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Wajib coche LOS ANTECEDENTES

Como todos sabemos, existe en el universo del séptimo arte un universo alternativo (y muchas veces desconocido) que se llama cine independiente. Si a esto le unimos que has nacido en Palestina y has decidido desarrollar tus proyectos desde este, digamos, singular Estado, tu proyección internacional se verá mermada. En este cóctel de circunstancias nos encontramos con Annemarie Jacir, quien en 2007 se convirtió en la primera directora palestina en rodar un largometraje (La sal de este mar).

Estas son las principales características de esta realizadora, que lleva compitiendo en festivales internacionales desde que en 2003 presentó en Cannes su cortometraje Like Twenty Impossibles, con el que ganó varios premios. Con Invitación de boda (Wajib) alcanza su cuarto filme.

LA PELÍCULA

En Invitación de boda (Wajib) nos adentraremos en el mismo corazón de Nazaret, donde, montados en un coche, iremos recorriendo su historia, sus desencuentros y conflictos, y lo que es más difícil, el choque generacional y cultural no ya de su política, sino de una familia cualquiera que nos muestra que, sin importar el lugar donde nos encontremos, el punto de vista de padres e hijos es difícilmente conciliable.

Este sencillo planteamiento, que podría parecer reiterativo e incluso desgastado, le ha propiciado a esta película alzarse con el premio de Mejor película en festivales como Mar de Plata, Dubái o Amiens, y con el Gran premio del jurado del Festival de Cine de Londres BFI.

Wajib visita

ELLOS Y ELLAS

Con el reconocimiento como Mejor actor a Mohammad Bakri en el festival de Mar de Plata, así como el de Mejores actores en su homónimo de Dubái para el citado Mohammad y su hijo Saleh Bakri. La pareja padre-hijo, tanto en la vida real como en Wajib, presenta suficientes credenciales para respaldar su trabajo.

En primer lugar, cabe destacar la mayúscula interpretación de los protagonistas, que sustenta buena parte del filme. En ella, las universales tensiones paternofiliales son asombrosamente representadas, y el cuidado relato supone la piedra angular del filme.

Por otro lado, no desmerece, ni mucho menos, el trabajo coral del resto del elenco que iremos encontrando a lo largo del largometraje. Asimismo, un tercer protagonista, invisible, ocupará un lugar primordial durante todo el filme, lo que hace sino destacar aún más el gran trabajo de los Bakri.

LA SORPRESA

La huida constante de la directora Annemarie Jacir de los recursos identificables, de los estereotipos y de todo el cascarón que pensamos vamos a encontrar en un filme desarrollado en Palestina.

La sencillez con la que aborda el relato es una lección de cine y de buen hacer para todos aquellos que piensan que la única manera de abordar cierta temática son los recursos artificiosos y bizarros. Nada más lejos.

Wajib vestido

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

El del perro… sin caer en el temido spoiler que puede sugerir este apartado; esta secuencia refleja de una manera completamente naíf hasta dónde puede llegar, en lo cotidiano, el conflicto palestino-israelí.

TE GUSTARÁ SI…

Si la ves. No es necesaria ninguna premisa o requisito para acercarte a una cinta que huye de la comercialidad hollywoodiense. No ofende a religiones, no ataca a la política, no busca el melodrama. Simplemente es la vida de cualquiera de nosotros. Un filme que logra alcanzar ese difícil punto donde realidad y cine conectan.

LO MEJOR

  • La sencillez con la que trata el contenido del relato.
  • Los soberbios trabajos actorales, tanto de Mohammad como de Saleh Bakri.
  • Es de esas películas que te animan a lanzarte al visionado del resto de la obra de la autora.

LO PEOR

  • En algunos momentos parece evadir el melodrama con un tono de comedia algo forzado.

Aramis Guerrero

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