Compartir

Darkness, Frágiles, Los sin nombre (con la que este último trabajo tiene cierta conexión), Para entrar a vivir, la saga RecMientras duermes… Todos son filmes del género que han sido referentes de terror en nuestro país y han pasado por Sitges. Y todos tienen la firma de Jaume Balagueró, que un año más llega con una de las sensaciones del festival, Musa (fuera de concurso), una coproducción española, francesa, irlandesa y belga. Su último trabajo proviene de la adaptación de una novela compleja, la del escritor José Carlos Somoza, bajo el nombre de La dama número trece. La dificultad de este trabajo (que lleva en la cabeza del cineasta desde 2005) fue sintetizar la novela, puesto que el thriller sobrenatural ya venía hecho del libro. Los cambios en la adaptación han sido dos: el rodaje de la película es en Dublín en vez de en España (lugar que ha ayudado a coger la atmósfera de la historia) y, en vez de poner trece musas, han puesto siete, ya que por tema de espacio si hubieran puesto tantas como en la novela habrían quedado desdibujadas.

De las siete musas, a Sitges han llegado dos de ellas: una interpretada por Manuela Vellés, la cual reconoce que para interpretar un papel en este género se imagina ser un gato o un dragón: “Me gusta trabajar desde algo físico, el temblor, la respiración de mi cuerpo”. La segunda musa que estaba en la rueda de prensa era Franka Potente, quien ha participado en una de las películas más reconocidas del panorama de terror, Expediente Warren: El caso Enfield y que está contenta de haber trabajado con Balagueró en esta película, del cual reconoce que sabe captar la atmósfera de la historia a la perfección. Como aficionada a ver películas de cine de terror, asegura que ya no puede verlas desde que tiene hijos. Balagueró tiene claro por qué la eligió: “Era la perfecta para ser capaz de devorarse y sufrir al mismo tiempo”.

La actriz Manuela Vellés y Franka Potente con el director de Musa, Jaume Balagueró

Musa es “una metáfora sobre el proceso de creación, que a veces es muy traumático y muy aterrador. He ido solucionando poco a poco la historia a medida que iba descubriendo la trama en el libro; esto era un reto fascinante que me volvía loco. Una película convertida en poesía, que habla de lo que hay dentro del corazón, y eso me empujó a hacer esta película”, declaró el director.

Lo que está claro es que Balagueró vuelve a sus comienzos y es un filme de terror atípico dentro del terror actual. Fernando Navarro, uno de los guionistas, ha reconocido que era un mundo original regalado por la novela, no sabes dónde va a llevarte, no es un slasher ni un home invasion. Sin querer dar más pistas, os desvelamos que en los próximos días os descubriremos nuestra opinión sobre Musa, la cual anticipamos que tiene una primera hora estupenda dentro de su carrera (trama intrigante, cuidado en la atmósfera, en la puesta en escena…), pero su final no nos ha convencido tanto.

María Páez

No hay comentarios

Dejar una respuesta