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Brad Pitt Malditos bastardos El Palomitrón

 I love rumors! Facts can be so misleading, where rumors, true or false, are often revealing.

(“¡Adoro los rumores! Los hechos pueden ser engañosos. Los rumores, ciertos o falsos, son muy reveladores”. )

Coronel Hans Landa, Malditos bastardos

“Un plato menor de Tarantino”. “La mejor de sus películas”. La crítica no se puso de acuerdo ante esta propuesta de Quentin Tarantino que transcurre en la época nazi invitando al espectador a una versión distinta sobre el final de Hitler. Un final duramente criticado y también alabado tanto por el público como por la crítica. Y sí, nos encontramos ante una cinta en la que la expresión “para gustos los colores” cobra sentido. Malditos bastardos se desmarca del cine de Tarantino siendo algo diferente, muy alocado (esto sí es habitual en él, aunque esta vez lo sea con respecto a su historia) y muy original. Y esto último es lo mejor de Malditos bastardos.

Tarantino siempre contará con sus incondicionales que, haga lo que haga, acudirán a las salas de cine cuando se estrene una nueva película bajo su firma. Se trata de un director con sello propio al que, como hemos señalado, muchos aman, pero también otros tantos aborrecen debido a su alto contenido en violencia. Con Malditos bastardos, Tarantino logra un equilibrio: sus fieles seguidores no la incluirán entre sus favoritas, pero seguirán acudiendo a su cita obligatoria en el cine; por su parte, a aquellos que no le siguen fielmente les gustará esta apuesta arriesgada.

Daniel Brühl El Palomitrón

“Es un cuento de hadas, pero al estilo de Quentin”. Así es como Greg Nicotero, del equipo técnico, describe la película. Hay locuras necesarias y que se convierten en auténticas delicias para los paladares cinéfilos, y Malditos bastardos es una de las que nadie debería dejar escapar. Esta cinta se sitúa en la época nazi pero en una realidad alternativa donde es necesario dejarse llevar sin caer en el error de juzgarla de falsa y exagerada.

Tarantino nos invita a vivir escenas memorables, de esas que se recordarán y citarán en debates sobre cine y que ya son todo un referente: la primera escena, que ya deja sin aliento nada más comenzar su visionado; su magnífica escena en la taberna, donde habrá que tener cuidado con qué dedos uno se refiere al tres; su espectacular final, rodado en el mismo estudio berlinés donde se rodaron Metrópolis o El ángel azul, y unas escenas desternillantes y a la vez tensas protagonizadas por la auténtica estrella de esta propuesta tarantiniana, Christoph Waltz (Spectre, Big eyes).

Christoph Waltz El Palomitrón

En efecto, él es lo mejor de Malditos bastardos, pues nos regala momentos hilarantes y diálogos ingeniosos e inolvidables (“Sé que esta es una pregunta estúpida aun antes de preguntarla: ¿Pueden ustedes, americanos, hablar alguna otra lengua además del inglés?”). El resto del elenco de actores también supone uno de los ingredientes clave para llegar a esta genialidad. Un magnífico Brad Pitt (Aliados), que nunca defrauda; una elegante Diane Krüger (Llévame a la luna) a lo Marlene Dietrich; un malvado Daniel Brühl, que convence en cada una de sus apariciones, o una excepcional y misteriosa Mélanie Laurent (Un hombre de altura). Un gran acierto del equipo de directores de casting, y que supuso una novedad en el mundo del cine, fue trabajar simultáneamente en París, Berlín y Los Ángeles, decisión tomada para que la nacionalidad de los actores correspondiera con la de los personajes.

Ennio Morricone iba a ser el elegido para componer la música de Malditos bastardos, aunque finalmente no se sumó al proyecto. Aun así, Tarantino obtuvo un gran resultado con la banda sonora incluyendo temas de Morricone de otras películas, así como otras distintas. Una banda sonora exquisita, aunque no original, pero totalmente eficaz.

Mélanie Laurent Malditos bastardos El Palomitrón

Malditos bastardos ha recibido aplausos, abucheos y mucho desconcierto por parte de sus seguidores. Da igual en qué bando se encuentre cada uno, pero lo que hay que admitir es que estamos ante una película sobre nazis diferente, burlesca, provocadora y llena de talento tanto con respecto a su dirección y montaje como por parte de la interpretación de sus actores.

Quentin Tarantino dijo expresamente que lo que más le gusta de Malditos bastardos es “la idea de que la fuerza del cine sirva para luchar contra los nazis, y no me refiero metafóricamente, sino de verdad”.

Gabriela Rubio

 

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