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LOS ANTECEDENTES

Las películas norteamericanas que se inician bajo un gran subtítulo que la define como una historia verídica acostumbran a venderse solas, pero si además se acompaña de la palabra héroes (o valientes, en el original), las taquillas empiezan a vibrar. En efecto, estamos ante una película de héroes reales, que podrían ser tus vecinos o los bomberos de tu ciudad, y eso siempre tiene un fuerte interés. Igual que lo tiene el radical cambio temático del director, Joseph Kosinski, que ha pasado de la ciencia ficción de Oblivion y TRON contar una historia real ubicada en Arizona. Como quien corre hacia el peligro, Kosinski se ha metido directo en el infierno. Era inevitable quemarse un poco.

LA PELÍCULA

Los Granite Mountain fueron el primero grupo de bomberos locales que se convirtieron en Hotshots, las brigadas de élite del cuerpo norteamericano. Una historia de esfuerzo y superación que se nos cuenta en la primera parte de Héroes en el infierno, que incide en demasiados clichés pero no llega a atascarse nunca gracias a las espectaculares secuencias de incendios. Cada vez que el fuego hace acto de presencia, el aspecto visual de la película deslumbra, y es entonces cuando Kosinski demuestra su buen hacer tras las cámaras. Consigue atrapar toda nuestra atención y llenarnos de tensión y misterio… para luego tirarnos un cubo de agua fría. Porque la película es, a su vez, una muy bien rodada historia de desastre y un irregular drama lleno de conflictivos personajes. Entendemos (por el final) que el guion nos muestre la vida de gran parte de la brigada, pero ciertas subtramas dan demasiadas vueltas sin tener en cuenta lo previsibles que resultan desde el inicio. Héroes en el infierno son dos películas en una y, por tanto, el conjunto es visiblemente irregular; pese a ello, es una muy buena opción para pasar el domingo en el cine.

ELLOS Y ELLAS

Como el ellas es más bien ínfimo, vamos a empezar hablando por la excelente interpretación que ofrece Jennifer Connelly (American Pastoral). Pese a que su personaje no sea mucho más allá que el temido “la mujer de”, Connelly consigue acaparar la atención en sus escenas y llenar un personaje plano de matices y momentos especialmente dramáticos. Es quien lleva el peso humano de la película junto a un extraño pero notable Miles Teller (Whiplash), cuya presencia en esta película se nos antoja sorprendente, y más en un papel tan previsible como el que interpreta. Teller otorga a su personaje algo de interés y nos conmueve especialmente en su última escena.

Pero quien levanta la película cada vez que esta se tambalea es Josh Brolin. Interpreta al jefe de la brigada y su sola presencia nos encaja con el concepto de héroes reales que vende la película. Transmite seguridad, valor y amor por una profesión durísima que mantiene a multitud de gente alejada de sus familias.

LA SORPRESA

Pese a inspirarse en una historia real, es muy posible que haya espectadores que, como nosotros, no conozcan lo que les sucedió a los Granite Mountain hasta que se sienten en las butacas. Sin desvelar nada, diremos que la película contiene un golpe dramático potente y muy bien rodado. A nosotros nos pilló totalmente desprevenidos y nos mantuvo con la boca abierta los últimos diez minutos. El truco de Kosinski para apagar el incendio era hacernos salir de la sala a lágrima viva.

LA SECUENCIA/EL MOMENTO

Todas las secuencias que incluyen incendios son visualmente apabullantes, pero nos quedamos con esa hermosa secuencia de la brigada viendo los árboles caer por un acantilado y provocando enormes explosiones de fuego.

TE GUSTARÁ SI…

Puedes salir encantado si tu sesión doble perfecta se compone de una peli de desastres y un drama familiar sencillito. Y si esos géneros te gustan por separado, las posibilidades de acertar son del 50 %, juégatela.

LO MEJOR

  • Los incendios, espectaculares.
  • El tramo final es duro, pero resulta conmovedor (junto a los créditos finales).
  • El reparto, encabezado por un gran Brolin.

LO PEOR

  • Las tramas individuales de los personajes carecen de interés.
  • La banda sonora combina rock, country y un score potente típico de blockbuster. No se siente unificada y combina de forma irregular.
  • El oso digital.

Ignasi Muñoz

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