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Felices sueños El Palomitron

Una madre es esa figura familiar especial que todos tenemos, aquella que se preocupa por nosotros pese a todo, aunque es verdad que hay hijos que se llevan mejor que otros con sus madres. Sea como sea, esta relación afecta a nuestro pasado, a nuestro presente y a nuestro futuro. En base general esto es lo que trata Marco Bellocchio (Sorelle Mai) en Felices sueños, también conocida en italiano como Fai Bei Sogni.

Esta película, ambientada en la ciudad italiana de Turín, trata sobre la vida de Massimo, un niño de nueve años que tiene una íntima y muy estrecha relación con su madre, hasta que de repente, y sin saber la causa, esta muere, y se queda huérfano con un padre que no ejerce como tal.Felices sueños El PalomitronBellocchio nos enseña una extensa e increíble reflexión en estos 134 minutos sobre las relaciones maternales, los arrepentimientos, la negación a enfrentarse a la realidad y la nostalgia gracias al guion de la novela de Massimo Gramellini, el personaje protagonista de esta historia, y es que este filme es una historia basada en un hecho real, con la adaptación de Bellocchio y Valia Santella. La película se centra en dos momentos determinados de la vida de Massimo: en los años 60, cuando era un niño, y en los 90, cuando es todo un adulto. Dos épocas totalmente diferentes ya no solo cultural y políticamente, sino también para el propio Massimo. Dos tiempos que va combinando (presente y pasado) a lo largo del largometraje el director italiano para contarte la historia y que entiendas la personalidad de Massimo con respecto al momento en el que su madre fallece.Felices sueños El PalomitronNicolò Cabras, Dario Dal Pero y Valerio Mastandrea (Perfect Strangers) son los actores encargados de interpretar al pequeño, adolescente y adulto Massimo respectivamente. Los tres intérpretes defienden y llevan el peso de la película junto a su perfecta e intensa narración en cada uno de los momentos de la vida de Massimo (en la etapa de la niñez, la adolescencia y, por último, la adulta). Dos mujeres son clave para el personaje de Massimo: estas son, como ya sabemos, su madre, interpretada por Linda Messerklinger (Faccia d’angelo), y su pareja ya de adulto, Bérénice Bejo (The Artist). Una le abandonó en medio de su infancia y la otra apareció para ayudarle a superar, ya de mayor, sus ataques de pánico y nostalgia.Felices sueños El PalomitronEscenas impactantes a las que la fantástica banda sonora de Carlo Crivelli acompaña, que van describiendo el trauma que el niño tiene desde la pérdida de su madre y que harán remover esos recuerdos ya de mayor (convertido en todo un periodista de guerra) e investigar la causa por la que su madre falleció mientras, por sus carencia de él, pide cariño desesperadamente. Una película que deja reflexionando al espectador, con un ritmo calmado pero nada aburrido, que además toca el tema de la consolación religiosa ante una muerte (“Tu madre se fue a otro sitio mejor, el cielo…”).

Entre otros temas interesantes se pueden ver las diferentes relaciones que tienen otros personajes con su madre (su compañero de clase, las cartas al periódico) y la moraleja clara que transmite esta historia: el carpe diem de los hijos con las madres, un feliz sueño que se le truncó al pequeño Massimo y que, a su vez, hará que en el público puedan despertarse los arrepentimientos, las nostalgias (de buenos y malos momentos) y el deseo de poner fin a las amargas situaciones que trunquen esos felices sueños de la vida de cada uno, ya que si no luego puede ser tarde.

LO MEJOR:

  • Su guion bien estructurado.
  • Las escenas de Massimo con su madre.
  • Cómo nos transmite la evolución del personaje de Massimo.
  • Es un drama reflexivo real.

LO PEOR:

  • La minoría de cines en la que se proyectará.
  • La tristeza que te crea la película.

María Páez

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