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Gran película. El Palomitrón
El LesGaiCineMad, festival organizado por la Fundación Triángulo, ha finalizado con estupendos resultados en lo que a calidad de metrajes se refiere. Una pena que la asistencia del público haya sido escasa en algunas de sus sedes, presumiblemente más por su ubicación que por el filme en sí. Pero vamos a lo que nos interesa:
La Sección Panorama nos ha ofrecido grandes títulos, algo que no ha conseguido la Sección Oficial. Habitualmente, Panorama elige a sus autores en función de las expectativas que ofrecen (directores o directoras que, por algún motivo, tienen maneras innovadoras a la hora de dirigir y poseen vistas para ser grandes autores en un futuro inmediato). Así, en esta ocasión, esta sección ha contado con el mismo número de películas que la Sección Oficial.
Aun así, es cierto que hay un par de elecciones dudosas, poco interesantes y predecibles como por ejemplo Heartland, una endeble comedia que trata, de forma superficial y desacertada, el dolor de una mujer que recientemente ha perdido a su pareja y el tórrido romance que después mantiene con la novia de su hermano. Uno, como espectador, no sabe por qué le cuentan una típica comedia sin ningún elemento original, salvo la propia homosexualidad de sus protagonistas. Lo cierto es que este tipo de películas no remueven ni aportan nada nuevo, pero entretienen a la gran mayoría.
 Pojkarna. El Palomitrón
Todo lo que contrario que obras como Pojkarna o People You May Know: Ambas películas consiguen todo y más gracias a su estilo rebelde. La primera ofrece una original historia y un novedoso montaje, repleto de sutiles trucos, en el que tres amigas adolescentes reciben una planta cuyo néctar les confiere un extraño poder que está estrechamente relacionado con su sexualidad. La directora de Kyss Mig nos regala un bello relato que pone su punto de mira en la identidad de género.
Por otro lado, la Sección Oficial, la más importante de todas por optar a diferentes premios, ha ofrecido gran variedad de películas latinoamericanas (más de la mitad han sido fraguadas en estos países), siendo estas producciones las que han ofrecido relatos de mayor calado y realismo.
Podemos destacar obras como Jesús, una película cruda cuyo guion hace aguas en el último tercio, pero que posee una elección de planos francamente interesante, así como una cuidada fotografía; o Esteros, una coproducción entre Argentina y Brasil que cuenta el reencuentro de un antiguo amor en medio de la inmensa naturaleza.
Jesus. El Palomitrón
Siguiendo con las coproducciones, no podemos dejarnos la rodada por Francia y Camboya titulada De l’ombre il y a, una cinta brutal que trata sentimientos tan universales como la soledad o la redención a través de un protagonista transexual que se encuentra en su madurez.
También, por supuesto, las producciones norteamericanas han tenido presencia en el LesGaiCineMad poneiendo su punto de mira en personajes menos contenidos y más previsibles: Women Who Kill ofrece una simpática trama sobre una expareja de mujeres que comparte un podcast sobre asesinas en serie. Su realidad y psique se tambaleará con la entrada de una tercera mujer en esta comedia de humor negro, solvente poseedora de grandilocuentes giros. La (a priori) prometedora Below Her Mouth fue la mayor decepción en esta sección y se convirtió en una obra relacionada exclusivamente por mujeres y que, desgraciadamente, está plagada de clichés.
Tal y como anticipamos en nuestro artículo de salidaFursonas y Amores Santos han sido películas provocadoras e interesantes dentro de esta sección, siempre tan bien cuidada y elegida.
LoELei. El Palomitrón
Con todo, llegó el domingo y se entregaron los galardones en una íntima ceremonia. Io E Lei, comedia romántica que consigue dar la vuelta a los tópicos y que cuenta con dos grandes actrices italianas, se coronó como Mejor largometraje y Mi reflejo como Mejor obra española. El jurado premió doblemente a la colosal (ya citada anteriormente) De l’ombre il y a, así como a las actrices de AWOL y Los objetos amorosos (esta última también ha cosechado buenas críticas en el pasado SEFF).
Por su parte, Kater consiguió el Mejor guion y Real Boy, Impuesto de salida, y Manolita, la Chen de Arcos se apropiaron de los galardones en la categoría documental. La organización también ha premiado categorías como videoarte, cortometrajes o cine experimental.
El festival cerró esta XXI edición con excelentes resultados y, sin duda, ya consolidado como uno de los más importantes y variados de la capital madrileña. Esperamos que la asistencia sea más numerosa conforme pasen los años. El evento lo vale.
Isabel García

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