Compartir

Isabel Coixet gana el premio Mujeres de Cine – El Palomitrón

Isabel Coixet es una de las figuras femeninas más reconocidas en el ámbito cinematográfico nacional. Ha rodado películas que han pasado a la historia del cine español por su crudeza dramática y por su personalísimo estilo narrativo, que combina el melodrama extremo con un realismo trágico. Su cine es sinónimo de calidad. Más allá de que los temas que trate puedan satisfacer o no al público generalista, sus películas constituyen un ejemplo del mejor equilibrio entre la técnica cinematográfica y la dirección de actores. Es, en resumen, un portento del celuloide.

Coixet ha trabajado con algunas de las caras más reconocidas de dentro (pero sobre todo de fuera) de nuestras fronteras: Javier Cámara (Ayer no termina nunca), Juliette Binoche (Nadie quiere la noche), Sarah Polley (Mi vida sin mí), Ben Kingsley (Aprendiendo a conducir), Sophie Turner (Mi otro yo) y Tim Robbins (La vida secreta de las palabras), entre otros muchos, engrosan su lista de colaboraciones con grandes estrellas. La larga trayectoria de la realizadora catalana culminará el próximo sábado 25 de noviembre con la entrega del premio Mujeres de Cine, que se producirá en el marco del 55 Festival Internacional de Cine de Gijón.

Isabel Coixet gana el premio Mujeres de Cine – El Palomitrón

Mujeres de Cine premia a las grandes realizadoras

El galardón Mujeres de Cine destaca la labor de las mujeres que se han abierto camino por su cuenta en la industria española. Símbolos de la igualdad de derechos y la legitimación del papel de la mujer artista, las galardonadas son referentes nacionales que han aportado su grano de arena a la vasta industria cinematográfica. Esta iniciativa, nacida en 2010, tiene el objetivo de visibilizar su trabajo y trayectoria profesionales. Isabel Coixet gana el Premio Mujeres de Cine 2017, pero antes de ella lo recibieron Josefina Molina, Cecilia Bartolomé, Carmen Frías, Yvonne Blake, Katrina Bayonas y Mercedes Sampietro.

Este premio, según define la web de Mujeres de Cine, va dirigido a Coixet porque es “una de las figuras más prominentes de la dirección en el cine de autor español contemporáneo” y porque “ha dado voz a las mujeres a través de la creación de personajes femeninos singulares e inolvidables, sin aplicarles aquellas etiquetas consabidas y prefabricadas, de las que la realizadora huye“. Coixet es también cofundadora de la Asociación de Mujeres Cineastas CIMA.

Larisa Shepitko

Las directoras de cine: olvidadas por su sexo

La figura de la mujer siempre ha quedado relegada a un segundo plano a lo largo de la historia del cine, algo que fácilmente puede extrapolarse a otras artes. Alice Guy-Blaché, pionera del cinematógrafo en sus primitivos comienzos y coetánea de los hermanos Lumière y Georges Méliès, fue la primera mujer en dirigir un cortometraje y la única persona que rodó, allá por 1896, un proyecto que durase más de un minuto y que además contase una historia de ficción: El hada de los repollos.

Lois Weber siguió el ejemplo de Guy y fue la primera en dirigir un largometraje. Leni Riefenstahl se convirtió a causa del nacionalsocialismo en la persona que mejor dominó el cine propagandístico. Larisa Shepitko, esposa del galardonado cineasta Elem Klimov, tristemente conocida por fallecer con tan solo 31 años en un accidente de coche, dirigió dos de las mejores cintas soviéticas de todos los tiempos: La ascensión y Alas.

Isabel Coixet gana el premio Mujeres de Cine – El Palomitrón

El caso español: Ana Mariscal

En España, el caso más (o menos) conocido es el de Ana Mariscal, actriz que trabajó en decenas de películas durante la posguerra pero cuya colaboración más conocida se produce en la cinta profranquista Raza, dirigida por José Luis Sáenz de Heredia con guion del general Franco. Harta de ser solo una cara bonita delante de las cámaras, fundó en 1952 su propia productora, El Bosco. A través de ella dirigió películas de la talla de El camino, su mejor obra, adaptación de la novela homónima de Miguel Delibes y ejemplo paradigmático de película maldita en España: una gran historia bien rodada con muy poco presupuesto pero despreciada por el público tras su estreno. También dirigió Vestida de novia, Los duendes de Andalucía y El paseíllo, todas ellas cintas olvidadas y prácticamente inencontrables.

Con el paso de los años la figura de la mujer realizadora ha ido normalizándose, hasta tal punto que cineastas como Kathryn Bigelow, Agnès Varda, Sofia Coppola y Agnieszka Holland, entre otras muchas, se han labrado una gran reputación detrás de las cámaras y se han codeado con los mejores cineastas (hombres) de su época. Entre todas atesoran cientos de galardones recibidos en innumerables festivales de todo el mundo. Sin embargo, a pesar de esta supuesta normalización, cuantitativamente continúan siendo una rareza. Parece que por cada veinte directores hay una directora. La labor de iniciativas como Mujeres de Cine es, precisamente, reivindicar su presencia.

 

David G. Maciejewski

No hay comentarios

Dejar una respuesta