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Quieres verle (o verla) un día sí, otro también. Tienes la necesidad de hablar con ella o con él, de llegar a mandarle flores a su casa junto a una nota e incluso esa ansia te tienta y sientes ganas de perseguir a esa persona… Si todo esto te pasa con alguien, el diagnóstico que te damos no es el de amor, sino el de obsesión (como también dice la canción). Un tema interesante a la par que perturbador que el director español Carles Torrens (Emergo) trata en su última película, Pet (animal de compañía), filme con el que nos deleitó en la pasada edición de Sitges y del cual tuvimos la suerte de hablar con su reparto principal.

El director catalán ha tenido una nueva oportunidad para demostrar lo que vale como director y eso hizo en Sitges, donde el público, a pesar de división de opiniones, quedó más que satisfecho con su filme. Además, hay que apuntar un dato muy relevante, y es que el premio a Mejor guion fue para esta cinta, ya que la idea del animal de compañía nos gustó por completo. Pet es un largometraje con un guion lleno de giros, por los que algunos opinarán que existen incoherencias, pero… ¿qué sería del cine sin incoherencias? Cine igual a ficción, señores.

Pet cuenta la historia de un hombre (algo raruno) trabajador de una perrera que se obsesiona con una joven y guapa camarera de la que estuvo pillado desde el instituto. No damos más detalles para evitar spoilers: simplemente anticipamos que Pet es lo que llamaríamos creepy y que a ninguno de vosotros les gustaría que les pasase algo similar.

Pet nos muestra al magnífico actor Dominic Monaghan, al cual es raro verle (y nunca mejor dicho) en un tipo de papel así tras haberle cogido cariño como Merry en la trilogía de El señor de los anillos y como Charlie en Perdidos, en una faceta totalmente distinta… ¿o no? No queremos dar muchas pistas más de su personaje. Solamente anticipamos que interpreta a Seth, un chico raro, raro y muy raro que roza y supera la obsesión por estar junto al personaje que interpreta Ksenia Solo (Tulipani), Holly, la joven perseguida, la víctima en esta historia, cuyo personaje es un caramelito para el espectador y, por supuesto, para su actriz.

Dominic da más que el do de pecho en este papel complicado y le sale el talento por todos los poros de su piel (no nos lo imaginábamos así de psicópata): una estupenda interpretación (miradas, gestos…) pero que, a pesar de todo ello, no hace sombra a la de su compañera, Ksenia (por cierto, ambos actores, a los cuales tuvimos la suerte de conocer y charlar con ellos en Sitges, son más que encantadores). Dos personajes que nos darán escenas asfixiantes, dolorosas (las justas), de miedo e incluso de risa… Perfiles nada simples, con complicaciones, con soledades y con problemas de identidad, que a pesar de que parecen no tener nada en común tienen y descubren más coincidencias entre ellos de la que se imaginaban en un principio…

Una coproducción entre España y Estados Unidos cuyo guion ha sido escrito por Jeremy Slater (El efecto Lázaro), lleno de sorpresas que acabarán desvelándose en una jaula de pocas dimensiones, donde te desbordarás y no sabrás quién es realmente la mascota de la película.

Pet es un juego para el público, una tortura psicológica que al espectador le hace adentrarse en ella, sudar y querer salir de esa pesadilla, de esa (como bien dice su subtítulo en el cartel) love story peculiar. ¿Quién dijo que todas las historias de amor deben ser rosas, bonitas y llenas de bombones? Aunque flores sí que hay… En este thriller tenemos capsulas de obsesión, de intriga y, cómo no, algo de gore, que no podía faltar si la presentación era en Sitges. Este último apartado se lo agradecemos a los conseguidísimos efectos especiales de Sam Dean.

¿Qué haríais si un hombre o una mujer os encerrara en una jaula? ¿Queréis que os den ideas? Pues pasen y vean… Pet.

LO MEJOR:

  • Su guion es muy original.
  • Hay un guiño no intencionado a Perdidos.
  • Las actuaciones brillantes.
  • Ver a Dominic Monaghan en un personaje de tales características.
  • Descubrir a Ksenia Solo.
  • La dirección de Carles Torrens.

LO PEOR:

  • Que haya acosadores reales a los que les den ideas con esta película.
  • Los espectadores que vean surrealismo en la ficción.
  • No tener la oportunidad de haberla visto en el Auditori del Hotel Meliá en Sitges.
  • Las vueltas a casa por calles oscuras…

María Páez

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