Compartir

DocumentaMadrid - El Palomitrón

El festival DocumentaMadrid situado en el espacio multicultural conocido como Matadero tuvo lugar el pasado 6 de mayo. Un lugar de encuentro entre documentalistas, público y crítica que celebra este año su XIV edición. Este año fue el apasionado encuentro entre Las Espigadoras y otros profesionales de la producción documental el encargado de abrir la sección de actividades paralelas, una cálida tertulia que tuvo lugar el pasado sábado 6 a primera hora de la mañana. Sin duda fue una charla llena de pasión y mucho, muchísimo conocimiento.

El propósito principal de la quedada fue compartir y mostrar nuevas formas de producción y distribución que ya llevan varios años siendo pioneras en otros países de habla inglesa (pueblos que consiguen llegar a acuerdos y trabajar juntos más y mejor que el nuestro). Todos y cada uno de los ponentes abogaban por un entendimiento que no comprende de lenguajes, pero también sobre los secretos que guardan grandes mentes en busca de financiación. Cerebros normalmente solitarios, y sí, algo desconfiados.

I encuentro de las espigadoras - El Palomitrón

Palabras como participación, colaboración o comunicación fueron resaltadas durante el evento, que contó con una cálida participación, algo atípico en este tipo de encuentros, que suelen poseer una tónica callada y comedida.

La argentina Paula Vaccaro fue la primera ponente. Su fuerte carácter y su capacidad de comunicación consiguieron caldear los ánimos. Paula trabaja en Pinball London Ltd y actualmente se dedica a producir películas de autor, aunque también suele moverse dentro del género documental. Sus lúcidas palabras, cargadas de conocimientos y de un saber práctico, duraron menos de lo deseado. Unos vocablos alejados de la típica forma de coaching. Esta maestra ejerció un papel que se antojó como principal y explicó también por qué han muerto los patrocinios. Gran rol también el desempeñado por como moderadora. Su tono de voz suave, relajado y las palabras llenas de ambigüedades (pero verdades) aplicaron los embrutecidos ánimos de algún que otro encuestador.

Son necesarias nuevas formas de colaboración y participación si los artistas quieren realizar cine en este siglo de sobreinformación. La excelente ponente concedió una serie de pautas que pueden generar un verdadero cambio, una transformación que debe empezar por el individuo para pasar posteriormente por el filtro colectivo. Planes, retos y metas que, lejos de asustar, deben motivar. El cambio ya está aquí, y muchos profesionales lo saben.

Antitaurinos - El Palomitrón

Otros invitados a la mesa fueron la reivindicativa Marta Esteban, una de las principales responsables de la plataforma antitaurina La Tortura No Es Cultura. Sus palabras e imágenes están íntimamente ligadas a Pablo Escobedo, director del largometraje documental Santa fiesta y fundador de la bolsa social, un inspirador proyecto que sirve para encontrar y buscar algún tipo de ayuda. Pablo es un ejemplo perfecto de documentalista de impacto. Gracias a su tesón y plan de actuación ha conseguido con creces sus ambiciosos objetivos. La intervención fue corta, pero su presencia es inestimable. Sin duda, la colaboradora que encendió los ánimos fue Ana Folgueira. Sus trabajos realizados junto a Vinos Muga o Campofrío consiguieron molestar a más de un participante, que sintió envidia, celos… No podemos saber o leer el cerebro de algún que otro asistente. Gracias a Ana se abrió la caja de Pandora, y la pregunta clave que salió a la luz fue: “¿Un director que trabaja junto a una gran marca es un vendido?” El ego habló en más de un caso, y, como contestó la propia moderadora, “Un autor tiene derecho a elegir qué proyectos lleva a cabo. No por ello es menos autor que el resto. Seamos y sintamos la libertad de elección”.

Después de la mesa redonda el público profesional y el resto ponentes tomaron algo en la cantina contigua y aliviaron sus exaltados sentimientos con un café o una cerveza. Una cita hogareña, sincera e interesante. Esperamos que sea el primero de muchos otros encuentros.

Isabel García

No hay comentarios

Dejar una respuesta