un final de temporada algo atípico y ligeramente insulso respecto a lo que estábamos acostumbrados. Tendremos un episodio centrado únicamente en la Batalla de los Bastardos y otro para resolver el resto de tramas. Pero, pensándolo bien, ¿qué tramas quedan por cerrar? A excepción de lo que pueda pasar en Invernalia y en Desembarco del Rey, los arcos argumentales de Arya o Aguasdulces ya se han cerrado, otros como los de Bran y la Hermandad Sin Estandartes están en un punto muerto y lo de Meereen va a ser previsible y anticlimático.

La velocidad que ha cogido Juego de tronos en su sexta temporada ha reforzado su entretenimiento, pero ha restado más coherencia y espectacularidad a la serie de lo que creíamos en un primer momento. Los personajes evolucionan tan rápido que cuesta creerlos, mientras que las tramas se desarrollan a una velocidad tan dispar que el espectador empieza a observarlas con cierta carencia de emoción. Queríamos ritmo, pero también empezamos a anhelar que cada giro argumental tenga una razón y un objetivo. Esperemos que lo que está por venir cumpla con las expectativas o, al menos, remonte la calidad que la serie ha ido perdiendo en los últimos episodios. 

GIF PARAISO FRIKIJorge Bastante

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