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Proyecto Lázaro El Palomitrón

Si os dijeran que es posible volver a la vida tras un proceso de criogenización, ¿qué haríais? ¿Os arriesgaríais a aceptar el compromiso que la empresa encargada de la criogenización en cuestión os promete, cuando ni siquiera esas personas estarán en ese futuro lejano vivas o, por el contrario, preferiríais no experimentar y seguir viviendo vuestras vidas hasta llegar a la muerte natural? Estas preguntas se nos plantearán al ver el nuevo trabajo del director y guionista canario Mateo Gil (Nadie conoce a nadie), ganador de cuatro premios Goya y guionista colaborador de Alejandro Amenábar. Gil llega tras ya haber tocado muchos palos en el cine con algo nuevo: Proyecto Lázaro.

Proyecto Lázaro cuenta la historia de Marc, un hombre de 32 años al que le han diagnosticado una enfermedad mortal con un pronóstico de vida de un año. Esto le hace plantearse la criogenización y que 60 años después, en 2084, sea el primer hombre que revive de la historia. Ya solo con escucharlo, el planteamiento de Proyecto Lázaro apunta maneras y crea interés en el espectador.Proyecto Lázaro El PalomitrónUna parte de esta historia (el tema de la criogenización , el buscar una cura al rostro y un futuro poco idílico) ya nos hace recordar al filme que escribió junto a Amenábar, Abre los ojos. Proyecto Lázaro es una película arriesgada, pero que ha dado en el clavo, ya que está muy bien organizada a pesar de su tema que a priori puede ser complicado. La cinta apenas tiene un ápice de pérdida y está dividida y analizada en dos claras partes: antes y después de la criogenización, es decir, el hombre que se muere y después el hombre que revive. Es interesante que se haya contextualizado una historia de amor (la de los personajes de Marc y Naomi) en esta idea de la ciencia, aunque sí se arriesgan a que los haters de los romances la rechacen sea como sea sin darle ni una oportunidad.En el guion, escrito también por su director, se plantean preguntas al espectador sobre la vida, el amor (ese que pase lo que pase nos persigue), el inconformismo que tenemos con todo, la nostalgia de nuestros recuerdos… Una serie de temas que el director expone y que cada espectador puede plantearse con su propia vida (el principio y el final de la vida, el objetivo, la causa de esta, la muerte, el tiempo…). Esta es una cinta que deja huella y te invita a reflexionar durante y después de su visionado, sin sentenciar lo que es bueno y lo que es malo, dejando al espectador que interprete por sí mismo (ni sus guiños a la Biblia afectan a esto). Además, es interesante ver cómo ese 2084, ya no solo a nivel de fotografía (de Pau Esteve Birba), sino a nivel conceptual, no está tan alejado de nuestro 2017, ya que temas como la eterna juventud, el avance de la tecnología, la ciencia y la libertad sexual (la no existencia de amor romántico y las personas con las que compartir sexo sin compromiso), que hoy en día se ven, es lo que prevé de este año Mateo Gil en su imaginario de una forma muy acertada.Este drama futurista con toques de ciencia ficción está rodado en inglés para así poder ser lanzado a todo el mundo sin problema, una estrategia inteligente ya no solo para llegar a más público, sino para poder conseguir exhibir buen cine en todas partes. En cuanto a su reparto, cabe destacar al actor principal, Tom Hughes (Victoria), que lleva todo el peso del largometraje. Por otro lado, tenemos a Oona Chaplin (Juego de Tronos) y a Charlotte Le Bon (Asalto en París). Hughes es Marc, el hombre criogenizado al cual se le ve un antes y un después en la personalidad de su personaje tras el proceso de congelación. Además, tiene muchas secuencias en las que filosofa a través de su voz en off. Chaplin es la que da el amor y desamor a esta cinta. Su personaje es un ni contigo ni sin ti con el de Marc, y es que parece que el miedo al compromiso está persistente en la juventud. Por otro lado, el personaje de Le Bon muestra el cariño de una enfermera que se implica (no sabemos si sentimentalmente o no) en el caso de Marc. Unos personajes correctos, pero de los que hubiésemos querido saber más, sobre todo de los femeninos.

Destaca por su tema principal, su banda sonora, compuesta por el magnífico Lucas Vidal, y su trasfondo. Por todo eso y mucho más, agradecemos que se nos generen esos sentimientos y esas emociones a través de una historia delante de una pantalla de cine.

LO MEJOR:

  • Las ideas y preguntas que plantea su guion.
  • Una buena dirección.
  • La reflexión tras su visionado.

LO PEOR:

  • Rechazarla por el contexto amoroso.
  • Quedarte con incertidumbres en algunos aspectos de los personajes.

María Páez

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