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Félix Serie Mmovistar+ El Palomitrón

Félix es una de las grandes apuestas de la primavera de Movistar+, una de las series de la temporada que, además, está dirigida por Cesc Gay (Truman). Leonardo Sbaraglia (Relatos salvajes) es Félix, protagonista de esta historia bizarra ubicada en un lugar anestesiado por la fría nieve. Allí suceden cosas extrañas que la aparente fragilidad de Félix no es capaz de digerir, y los personajes despiadados que le rodean se aprovechan de ello.

Félix es una serie diferente con ecos de muchas cosas que ya hemos visto, y, sin embargo, nos dejan con la intriga y las ganas de saber qué pretenden contarnos exactamente. El director de Truman se adentra en los entresijos de la televisión y deja que se filtren sus gustos cinematográficos y televisivos, dejándonos una visión diferente de un mundo referencial que nos incomoda, aunque lo conozcamos.

Los personajes

Félix y Óscar Personajes El Palomitrón

Leonardo Sbaraglia es el eje de esta maquinaria retorcida y, sobre todo, es el punto de inflexión entre el thriller y el humor negro que desprende la serie. Su personaje es un hombre bondadoso, leído, un profesor de literatura que acaba en Andorra para conocer a un hijo, que todavía no sabe que es su padre. El bueno de Félix se encuentra de repente en Andorra, un lugar en el que, según sus propios habitantes, “solo hay nieve y tabaco”. Pero hay mucho más.

En Andorra está esa mujer (Irene Montalà) con la que ha tenido un hijo hace ya unos años, y que dista mucho de una madre modelo. Además, esta mantiene un affaire con un policía, Mario (Ginés García Millán), que ayudará a Félix a buscar a la mujer de la que se ha enamorado y que, tras un par de noches juntos, ha desaparecido sin dejar rastro. Esta desaparición, la de Julia (Mi Hoa Lee), llevará a Félix a descubrir todo un mundo oscuro bajo la nieve, con personajes fieros como al que pone cara Pedro Casablanc (Cuéntame).

Las referencias

Félix La twin peaks española El Palomitrón

El propio Cesc Gay ha dejado claro que Félix está llena de referencias de todo el cine y las series que le han fascinado a lo largo de su vida. Sin lugar a dudas, el cine de Hitchcock es clave en la formación de esta historia: el personaje principal se ve, sin quererlo ni esperarlo, en medio de una trama más compleja y bizarra de lo que cabría esperar (pensemos en James Stewart en Vértigo, siguiendo a Kim Novak). También tenemos el esquema de muchas películas y novelas, una relación casi obligatoria desde los tiempos de El Quijote: la del héroe y su amigo, este último casi siempre concebido en un tono humorístico. Aquí, el escudero, el amigo incondicional de Félix, es Óscar, interpretado por un magnífico Pere Arquillué (Sé quién eres), que pone el punto humorístico en todas sus escenas.

Pero la nieve y el tono misterioso, además de un humor retorcido, nos lleva a Fargo, en la que también encontramos a esos personajes que lidian con una situación que les viene grande. Las tres exitosas temporadas de la serie Fargo, basadas en la historia de los Coen, hacen que esta referencia sea casi inmediata en el espectador. Quizás hay que adentrarse un poco más en la serie y, sobre todo, en la personalidad de Félix para encontrar los paralelismos con Twin Peaks, de la cual absorbe ese tono onírico y lynchiano de algunas escenas.

El espectador

Félix Rodaje El Palomitrón

Todo este mundo referencial hará que el espectador construya mentalmente un esquema de desarrollo que no siempre se cumplirá tal y como espera, pues Félix tiene pilares muy sólidos sobre los que construirse, pero que a la primera de cambio dinamita para hacer algo totalmente diferente. Las averiguaciones del personaje de Sbaraglia se pierden, en ocasiones, en la propia descripción de su personaje, un ser más complejo de lo que aparenta y, sobre todo, más fuerte de lo que el mismo se define: “A mí el mundo real me supera”, comenta Félix, sobrepasado por los acontecimientos.

Seis episodios para resolver una desaparición, poner en jaque la tranquilidad de un estado fronterizo y conocer a un personaje tan grácil, vital y, casi podríamos tildar de heroico, como es Félix. Todo ello acompañado de la voz de la danesa Kirstine Stubbe Teglbjaerg y su versión de Ain’t No Sunshine, que suena como única melodía en cada episodio. Seis oportunidades de cincuenta minutos para que el espectador disfrute de esta incursión de Cesc Gay en el mundo de las series.

Lorena Rodríguez

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