Compartir

far

 

Por fin ha vuelto FARGO, y como no podía ser de otro modo, ha estrenado temporada a lo grande. Tras una temporada brillante, como os contábamos en nuestro especial Agosto en Serie, NOAH HAWLEY ha apostado por trasladar la macabra dinámica de FARGO a 1979, donde conoceremos al joven Lou Solverson,  el padre de nuestra poli preferida, Molly (ALLISON TOLMAN), esta vez en un nuevo escenario repartido entre Minnesota y Dakota del Sur. RANDALL EINHORN (THE OFFICE US) ya había dirigido el tercer y cuarto capítulo de la primera temporada y de nuevo vuelve a estar al mando de un piloto que sorprende tanto por la época como por el cambio de registro.

Esta vez no hay asesino. Al menos no a la altura de BILLY BOB THORNTON (UN PLAN SENCILLO) en su papel de Malvo, el carismático asesino, como tantos otros malvados ficticios que a pesar de sus andanzas con la muerte nos resultan extrañamente adictivos. Tampoco está su pupilo Nygaard, interpretado por MARTIN FREEMAN (SHERLOCK), para devolvernos a la cruda realidad y hacernos admitir que, realmente, si perdonamos los actos de Malvo, es porque mola más que nosotros. Al igual que con Dexter, Hannibal Lecter, o el mismísimo Joker, su asombrosa y perversa mente es atenuada por su peculiar personalidad, lo que resulta atractivo aunque sus prácticas y su fría lógica hagan palidecer a cualquiera. Era prácticamente imposible conseguir siquiera acercarse a la controvertida pareja televisiva, y es por eso que han optado por incorporar más personajes, presentados en pequeñas dosis que dotan a la comedia negra de un tono intrigante.

 

far2

 

“Ésta es una historia verdadera pero por respeto a las víctimas hemos cambiado los nombres”. Tras esta pequeña aclaración, el capítulo comienza con una pequeña lección de historia que nos sitúa en Sioux Falls, Dakota del Sur, escenario de una de las feroces batallas entre iberoamericanos y estadounidenses. Un plano en blanco y negro peina una explanada cubierta de cadáveres… ah no, tan solo es una película protagonizada por Ronald Reagan. Hemos captado el mensaje: la serie promete ser tan real y tan sangrienta como una guerra.

 

far4

 

Nos situamos en la alegre década de los 70. Colores vivos, buena música. Y personajes al borde de un ataque de nervios. Si en la primera parte la violencia era medida y contenida, esta vez estamos frente a una violencia tarantinesca que sube a escalonadas a medida que las escenas se suceden, una ola de cólera e inhumanidad inexplicable. Los personajes caen uno a uno como si de fichas de dominó se tratasen; una misteriosa fuerza los convierte a la vez en víctimas y verdugos. Y es que en esta nueva temporada todos son un poco malos. Y eso nos gusta. Casi tanto como el inmejorable reparto que impulsa la serie, encabezada por la familia Gerhardt de los que destacaremos la figura de la madre JEAN SMART (SAMANTA, WHO?) y la del hijo pródigo, JEFFREY DONOVAN (BURN NOTICE). Además, conoceremos al matrimonio Blomquist con una KIRSTEN DUNST (MELANCHOLIA) más que convincente en su papel de ama de casa despreocupada y algo lunática que dará muchos quebraderos de cabeza a su marido JESSE PLEMONS (BREAKING BAD). En el rol de agente de la ley nos encontramos con un apático e insípido PATRICK WILSON (EXPEDIENTE WARREN) que tendrá que esforzarse mucho para llegar a la altura del personaje de su hija Molly en la primera temporada. Se supone que debe ser el, o al menos uno de los protagonistas y su presencia es meramente anecdótica, casi tanto que su adorable esposa, CRISTIN MILIOTI (la madre en CÓMO CONOCÍ A VUESTRA MADRE), le hace un poco de sombra.

 

fargo 4

 

Qué más podemos pedir: nos han regalado un piloto lleno de caras conocidas, con una dinámica parecida a la primera, un capítulo visualmente brillante con actuaciones maravillosas y situaciones absurdas, un piloto que nos da la llave para abrir e nuevo las puertas de una serie que ha evolucionado desde la comedia negra hasta una tragicomedia sangrienta y nos permite escapar de la realidad, transportados a un mundo en el que la crueldad es moneda común.

LO MEJOR

  • El tono elevado que recuerda en ciertos aspectos al estilo de QUENTIN TARANTINO. Un guión ingenioso, un clima de violencia que termina explotando y salpicando todo y a todos a su alrededor y que nunca para, un bucle infinito de violencia en todas sus vertientes. Y eso nos encanta.
  • El matrimonio formado por DUNST y PLEMONS nos ha conquistado. KIRSTEN borda un personaje cuya personalidad resulta perturbadora y JESSE es el marido-muñeco que ella utiliza a su antojo. No os perdáis esta parejita, puede dar mucho de qué hablar.
  • La época. Si la temporada anterior se situaba en nuestra sociedad actual monocromática e informatizada, ahora todo el horror es matizado por una de las décadas más alegres por la estética colorida y el diseño retro. Se percibe cierta ironía entre el ambiente cálido de los hogares y bares frente a tanto personaje rodeado de sangre.

LO PEOR

  • Como decíamos hace un momento, la actuación de PATRICK WILSON en el piloto nos ha dejado un poco decepcionados y esperamos que en los capítulos por venir nos regale momentos que nos suciten más interés, ya que por ahora es un personaje totalmente prescindible.
  • El ritmo es aún más irregular y enrevesado que en la temporada anterior. Si perdisteis el hilo con la primera parte, ahora es como si nos hubieran dejado caer en medio del universo de FARGO 27 años antes sin dar explicación ni  alguna, lo que resulta un poco frustrante y nos deja aún más impacientes por conocer cómo sigue la historia.

 

 

 

Naomi Barki

No hay comentarios