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La mina de oro de Marvel parece inagotable. La última década ha estado repleta de series y largometrajes basados en cómics del imperio adquirido por Disney, y la gran mayoría han tenido una gran recepción por parte de crítica y público. Esta vez, Marvel y Netflix se han vuelto a dar la mano para traernos Iron Fist, otra adaptación televisiva de un cómic. Creada por Scott Buck, la serie promete ofrecer un héroe diferente que verá la luz este viernes 17 de marzo en la plataforma online. Aunque las críticas no hayan sido del todo positivas, igualmente queremos comprobar si la serie tiene el carisma necesario como para destacar en el saturado panorama actual.

La serie tiene como punto de partida el retorno de Danny Brand (Finn Jones, Loras Tyrell en Juego de tronos) a Nueva York. Con extraña vestimenta y descalzo, busca reencontrarse con sus amigos del pasado, Joy y Ward Meachum (Jessica Stroup y Tom Pelphrey). Pero sus compañeros de la infancia reniegan de él, ya que lo daban por muerto desde hacía más de quince años. Y por último también tiene un papel en la historia el padre de los dos amigos de Danny, Harold Meachum (David Wenham, Faramir en El señor de los anillos).

Aquí comienza el planteamiento basado en el oscuro pasado de Danny, del cual se sabe que tuvo un accidente de avión con su familia en el Himalaya, y su turbulento presente. Por otro lado, Danny demuestra una habilidad inusual en las artes marciales y un conocimiento extenso de la cultura oriental. Todos estos ingredientes, cuando menos, suscitan interés y ganas de continuar el visionado de Iron Fist.

El primer acierto de la serie es el cuidado con el que está rodada, adecuado para una producción de este tipo. También son un punto fuerte la acción y los efectos especiales, cuyo nivel hace olvidar que estamos ante una producción para la pequeña pantalla (como ya viene siendo tónica habitual en las últimas producciones de este tipo en televisión). Otro de los argumentos a favor de Iron Fist es la intriga que despierta en el espectador: después de ver el primer episodio dan ganas de continuar con ella, y este hecho es uno de los primeros que debemos tener en cuenta a la hora de valorar el éxito de una serie. Por otro lado, como único punto flaco de la serie destaca su intensidad. Si bien es una serie relacionada con la espiritualidad, podría llegar a pecar de pretenciosa, ya que trata de otorgar demasiada trascendencia a ciertas escenas que, ciertamente, no la necesitan.

De todas formas habrá que ser pacientes y observar cómo se desarrolla la serie. Lo que sí que es cierto es que cuenta con los ingredientes necesarios para hacerse un hueco en el género, y ser, al menos, tenida en cuenta. Si sois amantes de otras series de superhéroes de la plataforma Netflix como Jessica Jones, Daredevil o Luke Cage, no os arrepentiréis de darle como mínimo una oportunidad a Iron Fist. Ahora, os dejamos con el análisis de Agente de Marvel, que ha estado en el estreno de la serie en París y seguro que aporta un punto de vista diferente gracias a su dilatada experiencia en el sector.

Mikel Iturbe

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