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Crítica de Framed

La 36.ª edición del Festival de cine de Terror de Molins de Rei comenzó el pasado viernes con el estreno mundial de Framed, la ópera prima de Marc Martínez Jordán, que se estrena en el largometraje tras una laureada estela de premios y selecciones con sus cortometrajes, especialmente aquella maravilla llamada Caradecaballo, que se definía como “un drama animal con 20 € de presupuesto” y auguraba un buen futuro para su creador.

En la presentación de la película pudimos ver a un director joven e ilusionado, visiblemente nervioso ante el estreno de su primera criatura. Marc bromeó diciendo que nuestras criticas serían las primeras, así que durante las próximas semanas tendríamos un francotirador siguiéndonos para asegurar la buena nota. “Es broma. No hay presupuesto”, decidió aclarar enseguida. Por suerte, Marc Martínez Jordán no necesitará apuntar al público para que su película guste. Ni siquiera necesita un gran presupuesto.

Framed nos habla de la viralidad a toda costa, utilizando como punto de partida una exitosa aplicación que permite retransmitir en streaming a través de cualquier móvil con internet. No existe censura, por lo que los directos más vistos suelen contener imágenes de sexo o violencia.

Crítica de Framed

Con la mencionada aplicación en pleno auge se nos presenta a Alex, un adolescente que no tiene ningún perfil en las redes sociales, lo que casi es un logro hoy en día. Su desconexión con la tecnología choca con la adicción de su hermana y sus amigos, que viven tan enganchados como la mayoría. La crítica social surge sola sin necesidad de hacer hincapié, y sin contar realmente nada nuevo. Es la sátira acerca de la viralidad donde Framed tiene mucho que contar. Analiza sin temor la psique humana, la obsesión por conseguir atención y likes en esta época moderna y extraña que nos ha tocado vivir.

Pero todo este aspecto crítico no es más que el fondo en una película de terror tecnológico que es, ante todo, un entretenimiento muy digno. Arranca con una impecable escena inicial, y tras una presentación rápida de los personajes se convierte en una home invasion divertidísima. Tres psicópatas entran en la casa para hacérselo pasar mal al grupo de amigos, y lejos de convertirse en una batalla campal, el guion se construye a base de pequeñas secuencias de tortura. De esta forma, la película consigue manejar el suspense con firmeza y ubicar su violencia en los momentos adecuados. Y si algo destaca en Framed es la casquería sin límites. Ofrece algunas de las secuencias más sangrientas y horriblemente divertidas que ha dado el cine español reciente, con un gran nivel de efectos, tanto visuales como de maquillaje.

Eleva este aspecto el impecable reparto, encabezado, en el bando de los malos, por Àlex Maruny (El club de los incomprendidos), que presenta un psicópata sorprendentemente realista pese a su extravagancia. La interpretación de Alex resulta creíble pese ser brutalmente arriesgada, recordando en varias ocasiones (y salvando las distancias) al Joker de Heath Ledger. El otro bando se ve liderado por un notable Joe Manjón, cuyo personaje protagonista se antoja demasiado plano, y una maravillosa Clàudia Pons, que con apenas una mirada nos transporta al terror que vive. El resto del reparto, entre el que destaca Biel Montoro por la cantidad de humor que ofrece, mantiene el nivel bastante alto.

Crítica de Framed

Si bien Framed funciona de maravilla como divertimento, su narración se frena en ocasiones debido a algunos recursos de guion demasiado irregulares. La presencia excesiva de un telenoticias y la confusión que transmite el funcionamiento de la aplicación (cuando graban y cuando no, siempre en momentos demasiado acertados) deja en primer plano cierta sensación de irregularidad. También se ve en los diálogos demasiada sobrexplicación. La dirección de Marc Martínez Jordán es vibrante y muy efectiva, aunque se siente el peso habitual al dar el salto del corto al largo.

Pese a sus pequeños defectos, Framed es una fiesta que no decae. Sangrienta, bien interpretada y con una excelente fotografía, estamos ante una película de terror fresca y muy gamberra. Apunten bien el nombre de sus creadores en la cabeza, porque están ante el futuro del cine de terror español. Y no podía pintar mejor.

LO MEJOR:

  • Su humor negro.
  • El reparto, especialmente Àlex Maruny.
  • La casquería y sangre que no teme en exhibir.

LO PEOR:

  • Ciertos recursos de guion están demasiado forzados.

 

Ignasi Muñoz

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